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    <title>Manu@l de viaje</title>
    <description>Manu@l de viaje</description>
    <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/</link>
    <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 21:46:17 GMT</pubDate>
    <generator>World Nomads Adventures</generator>
    <item>
      <title>DANAKIL: LAS PUERTAS DEL INFIERNO EN LA TIERRA. Parte 2</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/danakil78.jpg"  alt="El inestable suelo de Erta Ale. Danakil" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa noche dormimos en una &lt;em&gt;guesthouse&lt;/em&gt;, que traducido es un casa particular con 3 habitaciones con colchones tirados en el suelo llevado por los ni&amp;ntilde;os del due&amp;ntilde;o, el cual lo &amp;uacute;nico que hace es pasearse con cara de pocos amigos por el recinto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de dormir una ducha vendr&amp;iacute;a genial, ya son demasiados d&amp;iacute;as sin ducha y el calor puede hacer irrespirable el aire de nuestras abarrotadas habitaciones. Aunque a nosotros nos toca compartir habitaci&amp;oacute;n con los dos matrimonios japoneses que siempre parecen aseados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tan solo hay una ducha para todos y alentados por recomendaciones decidimos organizar un peque&amp;ntilde;o paseo hasta una catarata cercana, podr&amp;iacute;a decirse que es un mot&amp;iacute;n que el gu&amp;iacute;a, &lt;em&gt;Fish&lt;/em&gt;, no sabe como frenar. Finalmente cree conveniente acompa&amp;ntilde;arnos y hace extensiva la invitaci&amp;oacute;n al resto del grupo. Aunque los que de verdad gu&amp;iacute;an la expedici&amp;oacute;n son unos ni&amp;ntilde;os del pueblo dirigidos por uno de ellos, Mili, pues Fish no sabe donde est&amp;aacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s del largo d&amp;iacute;a, donde las temperaturas no bajaban de los 40 grados y con m&amp;aacute;ximas de 50 grados, se agradece el agua fresca de la catarata masajeando el cuello y la espalda. El bote de jab&amp;oacute;n, casi repleto (he descubierto que no es f&amp;aacute;cil ducharse en &amp;Aacute;frica), lo gastamos reparti&amp;eacute;ndolo entre los ni&amp;ntilde;os que nos acompa&amp;ntilde;an y por todos los lados aparecen peque&amp;ntilde;as cabezas blancas del jab&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sue&amp;ntilde;o de ese d&amp;iacute;a es reparador y tenemos margen para dormir pues hasta las 10.30 no salen nuestros jeeps hacia nuestra siguiente parada: el Volc&amp;aacute;n Erta Ale.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El d&amp;iacute;a transcurre, casi en su totalidad, en el jeep. Aunque no son muchos kil&amp;oacute;metros el final del viaje es des&amp;eacute;rtico y dif&amp;iacute;cil de conducir por &amp;eacute;l. Lo bueno es que abundan los camellos, campando a sus aires, y las caba&amp;ntilde;as t&amp;iacute;picas de la zona, que forman peque&amp;ntilde;os poblados. Adem&amp;aacute;s los &amp;acute;drivers&amp;rsquo; dan rienda suelta a su habilidad para conducir en estas condiciones circulando libres, como los camellos,&amp;nbsp; por el desierto y en varias ocasiones vemos los jeeps adelant&amp;aacute;ndonos, dejando una gran estela de polvo tras de s&amp;iacute; como &amp;uacute;nica referencia. Los &amp;uacute;ltimos 20 kil&amp;oacute;metros se complican mucho m&amp;aacute;s al atravesar una zona volc&amp;aacute;nica y tardamos en recorrerlos m&amp;aacute;s de una hora. Al llegar al campamento base vemos a los militares que lo habitan bailando y cantando como si fueran guerreros de otra &amp;eacute;poca prepar&amp;aacute;ndose para la batalla, de hecho ellos ser&amp;aacute;n el escuadr&amp;oacute;n que vigilar&amp;aacute; durante los pr&amp;oacute;ximos d&amp;iacute;as las cercan&amp;iacute;as del volc&amp;aacute;n para evitar percances con posibles ataques eritreos contra turistas, el &amp;uacute;ltimo registrado en 2013 (posterior a nuestra estancia hubo otro ataque a finales de noviembre).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta ocasi&amp;oacute;n tenemos que esperar a que anochezca en el campamento militar (chozas de barro y paja) para que la llegada al volc&amp;aacute;n sea en plena oscuridad y podamos disfrutar del rojo intenso del magma bullendo bajo nuestros pies. Son cuatro horas de subida al volc&amp;aacute;n con nuestras linternas y con dos botellas de agua por persona. Detr&amp;aacute;s vienen 3 camellos que llevan los colchones que usaremos para dormir, las botellas de agua para nuestro regreso y una japonesa que prefiere hacer la ascensi&amp;oacute;n c&amp;oacute;modamente y le vemos bambole&amp;aacute;ndose dormida en los lomos de uno de ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegamos al &amp;lsquo;summit&amp;rsquo;, que dicen por aqu&amp;iacute;, del volc&amp;aacute;n pero a&amp;uacute;n no vemos m&amp;aacute;s que la columna de humo que sale del cr&amp;aacute;ter. Tenemos que esperar al resto de la expedici&amp;oacute;n para cruzar el peque&amp;ntilde;o valle que nos separa del cr&amp;aacute;ter y del lago de magma. Mientras esperamos nos preparamos con nuestros pa&amp;ntilde;uelos sobre la boca y la nariz para evitar respirar demasiado sulfuro de la nube contaminante que expide el volc&amp;aacute;n. Todo muy rudimentario hasta que vemos al verdadero profesional del grupo: &lt;em&gt;el ruso&lt;/em&gt;. De su mochila saca una m&amp;aacute;scara preparada para un ataque nuclear y unos guantes blancos, que en realidad no s&amp;eacute; para qu&amp;eacute; le serv&amp;iacute;an. En cambio su mujer, con la que todav&amp;iacute;a no le hemos visto hablar en todo el viaje (no estoy seguro si al &lt;em&gt;ruso&lt;/em&gt; le hemos visto hablar con alguien), no tiene semejante preparaci&amp;oacute;n y se dirige al volc&amp;aacute;n ni siquiera con un pa&amp;ntilde;uelo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cinco minutos es lo que nos separa del borde del volc&amp;aacute;n, pero se hacen largos. Se puede ver la excitaci&amp;oacute;n del momento en las caras iluminadas del rojo. Tambi&amp;eacute;n hay nerviosismo y el silencio entre todos nosotros es testigo, no todos los d&amp;iacute;as contemplas algo tan espectacular y peligroso como lo que estamos a punto de ver. El gu&amp;iacute;a chequea el camino golpeando con su palo el suelo que pisamos, de hecho en febrero fue la &amp;uacute;ltima erupci&amp;oacute;n del volc&amp;aacute;n y aun hay partes del suelo reci&amp;eacute;n creado e inestable que se deshace en alg&amp;uacute;n mal paso que damos. Tambi&amp;eacute;n hay historias de fallecidos y nadie quiere tropezar y precipitarse al magma. Es precioso pero no parece agradable caer en &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegamos al borde y la vista es alucinante. Podemos ver en el fondo del cr&amp;aacute;ter, a unos 15 m de profundidad, como el magma fluye de un lado a otro y se forman las t&amp;iacute;picas burbujas de ebullici&amp;oacute;n que en ocasiones explotan y mantienen en movimiento el magma. Tan solo hay 5 sitios en todo el mundo donde se puede ver un lago de magma en ebullici&amp;oacute;n pero hay pocos tan accesible como este. Lo &amp;uacute;nico desagradable es el olor, sobre todo cuando la columna de humo cambia repentinamente de direcci&amp;oacute;n y nuestros pulmones se llenan de agrio sabor a sulfuro, &amp;iexcl;c&amp;oacute;mo se las sab&amp;iacute;as &lt;em&gt;el ruso! &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el &lt;em&gt;summit&lt;/em&gt; el tiempo pasa rapid&amp;iacute;simo, el fluir del magma rojo nos hipnotiza y el tiempo parece detenerse. Es Fish, el gu&amp;iacute;a, el que nos devuelve a la realidad y tras 2 horas (&amp;iquest;de verdad han pasado 2 horas?) hace que vayamos al campamento donde haremos noche. En este caso el campamento son unos colchones tirados en el suelo donde, otra vez, dormiremos &amp;lsquo;&amp;agrave; la belle etoile&amp;rsquo; escuchando de fondo la agon&amp;iacute;a de la Tierra en su rugir por mostrar el verdadero poder de la naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dormimos escasas horas. No podemos permitirnos el lujo de esperar a que amanezca. No ser&amp;iacute;amos capaces de andar bajo el calor que sufren los habitantes de la regi&amp;oacute;n afar. Cuando amanece ya estamos a tan solo 30 minutos del campamento base y en tan solo esa media hora de camino llegamos sofocados al campamento base. Menos mal que nuestro &lt;em&gt;driver&lt;/em&gt; nos espera con botellas de agua preparadas para beber y para darnos el inmenso capricho de usar una de ellas para una peque&amp;ntilde;a ducha refrescante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El n&amp;uacute;cleo duro del grupo formado por el lobo solitario austr&amp;iacute;aco, el hind&amp;uacute; de Emirates, el dentista franc&amp;eacute;s y nosotros nos sentamos en el suelo, protegi&amp;eacute;ndonos del sol bajo la escasa sombra que proyecta nuestro 4x4. Como si de un grupo de militares se tratara, comentamos nuestra exitosa misi&amp;oacute;n a la subida del volc&amp;aacute;n. Relajados, distendidos, sabiendo que hemos compartido una experiencia &amp;uacute;nica de la que hemos salido con vida y m&amp;aacute;s vividos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestra pr&amp;oacute;xima, y &amp;uacute;ltima, parada es el un lago salado, estilo mar muerto. Aprovechamos para ba&amp;ntilde;arnos y flotar gracias la gran cantidad de sal que hay en el agua. De hecho hay salinas alrededor de este lago, m&amp;aacute;s convencionales e industriales que las vistas hace un par de d&amp;iacute;as. Una de las diferencias de este lago con el mar muerto es que el agua aqu&amp;iacute; est&amp;aacute; templada, tirando a caliente, supongo que el volc&amp;aacute;n vecino ayuda a mantener esta temperatura. Lo que s&amp;iacute; es igual que en el mar muerto es el escozor de las partes del cuerpo con heridas y rozaduras. Y despu&amp;eacute;s de estos d&amp;iacute;as hay unas cuantas. As&amp;iacute; que salimos corriendo a desalarnos en un peque&amp;ntilde;o estanque del que mana agua dulce, esta mucho m&amp;aacute;s caliente que la del lago pero perfecta para su prop&amp;oacute;sito. Y es que en esta regi&amp;oacute;n uno se encuentra todo tipo de maravillas de la naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez limpios, desinfectados y desalados comemos por &amp;uacute;ltima vez con el grupo. Nos despedimos de casi todos ellos, sabiendo que Etiop&amp;iacute;a es peque&amp;ntilde;a y seguro que nos cruzamos en alg&amp;uacute;n otro atractivo de este gran pa&amp;iacute;s, por ejemplo en nuestra pr&amp;oacute;xima parada, Lalibela, o en los cuarteles generales de Bisrat, principio y fin de cualquiera que quiera aventura en Etiop&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/149509/Ethiopia/DANAKIL-LAS-PUERTAS-DEL-INFIERNO-EN-LA-TIERRA-Parte-2</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Ethiopia</category>
      <author>manuel</author>
      <comments>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/149509/Ethiopia/DANAKIL-LAS-PUERTAS-DEL-INFIERNO-EN-LA-TIERRA-Parte-2#comments</comments>
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      <pubDate>Mon, 19 Mar 2018 05:49:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>DANAKIL: LAS PUERTAS DEL INFIERNO EN LA TIERRA. Parte 1</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/danakil2.jpg"  alt="Danakil" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestra estancia en la misi&amp;oacute;n comiendo comida casera (incluso jam&amp;oacute;n y tortilla de patatas) y durmiendo en confortables camas hab&amp;iacute;a terminado,y al d&amp;iacute;a siguiente a primera hora ya nos esperaba en la puerta del Saint Mary College uno de los chofferes de Bisrat para llevarnos a Mekele. Sorprendentemente puntual, le encontramos durmiendo en el coche mientras nos esperaba. Probablemente hab&amp;iacute;a corrido la voz que Bisrat hab&amp;iacute;a despedido al chofer que ten&amp;iacute;a que haber llevado al aeropuerto a dos espa&amp;ntilde;oles el d&amp;iacute;a de a&amp;ntilde;o nuevo, y &amp;eacute;ste en previsi&amp;oacute;n, hab&amp;iacute;a llegado extremadamente puntual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All&amp;iacute;, en la sede Tigrayina del imperio de Bisrat, nos espera el resto de expedicionarios que, al igual que nosotros decidieron churrascarse en Danakil depression. A diferencia de Simien, el grupo es bastante m&amp;aacute;s heterog&amp;eacute;neo tanto en nacionalidades como en edades: el grupo que llamaremos &amp;ldquo;senior&amp;rdquo;, formado por un matrimonio mayor australiano con GPS implantado para poder ser localizados por su hijo en cualquier momento (llevaban viajando por el mundo con su cami&amp;oacute;n desde el 2007), un matrimonio ruso que no se habla, y un lobo solitario autr&amp;iacute;aco-australiano que informa a su mujer donde se va de viaje independientemente de si le acompa&amp;ntilde;a o no; el grupo que llamaremos &amp;ldquo;oriental&amp;rdquo;, formado por dos matrimonios japoneses, uno cl&amp;aacute;sico y otro freak, un surcoreano de c&amp;oacute;mic, la mar de graciosos, y un singapurense al que ver&amp;iacute;amos m&amp;aacute;s tarde en Harar; y el grupo que llamaremos &amp;ldquo;joven&amp;rdquo;, formado por un hind&amp;uacute; de Bombay que siempre ha vivido en Dubai emocionado por su trabajo en Emirates, una australiana con rasgos asi&amp;aacute;ticos en viaje rel&amp;aacute;mpago, un dentista franc&amp;eacute;s solitario de Rouhen, y nosotros (aunque ya no nos aplique mucho lo de j&amp;oacute;venes). Todos estos divididos en 5 veh&amp;iacute;culos 4X4 cargados eminentemente de botellas de agua (calculo que aproximadamente 20 litros por persona). Nuestro veh&amp;iacute;culo, el negro, lo conduce Joseph, nuestro choffer rastafari, y como pasajeros Hans (el lobo solitario) y nosotros. Antes de partir, nos dan un brieff de los 4 d&amp;iacute;as de expedici&amp;oacute;n en las oficinas de ETT. Nos presentan a nuestro gu&amp;iacute;a, Fish, un chaval con p&amp;aacute;nico esc&amp;eacute;nico y pocos dotes de liderazgo pero con muchos conocimientos de la regi&amp;oacute;n Afar (donde se encuentra Danakil depression).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos ponemos en marcha hacia la primera de las paradas de este tour de 4 d&amp;iacute;as: el restaurante. Despu&amp;eacute;s de comer tenemos que esperar a que bajen las temperaturas, el calor del medio d&amp;iacute;a hace imposible siquiera un paseo por el pueblo donde nos encontramos. Aprovechamos este tiempo para relacionarnos con el grupo que nos acompa&amp;ntilde;ar&amp;aacute; durante estos d&amp;iacute;as aunque, la verdad, estamos deseando comenzar la expedici&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya en marcha atravesamos con los jeeps la llanura que nos llevar&amp;aacute; a un desierto de sal en medio de la depresi&amp;oacute;n que es Danakil. El&amp;nbsp; salar no es, seg&amp;uacute;n nos dice Hans, tan espectacular como el salar de Uyuni (Bolivia). Seg&amp;uacute;n &amp;eacute;l, en Bolivia no existe ninguna referencia a tu alrededor y lo &amp;uacute;nico que atisban tus ojos es el horizonte blanquecino de la sal. En este caso s&amp;iacute; que podemos ver unas monta&amp;ntilde;as lejanas, alguna peque&amp;ntilde;a formaci&amp;oacute;n salina y un acueducto a lo lejos que configura tambi&amp;eacute;n un horizonte &amp;uacute;nico en el mundo. No queda m&amp;aacute;s remedio, como en otros salares del mundo, que realizar las rigurosas fotos-montaje en las que se juega con la escala de los sujetos, empeque&amp;ntilde;eciendo y ridiculizando a la persona m&amp;aacute;s alejada, pate&amp;aacute;ndola o pis&amp;aacute;ndola. Nada muy original pero hacemos tiempo hasta la puesta de sol con estas tonter&amp;iacute;as. La luz al atardecer es espectacular y el reflejo en el mismo salsar ti&amp;ntilde;e de naranja todo lo que nos rodea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez que el sol se ha desvanecido tras el viejo acueducto de madera, los conductores nos invitan a probar un vino rosado del lugar que, aunque estaba caliente, daba un aire chic a la expedici&amp;oacute;n. Algunos privilegiados pudieron probar, adem&amp;aacute;s, cerveza y licores caseros que tan solo tomaban los &amp;lsquo;drivers&amp;rsquo; (supongo que en el desierto de sal no hay controles policiales).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al anochecer nos dirigimos al campamento donde dormiremos. Esta vez, liberados por fin del sol en nuestras cabezas, nos permiten recorrer el camino en el cap&amp;oacute; del jeep y as&amp;iacute; disfrutar de la &amp;uacute;ltima aventura del d&amp;iacute;a, sin aire acondicionado pero con la c&amp;aacute;lida brisa azot&amp;aacute;ndonos la cara. Cuando el gu&amp;iacute;a se refieren a &amp;lsquo;campamento&amp;rsquo; es sin lugar a dudas un eufemismo. Se trata de camastros de madera a la intemperie, dispuestos seg&amp;uacute;n la conveniencia de cada &amp;lsquo;driver&amp;rsquo;, ubicados cerca de un peque&amp;ntilde;o pueblo afar y de una base militar. Por lo menos aqu&amp;iacute; hay un bar, as&amp;iacute; que decidimos acompa&amp;ntilde;ar a los militares que lo frecuentan para acabar el d&amp;iacute;a con unas cervezas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras pasar la noche &amp;lsquo;&amp;agrave; la Belle etoile&amp;rsquo; nos dirigimos a la zona m&amp;aacute;s inh&amp;oacute;spita de la regi&amp;oacute;n Afar, a m&amp;aacute;s de 100 metros por debajo del nivel del mar. Por el camino no es dif&amp;iacute;cil encontrarse camellos, asnos o p&amp;aacute;jaros que han sucumbido al calor de la zona y de los que tan solo queda pellejo, huesos y plumas. En la zona nos encontramos diferentes fen&amp;oacute;menos asombrosos: entre ellos una colina de sal marr&amp;oacute;n que no se puede comercializar y que los lugare&amp;ntilde;os usan a modo de medicina (no esta comprobado cient&amp;iacute;ficamente sus beneficios), formaciones dolom&amp;iacute;ticas de sal erosionadas por la lluvia, peque&amp;ntilde;as pozas con agua cristalina ultra salada o charcas aceitosas hirviendo cuyo l&amp;iacute;quido los locales tambi&amp;eacute;n usan como ung&amp;uuml;ento (tampoco estaba demostrado su eficacia, es m&amp;aacute;s, seg&amp;uacute;n dicen, crea m&amp;aacute;s problemas de piel que los que arregla).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute; las dos visitas estrellas del d&amp;iacute;a son Daloll y las minas de sal. Dallol es una espectacular formaci&amp;oacute;n de columnas, charcas y humeantes chimeneas de sulfuros y nitratos, donde el agrio olor del sulfuro y vivos colores (amarillo fosforitos, verde, naranjas y blanco) crean una atm&amp;oacute;sfera m&amp;aacute;s propia de otro planeta que de la tierra. Estar all&amp;iacute; es una experiencia &amp;uacute;nica y aunque la respiraci&amp;oacute;n se complica por la humedad, calor y sulfuros nos sentimos privilegiados por contemplar lo que es sin duda una maravilla de la naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las minas de sal se encuentran en una planicie de la regi&amp;oacute;n, anexa al salar que vimos el d&amp;iacute;a anterior y cuando &amp;eacute;ste sube de nivel (recordemos que el salar no deja de ser un lago salado) inunda la zona y la vuelve a rellenar de este mineral para que los&amp;nbsp;&lt;em&gt;afares&lt;/em&gt;&amp;nbsp;puedan continuar con su tradici&amp;oacute;n centenaria y modo de vida. &amp;Uacute;nicamente los&amp;nbsp;&lt;em&gt;afares&lt;/em&gt;&amp;nbsp;pueden trabajar aqu&amp;iacute; y si alguna otra persona quiere trabajar en la mina se le da un peque&amp;ntilde;o salario pero no recibe los beneficios que la sal reporta a los&amp;nbsp;&lt;em&gt;afares&lt;/em&gt;, que aunque no son muchos superan en crece al salario ofrecido. Las condiciones aqu&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n son extremas, el calor es asfixiante y la sal hay que trabajarla para poderla transportar en las largas filas de camellos que hemos visto a lo lardo del d&amp;iacute;a. Un grupo de personas se dedica a levantar, con hachas y haciendo palanca con largos palos de madera bloques de, aproximadamente, un metro cuadrado de superficie. Posteriormente, es troceado para que otro grupo de personas vaya dando forma rectangular (tama&amp;ntilde;o folio) a las piezas con un grosor de unos 15 cent&amp;iacute;metros.&amp;nbsp; De esta manera se facilita el transporte y el manejo de las piezas de sal para su venta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El calor es inhumano y cuando nos dirigimos hacia nuestros jeeps con el privilegiado aire acondicionado vemos las duras facciones de los&amp;nbsp;&lt;em&gt;afares&lt;/em&gt;&amp;nbsp;forjadas en estas condiciones tan adversas, sabiendo que nosotros no ser&amp;iacute;amos capaces de sobrevivir m&amp;aacute;s de un d&amp;iacute;a trabajando en estas minas de sal. (Continuar&amp;aacute;)&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/149300/Ethiopia/DANAKIL-LAS-PUERTAS-DEL-INFIERNO-EN-LA-TIERRA-Parte-1</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Ethiopia</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Sun, 7 Jan 2018 07:08:00 GMT</pubDate>
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    <item>
      <title>COLINAS E IGLESIAS DE TIGRAY, LA TRANSICIÓN ENTRE LA MONTAÑA Y EL DESIERTO.</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/Tigrai65.jpg"  alt="Colinas de Tigray. Etiopia" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestro siguiente objetivo pasa a ser la cara opuesta de la moneda: el &amp;aacute;rido desierto que cubre la Danakil depression. Para ello es necesario un largo viaje por carretera desde Debark (regi&amp;oacute;n de Amara) hasta Mekele (regi&amp;oacute;n de Tigray), desde donde sale la expedici&amp;oacute;n en dos d&amp;iacute;as.No obstante, aconsejados por terceros y con las ganas de que esta transici&amp;oacute;n sea igualmente especial apuntamos a Wurko, ciudad ubicada en plena regi&amp;oacute;n de Tigray donde desde hace m&amp;aacute;s de 25 a&amp;ntilde;os el padre &amp;Aacute;ngel Olar&amp;aacute;n lleva a cabo su misi&amp;oacute;n ayudando a ni&amp;ntilde;os hu&amp;eacute;rfanos, ancianos y ,en general, cualquiera que le pida ayuda (por los visto paga todas las radiograf&amp;iacute;as que se hacen en el pueblo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El viaje, como todos en Etiop&amp;iacute;a es largo y agotador. Todo son curvas en la carretera, parece un bucle de las &amp;ldquo;siete revueltas&amp;rdquo; de la sierra madrile&amp;ntilde;a/segoviana. Es normal pues continuamente ascendemos y descendemos monta&amp;ntilde;as, de la gran cordillera que es Simiens Mountains. A&amp;uacute;n as&amp;iacute; vamos perdiendo altitud y descendemos cerca de 2.000 metros pasando por numerosos pueblos y ciudades del norte del pa&amp;iacute;s. Entre ellas, la ciudad de Axum (donde supuestamente se alberga el arca de la alianza) o la ciudad de Adwa conocida por ser donde el emperador Menelik libr&amp;oacute; la batalla que expuls&amp;oacute; a los italianos y dejando Ethiopia como el &amp;uacute;nico pa&amp;iacute;s africano que nunca ha sido colonizado. Tambi&amp;eacute;n cruzamos distintos checkpoints pues pasamos a escasos 25km de la frontera con Eritrea y el propio campo de refugiados que alberga m&amp;aacute;s de 30.000 eritreos en la actualidad. Bien entrada la noche, aunque tan solo fueran las siete de la tarde, llegamos a Wurko, donde unos voluntarios nos acogen y dan de cenar en la misi&amp;oacute;n del padre &amp;Aacute;ngel, donde decidimos hospedarnos durante dos noches (10&amp;euro;pp/d&amp;iacute;a). Llegamos a mesa puesta, pues la cena es justo a las 19.15, y nos alegra ver en la mesa una tortilla de patatas. Comer aunque sea una porci&amp;oacute;n peque&amp;ntilde;a de tortilla de patatas ya hace que el viaje de 11 horas haya merecido la pena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al d&amp;iacute;a siguiente, como si hubiese sido planificado, nos unimos a una excursi&amp;oacute;n que hacen algunos misioneros (es s&amp;aacute;bado y es d&amp;iacute;a libre para ellos) a las iglesias excavadas en roca de Tigray. Uno de los misioneros me resulta familiar y tras varias preguntas nos damos cuenta que nuestras vidas tambi&amp;eacute;n se cruzaron el a&amp;ntilde;o anterior en Calcuta, durante una fiesta de la embajada de Espa&amp;ntilde;a a las ONG que all&amp;iacute; trabajan. Qu&amp;eacute; peque&amp;ntilde;o es el mundo a veces.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la zona de la excursi&amp;oacute;n hay m&amp;uacute;ltiples clusters de iglesias ortodoxas que fueron construidas en lo alto de las monta&amp;ntilde;as supuestamente para no ser encontradas durante la invasi&amp;oacute;n musulmana. Nosotros visitamos dos del cluster de Gheralta, en concreto las de Maryam Korkor y Abuna Yemata Guh. Ambas iglesas se encuentran en lo alto de formaciones rocosas anaranjadas, como las t&amp;iacute;picas monta&amp;ntilde;as de Lucky Luke. Despu&amp;eacute;s de trepar por las rocas, negociar con los diferentes locales que se interponen en nuestro camino, llegas a unos agujeros en las paredes que albergan estos templos, con monjes que los custodian. Es especialmente espectacular el caso de Abuna Yemata, donde hasta 5 hombres de las monta&amp;ntilde;as tuvieron que ayudarnos para escalar las paredes y llegar a la iglesia. Todo este vertiginoso esfuerzo vali&amp;oacute; la pena por acceder a las iglesias y poder disfrutar de una de las mejores vistas de todo Etiop&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La gente de la misi&amp;oacute;n, espa&amp;ntilde;oles en su mayor&amp;iacute;a, nos explicaron el trabajo que hac&amp;iacute;an all&amp;iacute; y nos hablan del padre Angel con admiraci&amp;oacute;n. Desde luego, ha llevado a cabo un trabajo impresionante con la comunidad m&amp;aacute;s desfavorecida de Wukro durante las &amp;uacute;ltimas d&amp;eacute;cadas. Una pena que nuestros caminos se cruzaran y no pudi&amp;eacute;ramos conocerle pues se encontraba en Espa&amp;ntilde;a realizando conferencias y recaudando fondos para sus diferentes proyectos. Estar&amp;eacute; atento en Espa&amp;ntilde;a para ver la posibilidad de atender alguna de sus conferencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Visto y no visto, lo que ten&amp;iacute;a que ser una rutinaria transici&amp;oacute;n desde lo alto de las Siemen a las puertas del desierto, result&amp;oacute; ser una espectacular y vertiginosa traves&amp;iacute;a por iglesias que miran al abismo de las monta&amp;ntilde;as de Tigray, acompa&amp;ntilde;ados por personas que han decidido abandonar las comodidades del mundo occidental para dedicarse en cuerpo y alma a &amp;nbsp;ayudar a ni&amp;ntilde;os sin familia a miles de kil&amp;oacute;metros de Espa&amp;ntilde;a.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/149119/Ethiopia/COLINAS-E-IGLESIAS-DE-TIGRAY-LA-TRANSICIN-ENTRE-LA-MONTAA-Y-EL-DESIERTO</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Ethiopia</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Sun, 26 Nov 2017 21:06:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>PASEO ENTRE LAS NUBES A 4.000M. SIMIEN MOUNTAINS.</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/siemen93.jpg"  alt="SImien Mountains. Etiopia" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo d&amp;iacute;a en &amp;Aacute;frica empieza como el primero: esperando. Desde las 6:00, bajo una tenue llovizna en un amanecer gris como el hormig&amp;oacute;n de los edificios que nos rodean, esperamos al conductor que nos deber&amp;iacute;a llevar al aeropuerto para coger el vuelo a Gondar, en el norte. Pero son las 6:15am y el conductor no llega (&amp;iexcl;uy cuando se entere Bisrat!). Decidimos buscarnos la vida, pero a las 6 de la ma&amp;ntilde;ana nos es complicado encontrar un taxi, teniendo en cuenta, adem&amp;aacute;s, que es festivo y primer d&amp;iacute;a del a&amp;ntilde;o 2010. Finalmente, con la ayuda del botones del Hilton conseguimos un taxi que nos acerca al aeropuerto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya en el vuelo coincidimos con Haile, un chaval et&amp;iacute;ope que vive en UK y ha vuelto para visitar a la familia y renovar su visa. Haile estudia ingenier&amp;iacute;a, quiere formarse en Europa pero su sue&amp;ntilde;o es volver a Etiop&amp;iacute;a y abrir su propio negocio (de sus palabras se desprende ambici&amp;oacute;n y amor por su pa&amp;iacute;s).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ambiente que se respira al aterrizar en Gondar ya es diferente. El d&amp;iacute;a es soleado y las personas se aglomeran en la salida del aeropuerto a la espera de sus familiares para celebrar el a&amp;ntilde;o nuevo y las vacaciones que empiezan. Hay tambi&amp;eacute;n un grupo de amigos tocando m&amp;uacute;sica tradicional y festiva para recibir a los reci&amp;eacute;n llegados que alegra a todos. Tambi&amp;eacute;n nos alegra ver, casi nada m&amp;aacute;s aterrizar, que hay una persona con un cartel con nuestros nombres. Por fin algo de diligencia y puntualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos llevan a su oficina desde donde iniciaremos junto con otras 4 personas, dos franceses y dos belgas, un trek por las Siemen Mountains de cuatro d&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, antes de partir, toca desayunar. Pedimos una tortilla y dos huevos fritos, que finalmente resultan ser un total de 8 huevos, que unidos a los 4 del bocata de mediod&amp;iacute;a baten nuestro r&amp;eacute;cord personal de huevos en un d&amp;iacute;a: &amp;iexcl;6 por persona!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Debhark debemos inscribirnos y pagar la cuota para entrar en el Parque Nacional, tambi&amp;eacute;n nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pero antes toca esperar pues la persona que debe inscribirnos est&amp;aacute; comiendo y celebrando, como no puede ser de otra manera, el a&amp;ntilde;o nuevo con su familia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dentro de la oficina se ve, disecada, la cabeza del ant&amp;iacute;lope end&amp;eacute;mico de la zona (Walia Ibex) con sus enormes cuernos. Est&amp;eacute; ant&amp;iacute;lope (de los que quedan unos 1.000 ejemplares), junto con el lobo et&amp;iacute;ope (aproximadamente 75 ejemplares) y el &amp;ldquo;Gelada monkey&amp;rdquo; son las tres especies que s&amp;oacute;lo se pueden ver en esta zona del mundo y por lo visto el mono es el m&amp;aacute;s probable de ver durante el trek pues existen m&amp;aacute;s de 5.000 ejemplares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ocho horas despu&amp;eacute;s de habernos levantado, y menos de 24 horas desde nuestra llegada a Etiop&amp;iacute;a, empezamos a caminar. El primer d&amp;iacute;a de trek es suave y en tres horas llegamos al campamento. No hace fr&amp;iacute;o pero la densa niebla no nos deja ver nada a nuestro alrededor y el gu&amp;iacute;a, Tsama, se limita a mostrarnos la vegetaci&amp;oacute;n de la zona, todo muy excitante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es al final del d&amp;iacute;a cuando vemos la primera pareja de monos quit&amp;aacute;ndose (y comi&amp;eacute;ndose) los piojos entre ellos y cuando las nubes dejan hueco para que podamos contemplar el espectacular ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n que hemos ido bordeando toda la tarde.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se cena pronto, al anochecer, y despu&amp;eacute;s no hay mucho m&amp;aacute;s que hacer en el campamento. Una breve sobremesa, algunas fotos nocturnas y a meternos en el saco para entrar en calor (y protegernos de las ara&amp;ntilde;as que plagan las paredes de la habitaci&amp;oacute;n). Se agradece quitarse las zapatillas, que aunque no nos ha llovido est&amp;aacute;n mojadas por el relente del camino, y meterse en el saco, pues la noche es fr&amp;iacute;a y tenemos la humedad de la niebla calada hasta en la m&amp;eacute;dula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La sorpresa del d&amp;iacute;a siguiente es el sol que nos despierta. Agradecemos la c&amp;aacute;lida sensaci&amp;oacute;n que producen los rayos del sol sobre nuestras caras mientras desayunamos &amp;ldquo;porrige&amp;rdquo; en una &amp;ldquo;terraza natural&amp;rdquo; con vistas al valle, ahora s&amp;iacute;, totalmente despejadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de este d&amp;iacute;a nos acompa&amp;ntilde;ar&amp;aacute; en la excursi&amp;oacute;n un &amp;ldquo;Ranger&amp;rdquo; del Parque Nacional armado con un AK-47 para velar por nuestra seguridad. En realidad no creo que tuvi&amp;eacute;ramos muchos problemas de seguridad pero es la manera de mantener el Parque Nacional controlado y que sus trabajadores tengan un salario extra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Continuamos nuestro camino en un d&amp;iacute;a soleado y nos seguimos quedando con la boca abierta cada vez que Tsama nos indica un nuevo &amp;ldquo;view point&amp;rdquo; del ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n. Las vistas parecen que mejoran seg&amp;uacute;n avanzamos y no puedo dejar de compararlo con el Blyde River Canyon en Sud&amp;aacute;frica o con las im&amp;aacute;genes que he visto del Ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n del Colorado en EEUU, aunque imagin&amp;oacute; que &amp;eacute;ste es inmenso y, por supuesto, des&amp;eacute;rtico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La parada estrella del d&amp;iacute;a es una catarata de 530 m de altura (medida por unos escaladores italianos y espa&amp;ntilde;oles hace tan solo 2 a&amp;ntilde;os). Desde una peque&amp;ntilde;o estanque, llamado &amp;ldquo;nido de aves&amp;rdquo;, el agua se precipita al vac&amp;iacute;o en un angosto valle. Adem&amp;aacute;s nos sobrevuelan, para crear un ambiente digno de Felix Rodr&amp;iacute;guez de la Fuente, 4 &amp;oacute; 5 buitres a escasos metros de nuestras cabezas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sitio elegido para la comida tambi&amp;eacute;n es una catarata, en esta ocasi&amp;oacute;n de unos 20 metros pero nos da la oportunidad de refrescarnos los pies en las pozas anteriores a la cascada (alguno hasta se ba&amp;ntilde;&amp;oacute;) y dormir una peque&amp;ntilde;a siesta en las rocas que le rodeaban. El paseo de la tarde transcurre entre prados m&amp;aacute;s amarillentos y &amp;aacute;ridos pero por lo menos es llano. Sobre las 4 llegamos al campamento base, que aunque suena muy profesional es una choza con tres habitaciones y otra anexa para la cocina. Aunque no deja de ser cutre tiene una ubicaci&amp;oacute;n privilegiada desde la que se puede ver las colinas cercanas y los &amp;ldquo;scarpements&amp;rdquo; volc&amp;aacute;nicos que se originaron hace millones de a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Repentinamente alguien se&amp;ntilde;ala excitado algo que se mueve en medio de la maleza. Sin dar cr&amp;eacute;dito veo que se trata del afamado lobo et&amp;iacute;ope y comienzo a fotografiarlo. Y aunque el gu&amp;iacute;a asegura que es un chacal me niego a creerle. Tengo las fotos como pruebas para quien me quiera dar la raz&amp;oacute;n: cola de lobo, orejas de lobo, boca de lobo y no era la falsa abuela de caperucita roja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A las 6 de la tarde subimos la colina que tenemos justo a nuestra espalda para ver la puesta de sol y aunque las nubes nos lo impiden por lo menos disfrutamos de las vistas del valle, una vez m&amp;aacute;s extraordinarias. Adem&amp;aacute;s en lo alto de la colina hay una planicie con altas yerbas amarillas y extra&amp;ntilde;as palmeras que configuran un aspecto de desierto a la altura de las nubes que tambi&amp;eacute;n resulta muy fotog&amp;eacute;nico con la luz del atardecer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Que la caba&amp;ntilde;a tenga buenas vistas tiene un gran inconveniente: nada la protege contra el viento h&amp;uacute;medo de la noche. Ni siquiera la hoguera improvisada para mantenernos calientes logra que nos quedemos mucho tiempo a la intemperie. Ya en la cama y previendo que la noche ser&amp;aacute; fr&amp;iacute;a y que el d&amp;iacute;a siguiente duro, decidimos no arriesgar en nuestro descanso y apostar sobre seguro con medio orfidal cada uno. Para quien tenga prejuicios, tan solo deciros que fue un acierto. Medio grupo no ha pegado ojo con el fr&amp;iacute;o y sus caras al despertar muestran el cansancio acumulado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se equivocaron los locales y el d&amp;iacute;a es fr&amp;iacute;o. Tampoco nos enga&amp;ntilde;aron con la dificultad de la excursi&amp;oacute;n. Todo es subida hasta la primera parada para, desde all&amp;iacute;, ver las otras dos colinas que nos quedan por subir. Un d&amp;iacute;a de subidas y bajadas por las colinas, pasando por escarpados e impresionantes vistas, y que tiene su recompensa final cuando en la &amp;uacute;ltima de ellas nos encontramos una manada de &amp;ldquo;gelada monkeys&amp;rdquo; que, totalmente ajenos a nuestra presencia, contin&amp;uacute;an con sus quehaceres diarios: quitarse pulgas, comer yerba, pelearse entre ellos y correr y brincar, que para eso son monos.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante la bajada al campamento nos encontramos con pastores, en su mayor&amp;iacute;a ni&amp;ntilde;os, sentados y aburridos vigilando sus reba&amp;ntilde;os. Les intentamos distraer con nuestros cachivaches y tom&amp;aacute;ndoles fotos para que ellos mismos se vean en la pantalla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La bajada, por lo menos, tiene poca pendiente y sin darnos cuenta llegamos al &amp;uacute;ltimo refugio, junto a un poblado y en una ubicaci&amp;oacute;n no tan espectacular como los anteriores. La tarde pasa bebiendo te/caf&amp;eacute; con palomitas como aperitivo. Una costumbre muy Eti&amp;oacute;pe, juntar palomitas y caf&amp;eacute;s, que combina mejor de lo que pudiera esperarse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &amp;uacute;ltimo d&amp;iacute;a toca la subida al segundo pico m&amp;aacute;s alto de Etiop&amp;iacute;a, monte Bwahite (4.430 m). El camino no tiene nada de especial y la gracia del d&amp;iacute;a es llegar a la cima del monte. Se complica por el viento fr&amp;iacute;o que nos azota en toda la subida, menos mal que no tengo la gripe como mi pobre compa&amp;ntilde;ero de viaje que se arrastra entre las rocas anestesiado por el efecto del cocktail de medicamentos que se ha tomado. Y para ponerle el lazo al g&amp;eacute;lido escenario, a menos de 200 metros de la subida comienza a granizar. Quien iba a imaginar que ver&amp;iacute;amos eso. Parece que el d&amp;iacute;a quiere convertir la excursi&amp;oacute;n en &amp;eacute;pica. El granizo golpea nuestra cara y el viento fr&amp;iacute;o hace que nos tiemblen las manos del fr&amp;iacute;o, solo podemos pensar en lo bien que estar&amp;iacute;amos en la cama calentitos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando la moral del grupo y el cansancio se muestran en el ap&amp;aacute;tico caminar de todos nosotros es cuando vemos a la &amp;uacute;ltima de las especies end&amp;eacute;micas del lugar que nos faltaba por ver. Una familia entera de Walia Ibex, los machos con su gran cornamenta circular, entre 50-70 cm de di&amp;aacute;metro, y los peque&amp;ntilde;os juguetones saltando torpe entre las rocas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La subida al &amp;ldquo;summit&amp;rdquo; del monte Bwahite ya es secundario y la coronaci&amp;oacute;n fue r&amp;aacute;pida y fr&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de ah&amp;iacute;, deshacer el camino hecho. Es entonces cuando nos damos cuenta de todo lo que hemos subido. Llegamos de nuevo al campamento, comemos s&amp;aacute;ndwich que nos prepara nuestro cheff Ayo (por cierto, el mismo de los 3 &amp;uacute;ltimos d&amp;iacute;as: s&amp;aacute;ndwich de verduras) y tomamos la carretera hacia Debhark.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debhark, ciudad de paso para nosotros. Hacemos noche ah&amp;iacute;, consistente en recuperar fuerzas y que mi compa&amp;ntilde;ero sude la gripe al m&amp;aacute;ximo antes del largo viaje por carretera que nos espera al d&amp;iacute;a siguiente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&amp;iacute; termina la primara parte de nuestro viaje a Ethiop&amp;iacute;a, espectacular por la magnificencia de las Simien mountains, sorprendente por el fr&amp;iacute;o aterrador que nadie se espera cuando pronuncia &amp;ldquo;&amp;Aacute;frica&amp;rdquo;, y bonita por la belleza de sus paisajes y fauna.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/148982/Ethiopia/PASEO-ENTRE-LAS-NUBES-A-4000M-SIMIEN-MOUNTAINS</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Ethiopia</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Wed, 1 Nov 2017 20:40:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>LA CASA QUE ENLOQUECE. ADDIS ABABA</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/siemen11.jpg"  alt="La casa que enloquece. Bisrat &amp; CIA. Addis Ababa" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi llegada a Etiop&amp;iacute;a se asemejaba bastante a lo que me hab&amp;iacute;a imaginado en Madrid. Adem&amp;aacute;s del retraso del vuelo desde Dubai, se a&amp;ntilde;ade la espera para obtener el visado, que si eres espa&amp;ntilde;ol es tan f&amp;aacute;cil como pagar 50 d&amp;oacute;lares, y la espera a que salieran las mochilas. Un tiempo mayor del que cabr&amp;iacute;a esperar para un aeropuerto internacional y para la considerada como mejor aerol&amp;iacute;nea africana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la peque&amp;ntilde;a sala de recogida de equipaje se aglomeran m&amp;aacute;s de 300 personas del mismo avi&amp;oacute;n, innumerables maletas por los pasillos, quiz&amp;aacute;s extraviadas de anteriores vuelos, y carritos que entorpecen a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s el paso entre la mara&amp;ntilde;a para acceder a la cinta transportadora. Todo parece ca&amp;oacute;tico, pero no. Los trabajadores del servicio aeroportuario de portadores se escapan del caos y con su visible chaleco naranja fosforito se mueven con agilidad para dar a sus clientes las maletas que les han pedido recoger. Est&amp;aacute;n al acecho al principio de la cinta para dar salida a su mercanc&amp;iacute;a lo antes posible y as&amp;iacute; aliviar un poco la aglomerada sala de espera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&amp;uacute;n habiendo tenido un retraso considerable la persona que debe venir a recogernos no aparece y tan solo gracias a Benjamin, un empleado de otra agencia de viaje, conseguimos contactar para que vengan cuanto antes a por nosotros. En la espera, otra vez esperando, Benjamin nos cuenta las primeras batallas de Etiop&amp;iacute;a. Entre ellas que ese d&amp;iacute;a era el fin del a&amp;ntilde;o et&amp;iacute;ope, para ellos acaba el 2009. &amp;iexcl;Genial! Este a&amp;ntilde;o tendremos dos celebraciones de fin de a&amp;ntilde;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras la ventanilla del coche vislumbramos un d&amp;iacute;a nublado y con llovizna que crean una Addis Ababa sombr&amp;iacute;a y gris&amp;aacute;cea, incluso podr&amp;iacute;a decirse que estuvi&amp;eacute;ramos en Bruselas (Addis es tambi&amp;eacute;n la capital de la Uni&amp;oacute;n Africana, al&amp;nbsp; igual que Bruselas de la Uni&amp;oacute;n Europea) sino fuera porque m&amp;aacute;s del 50% de los edificios est&amp;aacute;n en construcci&amp;oacute;n. Bueno, para ser realista, dejaron de estar en construcci&amp;oacute;n hace muchos a&amp;ntilde;os, ahora tan solo son esqueletos de hormig&amp;oacute;n y acero en medio de una ciudad que se adivinaba pr&amp;oacute;spera hace a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre los edificios terminados se encuentra un edificio de mas de 15 plantas con un centro comercial, en el que se ubican los headquarters de Ethio Tour &amp;amp; Travel, lo qu&amp;eacute; m&amp;aacute;s adelante ser&amp;aacute; conocido como &amp;ldquo;cuartel general de Bisrat&amp;rdquo; y donde pasaremos nuestra noche de fin de a&amp;ntilde;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la misma oficina conocemos a Bisrat, G/Manager se puede ver escrito en la puerta de su despacho, y a parte de su s&amp;eacute;quito de &amp;ldquo;sirvientes&amp;rdquo;, y tras m&amp;uacute;ltiples intentos fallidos por pagar nuestro pr&amp;oacute;ximo tour y silencios el los que nos pregunt&amp;aacute;bamos &amp;ldquo;&amp;iquest;Hola? &amp;iquest;Estoy aqu&amp;iacute;? &amp;iquest;Alguien hace caso a sus hu&amp;eacute;spedes?&amp;rdquo;, Bisrat manda llevarnos a su guesthouse para dejar las cosas y, cuando parece que por fin podemos descansar un poco, el sonriente chaval&amp;iacute;n que nos hab&amp;iacute;a acompa&amp;ntilde;ado no encuentra la llave, que deber&amp;iacute;a estar alojada en su lugar secreto: el marco de la puerta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras otra larga espera vuelve con las llaves. El apartamento no es muy c&amp;oacute;modo ni est&amp;aacute; limpio, pero tiene una wifi decente. Demasiado para un apartamento gratis en el centro de Addis, junto al Hilton y el Intercontinental. Trasteando en Internet y a la espera de que alguien nos diga que hacer, pues las dos habitaciones est&amp;aacute;n ocupadas, se hace de noche y decidimos volver a la oficina. Aprovecharemos para pagar, si podemos, y recopilar informaci&amp;oacute;n. Aunque Bisrat hace mil llamadas para conseguir que el dat&amp;aacute;fono funcione (hombre de negocios movido por una premisa &amp;ldquo;show me the money&amp;rdquo;), a&amp;uacute;n no conseguimos pagar, pero s&amp;iacute; algo de informaci&amp;oacute;n y una SIM card.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen son las 8 de la tarde y pr&amp;aacute;cticamente no hemos hecho m&amp;aacute;s que ir de un lado a otro y esperar, esperar mucho. En ocasiones me sent&amp;iacute;a como Asterix en &amp;ldquo;La casa que enloquece&amp;rdquo;. En cualquier caso, hemos conocido a Bisrat, un personaje y el jefe que m&amp;aacute;s adelante nos dar&amp;aacute; soluciones a todos nuestros problemas y demandas. Adem&amp;aacute;s, nos recomienda un sitio al que &amp;eacute;l acostumbra a ir, para pasar nuestra cena de Nochevieja et&amp;iacute;ope particular comiendo &amp;ldquo;good value for money&amp;rdquo; comida tradicional et&amp;iacute;ope. As&amp;iacute; pues, en el &amp;ldquo;Top One&amp;rdquo; comemos una deliciosa comida Et&amp;iacute;poe (Tibs y el omnipresente injera) y celebramos el fin de a&amp;ntilde;o con unas cuantas cervezas y m&amp;uacute;sica festiva de fondo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de ir a dormir hacemos la &amp;uacute;ltima visita a la agencia, son las 11 de la noche, es fin de a&amp;ntilde;o y Bisrat sigue trabajando, &amp;eacute;l y sus &amp;ldquo;sirvientes&amp;rdquo;, preparados con sus mejores ropas para cuando el jefe les deje marchar a sus fiestas de fin de a&amp;ntilde;o. El semblante de uno de ellos, feliz, cambia radicalmente cuando Bisrat le pide que nos lleve a ver los fuegos artificiales al centro. Es tan radical el cambio de humor del chaval que declinamos la&amp;nbsp; invitaci&amp;oacute;n, sabiendo que para &amp;eacute;l ser&amp;iacute;a una gran putada. Bisrat es as&amp;iacute;, soluciona los problemas del cliente, a costa de una total disponibilidad de su gente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya en el apartamento, echamos del sal&amp;oacute;n a un surcoreano okupa-chupa-wifi (que previamente hab&amp;iacute;amos dejado entrar en &amp;ldquo;nuestra casa&amp;rdquo; pues nos lo hab&amp;iacute;amos encontrado sentado al lado de la puerta con una manta encima intentando conectarse a nuestra wifi) y decidimos metemos a dormir en la habitaci&amp;oacute;n que parece m&amp;aacute;s recogida y ordenada (aun con maletas en ella).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/148809/Ethiopia/LA-CASA-QUE-ENLOQUECE-ADDIS-ABABA</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Ethiopia</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 13 Oct 2017 21:27:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>LOS PIRATAS DE BOHOL</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/G0123297.jpg"  alt="3, 2, 1, GO!!" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Era el momento de ponerse el equipo de buceo, de sumergirse y explorar el profundo mundo submarino de Filipinas. Despu&amp;eacute;s de la primera inmersi&amp;oacute;n para ver a los tiburones zorro y con la constataci&amp;oacute;n de que mi o&amp;iacute;do respond&amp;iacute;a a las profundidades, me encamin&amp;eacute; a Alona Beach, en Bohol. Dicen, porque yo no tengo ni idea, que las mejores zonas de buceo de Filipinas est&amp;aacute;n en los alrededores de esa playa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, no me aloj&amp;eacute; en Alona Beach. Por recomendaci&amp;oacute;n del moto-taxista me qued&amp;eacute; en Dumaluan Beach Resort, en la playa justo anterior, llamada White Beach (s&amp;iacute;, otra White Beach). Seg&amp;uacute;n dec&amp;iacute;a, Alona esta masificada, pero cuando llegu&amp;eacute; al humilde resort me encontr&amp;eacute; con una playa llena de gente y las mesas del restaurante ocupadas por decenas de filipinos. Me pregunt&amp;eacute; que significado le daba a la palabra masificado el conductor de la moto-taxi. &amp;ldquo;Si esto no est&amp;aacute; masificado, &amp;iexcl;no quiero imaginarme Alona Beach!&amp;rdquo; Pens&amp;eacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por suerte todo ten&amp;iacute;a explicaci&amp;oacute;n y tan solo se trataba de domingueros filipinos disfrutando de un d&amp;iacute;a familiar en la playa. Abandonaron el lugar al anochecer, dejando el acogedor resort a pie de playa en una calma, que efectivamente, no encuentras f&amp;aacute;cilmente en Alona. Pues, Alona ya no pertenece a Filipinas, es otro punto tur&amp;iacute;stico de buceo mundial, se ha convertido en una &lt;em&gt;playa&lt;/em&gt; &lt;em&gt;franquicia&lt;/em&gt;, como las que puedes encontrar en cualquier lado del mundo. En cambio, algo que no puedes encontrar en cualquier parte del mundo es su fondo marino y para eso vamos todos all&amp;iacute;. Lo importante es la soledad del buceo en sus aguas y no las aglomeraciones de superficie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Buscando la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a con la que hacer las inmersiones top&amp;eacute; con unos &lt;em&gt;Piratas &lt;/em&gt;(as&amp;iacute; se llamaban) espa&amp;ntilde;oles y junto a ellos realic&amp;eacute; un total de 5 inmersiones en las islas de Balicasag y Pamilacan. No entrar&amp;eacute; en detalle, porque est&amp;aacute; vez tengo las fotos tomadas por las personas con las que buce&amp;eacute;, pero fue asombroso ver a tortugas gigantes aliment&amp;aacute;ndose, enormes bancos de peces, una pared vertical llena de color, vida y corales o serpientes de mar zigzagueando por el fondo marino, entre otras mil cosas. Adem&amp;aacute;s, el d&amp;iacute;a era soleado y los rayos de sol penetraban en el agua, aumentando la visibilidad hasta casi los 30 metros y potenciando los colores que, de normal, pierden su intensidad bajo el agua. Pero bucear no consiste s&amp;oacute;lo en sumergirse en el fondo marino, el ritual incluye un viaje en barco con las preciosas vistas de las islas, las playas y el azul del mar, adem&amp;aacute;s de las conversaciones animadas de los compa&amp;ntilde;eros. Toda la experiencia fue tan espectacular que, aunque llevo pocas inmersiones, colgar&amp;iacute;a mis aletas y me retirar&amp;iacute;a del buceo. Desde mi total inexperiencia, creo que lo que vi esos d&amp;iacute;as es insuperable. Es como si a una persona que nunca ha pisado un restaurante, lo hace por primera vez en &lt;em&gt;El Bulli&lt;/em&gt; de Fedr&amp;aacute; Adri&amp;aacute;. La diferencia ser&amp;aacute; tan abismal que cualquier restaurante al que vaya a partir de ese momento ser&amp;aacute; una decepci&amp;oacute;n, evocando su primera experiencia. Y todas mis pr&amp;oacute;ximas inmersiones ser&amp;aacute;n decepcionantes pero estoy seguro de que no dejar&amp;eacute; de bucear y explorar el fondo marino. Puede que no vuelva a ver tanta belleza, pero creo que es la &amp;uacute;ltima posibilidad que tenemos los humanos de contemplar la fauna en su estado m&amp;aacute;s salvaje y aut&amp;eacute;ntico. Adem&amp;aacute;s, he comprendido que bucear ofrece, de manera sencilla, observar la naturaleza desde todo los &amp;aacute;ngulos posibles, algo nada sencillo si quieres hacerlo en tierra firme.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alona ya no pod&amp;iacute;a ofrecerme nada m&amp;aacute;s. Cog&amp;iacute; mi petate, alquil&amp;eacute; una moto, y me dirig&amp;iacute; al interior de Bohol. Llegu&amp;eacute; de noche al Nuts Huts Hostel, en la ribera del r&amp;iacute;o Loboc, otra vez excitado por saber que me esperar&amp;iacute;a al despertarme y ver el entorno al alba. Pero irse a dormir no entraba en mis planes, a&amp;uacute;n quedaba una &amp;uacute;ltima actividad del d&amp;iacute;a. Nada m&amp;aacute;s llegar al hostal, sin tener tiempo siquiera de cenar, me un&amp;iacute; a un grupo de espa&amp;ntilde;oles que se dirig&amp;iacute;an en canoa a ver luci&amp;eacute;rnagas. Por muy extra&amp;ntilde;o que parezca nunca hab&amp;iacute;an visto ninguna, por lo visto en Tenerife y en Bilbao no hay de eso. Me sub&amp;iacute;, esc&amp;eacute;ptico, a la canoa motorizada simplemente para navegar por el r&amp;iacute;o en silencio bajo la luz de la luna llena. La superficie del agua era un cristal (&lt;em&gt;glassy&lt;/em&gt;&amp;nbsp;gusta decir a los surferos) y en ella se reflejaban perfectamente las palmeras de la ribera en la tibia oscuridad de la noche. Tras una hora de paseo en canoa, por fin llegamos a las luci&amp;eacute;rnagas. Me volv&amp;iacute; a equivocar, me encanta equivocarme. Un n&amp;uacute;mero del todo incontable de luci&amp;eacute;rnagas plagaban un &amp;aacute;rbol espec&amp;iacute;fico del lecho del r&amp;iacute;o. Se iluminaban en r&amp;aacute;fagas fosforitas en todas las ramas del &amp;aacute;rbol y creaban una imagen irreal. Estoy seguro que no hay &amp;aacute;rbol de navidad que est&amp;eacute; mejor adornado. Otra vez contemplando algo excepcional, otra vez en silencio durante un largo tiempo. Y aunque la lengua materna de todos los que est&amp;aacute;bamos en la barca era el castellano nadie emiti&amp;oacute; ning&amp;uacute;n sonido, no hab&amp;iacute;a palabras que mejoraran ese silencio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El d&amp;iacute;a siguiente tampoco fue tranquilo, &amp;iquest;Cu&amp;aacute;l lo es? Comenc&amp;eacute; dando unas peque&amp;ntilde;as clases de moto a las chicas tinerfe&amp;ntilde;as, pues era la primera vez que conduc&amp;iacute;an una. Hay que admirar su valent&amp;iacute;a pues al fina del d&amp;iacute;a hab&amp;iacute;amos conducido unas 5 horas. Junto a ellas y a Bonie, el gu&amp;iacute;a que tambi&amp;eacute;n llevaba a una de las chicas, recorr&amp;iacute; parte de la isla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera parada fue una tirolina en la que te lanzan en horizontal, como superman, para cruzar el bosque y el r&amp;iacute;o a una velocidad nada desde&amp;ntilde;able y desde una altura bastante respetable. Si supiera las cifras exactas de velocidad y altura no usar&amp;iacute;a esos adjetivos tan repelentes y carentes de significado. A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, a ojo de buen cubero, deber&amp;iacute;a rondar los 50 km/h y los 70 metros de altura, &lt;em&gt;aprox.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las vistas de las Chocolate Hills es uno de los puntos m&amp;aacute;s tur&amp;iacute;stico de Filipinas. Y no es de extra&amp;ntilde;ar, en unos 50 km&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt; hay m&amp;aacute;s de 1.700 colinas c&amp;oacute;nicas de origen c&amp;aacute;rstico que en la estaci&amp;oacute;n seca toman un color chocolate al secarse la hierba que las recubre. El horizonte que se ve desde la m&amp;aacute;s alta de ellas est&amp;aacute; m&amp;aacute;s cercano a los paisajes de los dibujos animados&amp;nbsp;&lt;em&gt;Bola de Drag&amp;oacute;n&lt;/em&gt; que a la realidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue simp&amp;aacute;tico, tambi&amp;eacute;n, ver a los primates m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;os del mundo (tarsiers) en su h&amp;aacute;bitat natural. Su peque&amp;ntilde;o tama&amp;ntilde;o, sus grandes ojos, sus orejas puntiagudas hacia los lados y la capacidad de girar la cabeza 360&amp;ordm; son sus caracter&amp;iacute;sticas principales. Como an&amp;eacute;cdota contar que en este animal se inspir&amp;oacute; George Lucas, o quien se dedicara a crear los personajes en la saga &lt;em&gt;Star Wars&lt;/em&gt;, para dar vida al maestro Yoda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volvimos a cruzar la isla en moto para ba&amp;ntilde;arnos en unas cataratas, no muy altas pero con unas cuevas en su interior que las hac&amp;iacute;an diferentes al resto que he visto en el viaje. Si consegu&amp;iacute;as superar la claustrofobia de una cueva de unos 70 cm de di&amp;aacute;metro puedes encontrar un spa privado al final de la misma. Un chorro terap&amp;eacute;utico te masajear&amp;aacute; la espalda mientras te relajas viendo la peque&amp;ntilde;a apertura por la que deber&amp;aacute;s salir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Acabamos cenando, junto con un par de perros callejeros que esperaban ansiosos nuestras sobras, en una de las cl&amp;aacute;sicas BBQ callejeras que hay por todo el pa&amp;iacute;s. Nos lo merec&amp;iacute;amos, hab&amp;iacute;a sido un d&amp;iacute;a intenso y con muchas horas de carretera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, coger la moto en Filipinas es un placer. Un aut&amp;eacute;ntico placer, del que volv&amp;iacute; a disfrutar al d&amp;iacute;a siguiente, esta vez s&amp;oacute;lo. Es un placer perderse por caminos cada vez m&amp;aacute;s estrechos, ver la exuberante vegetaci&amp;oacute;n, los palmerales, las casas, los comercios, las iglesias y conocer de cerca como se desarrolla la vida en esta parte del mundo. De esta manera, perdido por alg&amp;uacute;n lado de Bohol encontr&amp;eacute; un poblado llamado Sevilla (ciudad espa&amp;ntilde;ola que tiene un especial significado para mi) y cuando por el camino de tierra a penas pod&amp;iacute;a entrar mi moto, conoc&amp;iacute; a Din Din. Ten&amp;iacute;a la misma edad que yo, pero su vida no pod&amp;iacute;a distar m&amp;aacute;s de la m&amp;iacute;a. Din Din era viuda con tres hijos. Por lo visto, un amigo de su marido le mat&amp;oacute;, dispar&amp;aacute;ndole en la cabeza, todo muy loco. Una tragedia que pronto par&amp;oacute; de contar para volver a sonre&amp;iacute;r, presentarme a uno de sus peque&amp;ntilde;os, ense&amp;ntilde;arme su humilde casa y los alrededores del bonito paraje donde viv&amp;iacute;a. Le ofrec&amp;iacute; dos kilos de arroz que, no me pregunt&amp;eacute;is por qu&amp;eacute;, ten&amp;iacute;a en la mochila y me volv&amp;iacute; a perder por entre los caminos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desayunando conoc&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n a &lt;em&gt;Renaldo&lt;/em&gt; (nombre ficticio), conductor de un triciclo, que me incit&amp;oacute; a probar el balanghoy. Uuna barrita, de alguna fruta deshidratada y ultra dulce, envuelta en una hoja de &lt;em&gt;parra&lt;/em&gt; que hace parecer a las modernas barritas energ&amp;eacute;ticas alimento para beb&amp;eacute;s. Es como si hubiera comido pan &amp;eacute;lfico y pudiera estar 3 d&amp;iacute;as sin alimentarme m&amp;aacute;s que con esa sola balanghoy. Cuando le dije mi nombre a &lt;em&gt;Renaldo&lt;/em&gt;, me respondi&amp;oacute;: &amp;ldquo;&lt;em&gt;I will ALWAYS remember your name: Therefore the Lord himself&amp;nbsp;will&amp;nbsp;give&amp;nbsp;you&amp;nbsp;a sign: The virgin&amp;nbsp;will&amp;nbsp;conceive and give birth to a son, and&amp;nbsp;will call&amp;nbsp;him&amp;nbsp;Immanuel. Isaiah 7:14. Your name is in the Bible, my friend&lt;/em&gt;&amp;rdquo; Dijo de seguido y se despidi&amp;oacute;: &amp;ldquo;&lt;em&gt;Have a good day Manuel!&lt;/em&gt;&amp;rdquo;, &amp;ldquo;&lt;em&gt;You too, Ronaldo, Renaldo, Roberto...&amp;iexcl;Mierda, ya me olvid&amp;eacute; del suyo!&lt;/em&gt;&amp;rdquo; Dije mientras se alejaba con su triciclo. Al cabo de un par de horas volv&amp;iacute; a cruzarme con &amp;eacute;l, mientras transportaba a clientes en su triciclo, y, efectivamente, no hab&amp;iacute;a olvidado mi nombre: &amp;ldquo;&lt;em&gt;Be happy Manuel!&lt;/em&gt;&amp;rdquo; me dijo seg&amp;uacute;n pasaba a gran velocidad junto a mi. &amp;ldquo;&lt;em&gt;Thank you Romario!!&lt;/em&gt;&amp;rdquo; grite aceptando mi derrota en el juego de aprenderse los nombres.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143929/Philippines/LOS-PIRATAS-DE-BOHOL</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 28 Oct 2016 23:14:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>VIP EN BACOLOD</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_pulpo.jpg"  alt="Fuerza centrífuga en Bacolod." /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde que vi en la revista de la aerol&amp;iacute;nea Air Asia una fotograf&amp;iacute;a de una m&amp;aacute;scara sonriente de una celebraci&amp;oacute;n local, que adem&amp;aacute;s coincid&amp;iacute;a con mi estancia en Filipinas, no lo dud&amp;eacute;. Soy un hombre de fiestas y ferias y la de Bacolod ten&amp;iacute;a muy buena pinta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No fue f&amp;aacute;cil llegar desde Malapascua, la isla a la que no quer&amp;iacute;a ir, pero eso es otra historia. El viaje incluy&amp;oacute; un ferry, un coche privado, ferry de nuevo, autob&amp;uacute;s y taxi. S&amp;oacute;lo 10 horas de viaje, que no me import&amp;oacute; recorrer. Me encantan los ferrys porque adem&amp;aacute;s del agradable viaje en barco siempre gano alg&amp;uacute;n amigo dispuesto a ayudarme o con el que continuar el viaje. En este viaje conoc&amp;iacute; a Jun, que me transport&amp;oacute; al segundo ferry, y a Glenden y Christopher, dos mec&amp;aacute;nicos que viajaban a Bacolod para arreglar un motor de una excavadora, con los que luego compart&amp;iacute; autob&amp;uacute;s. No fue f&amp;aacute;cil llegar a Bacolod para ver el &lt;em&gt;Masskara Festival&lt;/em&gt; pero merec&amp;iacute;a la pena, o eso aseguraba la Lonley Planet en sus &lt;em&gt;15 top experiences &lt;/em&gt;de Filipinas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &lt;em&gt;Masskara Festival &lt;/em&gt;comenz&amp;oacute; hace unos 20 a&amp;ntilde;os cuando el gobierno local decidi&amp;oacute; animar a sus habitantes, que por aquella &amp;eacute;poca estaban sufriendo la crisis de la industria azucarera. Les animaron creando este festival en el que todo mundo porta m&amp;aacute;scaras sonrientes y preparando diferentes actividades para la distracci&amp;oacute;n del pueblo, algo as&amp;iacute; como el circo para los romanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La actividad principal es el desfile de m&amp;aacute;scaras, algo parecido a un carnaval canario. Pero, no puedo estar en todo y estuve justo el fin de semana anterior al desfile, cuando cuadraba, m&amp;aacute;s o menos, con mi itinerario. De lo que si puedo hablar es de lo ocurrido durante esos dos d&amp;iacute;as en Bacolod.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como digo, no vi el desfile, pero s&amp;iacute; estuve en &lt;em&gt;Plaza&lt;/em&gt;, donde organizan una feria, con sus feriantes, sus atracciones y peque&amp;ntilde;os timos de habilidades imposibles de conseguir. Pero si, por casualidad, encestas o metes el aro en la botella los premios no son tan suculentos. Puede tocarte un vaso, un plato o peluches antiguos que llevan expuestos decenios. Como si fuera cualquier feria de los a&amp;ntilde;os 80 de Espa&amp;ntilde;a. De nuevo la sensaci&amp;oacute;n de volver al pasado, esta vez a mi infancia por las ferias de los pueblos de la sierra madrile&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Junto con Glenden y Christopher intentamos encestar canastas, acertar la carta donde caer&amp;iacute;a una pelota de pin-pon o meter el aro en la botella. Tambi&amp;eacute;n tomamos cerveza, cantamos La Bamba en el Videoke y fuimos al circo. &amp;iexcl;Al circo! Y no a un circo moderno que visitan Madrid habitualmente. Un circo a la vieja usanza donde por menos de un euro pod&amp;iacute;as ver payasos, trapecistas, magos, equilibristas y lanzadores de cuchillos, que no lograban clavarlos donde deber&amp;iacute;an. Todo realizado &amp;uacute;nicamente por 3 personas y muy r&amp;uacute;stico pero que captaba la atenci&amp;oacute;n los ni&amp;ntilde;os presentes, que observaban, con la boca abierta, el espect&amp;aacute;culo. Y es que, en el fondo, los ni&amp;ntilde;os de todo el mundo son iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, lo &amp;uacute;nico que hac&amp;iacute;a referencia a una m&amp;aacute;scara ese fin de semana era el concurso de Belleza: &lt;em&gt;Masskara Queen&lt;/em&gt;. &amp;ldquo;&amp;iexcl;Qu&amp;eacute; puedo perder!&amp;rdquo; me dije, &amp;ldquo;&amp;iexcl;M&amp;aacute;scaras y chicas guapas!&amp;rdquo; Es un win-win. Fui a por la entrada, el mismo d&amp;iacute;a del evento, y cuando nombr&amp;eacute; mi blog, este humilde blog, inmediatamente me presentaron a Archie, el director del evento, que me ofreci&amp;oacute; su &amp;uacute;ltima entrada VIP. Creo que me podr&amp;iacute;a acostumbrar a esta vida de viajero-blogero-con-entrada-VIP-a-concursos-de-belleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes del acontecimiento a&amp;uacute;n dio tiempo para comer en el Manokan Country un excelente pollo a la brasa marinado y visitar el Museo de Negros. Aclaraci&amp;oacute;n: Negros es el nombre de la isla donde se encuentra Bacolod y el nombre de la isla fue acu&amp;ntilde;ado por el color de la piel de los originales habitantes de la isla pero que despu&amp;eacute;s de la mezcla originada por la invasi&amp;oacute;n malaya dieron como resultado a los rasgos filipinos que todo el mundo conoce. En el ecl&amp;eacute;ctico, como me gusta esta palabra, Museo de Negros tambi&amp;eacute;n se exhib&amp;iacute;a ca&amp;ntilde;ones de bamb&amp;uacute; y sus balas-cocos pintadas de negro con los que enga&amp;ntilde;aron a los espa&amp;ntilde;oles para que firmaran la rendici&amp;oacute;n y conseguir la independencia, asustados por el poder&amp;iacute;o armament&amp;iacute;stico de los filipinos. Toda una treta, otra palabra que me encanta, que sorprendentemente funcion&amp;oacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El concurso de belleza tuvo momentos estelares: baile tradicional con las famosas m&amp;aacute;scaras puestas, los gritos de las amigas de la reina, que se sentaban justo a mi lado, cuando la nombraron&amp;nbsp;&lt;em&gt;Masskara Queen 2016 y&amp;nbsp;&lt;/em&gt;las preguntas de los jueces a las aspirantes del tipo:&amp;rdquo;Si saliera una ley en la que se decretara matar a los feos, en que bando te encontrar&amp;iacute;as y por qu&amp;eacute;?&amp;rdquo; o referentes al mani&amp;aacute;tico presidente Filipino (que ha decretado que cualquier persona puede denunciar o matar a un traficante de drogas, como en el viejo oeste).&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;Pero por lo general fue aburrido. Chicas de 17 a&amp;ntilde;os que aunque eran guapas estaban pintadas como si fueran peque&amp;ntilde;as Isabel Presley, es decir: mujeres de 60 largos, un horror. En el fondo son ni&amp;ntilde;as y pod&amp;iacute;an verse en sus rostros la decepci&amp;oacute;n cuando quedaban fuera de las nominaciones, un sufrimiento/trauma innecesario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El alojamiento de Bacolod fue complicado. No es un destino muy tur&amp;iacute;stico y adem&amp;aacute;s estaba todo ocupado por las fiestas y, aunque es el &amp;uacute;nico que reserv&amp;eacute; con antelaci&amp;oacute;n en todo mi viaje, acabe en un hostal, digamos, justo de limpieza. En el &lt;em&gt;check out&lt;/em&gt; (menos mal que fue al irme) una rata cruz&amp;oacute; el pasillo. &amp;ldquo;A RAT!&amp;rdquo; grit&amp;eacute; al encargado. Levant&amp;oacute; la mirada de su m&amp;oacute;vil y volv&amp;iacute; a repetirle la gravedad de lo que hab&amp;iacute;a visto: &amp;ldquo;A RAT! THIS SIZE!&amp;rdquo; se&amp;ntilde;alando el palmo de largo que med&amp;iacute;a. &amp;ldquo;Uumm!&amp;rdquo; fue toda su respuesta y volvi&amp;oacute; a bajar la mirada al m&amp;oacute;vil. Supongo que sab&amp;iacute;a que hab&amp;iacute;a ratas en su hostal, pero pod&amp;iacute;a haber hecho el parip&amp;eacute; de hacerse sorprendido, al menos por cortes&amp;iacute;a. Sal&amp;iacute; corriendo del hostal, de Bacolod y de la isla de Negros hacia tierras m&amp;aacute;s paradis&amp;iacute;acas (y sin ratas).&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143892/India/VIP-EN-BACOLOD</link>
      <category>Travel</category>
      <category>India</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Sun, 23 Oct 2016 22:07:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>EDUCANDO EN EL PAÍS DEL KAMASUTRA (IV)</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/lafoto2.jpg"  alt="El equipo de Prayasam y AdC, trabajando por el futuro de los niños de NPS." /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda semana era clave. Continuaba nuestro particular y ama&amp;ntilde;ado proceso de selecci&amp;oacute;n. No hab&amp;iacute;a lugar a dudas, a&amp;uacute;n as&amp;iacute; quer&amp;iacute;amos ver c&amp;oacute;mo se desenvolv&amp;iacute;a cada una de las ONG&amp;acute;s en el colegio y c&amp;oacute;mo se defend&amp;iacute;an ante los problemas y las preguntas planteadas por el &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;. Fue entonces cuando el &lt;em&gt;Brother &lt;/em&gt;desapareci&amp;oacute;. Se fue, seg&amp;uacute;n dicen, a Dehli a llevar a uno de sus alumnos para que entrenara con el juvenil de uno de los mejores equipos de baloncesto de India. Todo un orgullo para un colegio que tiene un excelente equipo de baloncesto, se puede ver la gran cantidad de trofeos en la secretar&amp;iacute;a del colegio, y un perfecto ejemplo para el resto de alumnos de la gratificante recompensa de la perseverancia en el trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt; fuera del terreno de juego es cuando entra en acci&amp;oacute;n Tina. Tina es la nueva &lt;em&gt;manager-m&amp;eacute;dico&lt;/em&gt; del colegio, tan solo lleva 2 semanas en el colegio y ya tiene que remplazar al &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt; en estas importantes reuniones. Tina es india de origen nepal&amp;iacute;, tiene una hija de unos 15 a&amp;ntilde;os rubia con ojos azules porque su marido es un marinero ruso, tambi&amp;eacute;n rubio y de ojos azules. Los profundos ojos azules de Tina, en cambio, son producto de lentillas de colores, que le dan un aspecto, cuanto menos, peculiar. Pero esto es lo de menos, lo importante es que tiene una gran experiencia en educaci&amp;oacute;n y a veces pienso que si hubiera llegado unos a&amp;ntilde;os antes al colegio nuestra proyecto no hubiera tenido sentido alguno. El &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;, como suele decirnos, la rapt&amp;oacute; de su anterior trabajo y ahora no da abasto. Va de un lado a otro del colegio, respondiendo a las necesidades tanto del mismo &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt; como de alumnos, cuidadores, cocineras, enfermeras, personal de mantenimiento, profesores y, ahora, nuestras. Sin embargo, tan solo tomando caf&amp;eacute; y galletas (hechas por los propios ni&amp;ntilde;os) con nosotros es cuando encuentra momentos de paz, se relaja y conversamos con ella como si fu&amp;eacute;ramos sus &amp;iacute;ntimas &lt;em&gt;amigas&lt;/em&gt;. Una gran profesional y un encanto de mujer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y aunque Tina ha estado en todas las reuniones que hemos tenido con el &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;, la del lunes con FPA era la primea en la que ten&amp;iacute;a que &lt;em&gt;suplirle&lt;/em&gt;. Tampoco hizo falta mucho. Ah&amp;iacute; volv&amp;iacute;a a estar &lt;em&gt;Mr. Potato&lt;/em&gt;, con su pose de chulo, parec&amp;iacute;a que lo sab&amp;iacute;a todo y que la habitaci&amp;oacute;n se le quedaba peque&amp;ntilde;a. Todos callados, salvo &amp;eacute;l, que hablaba sin parar. No merec&amp;iacute;a la pena ni interrumpirle, cuanto antes acabara su despliegue de mentiras y desprop&amp;oacute;sitos m&amp;aacute;s tiempo libre tendr&amp;iacute;amos para jugar con los chavales. No cre&amp;iacute;amos que fuera posible, pero la reuni&amp;oacute;n fue peor que la anterior y desde ese momento decidimos hacer como si nunca hubieran pasado por nuestras vidas y ahorrarnos contar nada al &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El martes fue diferente. Es complicado transmitir todas las emociones de ese d&amp;iacute;a. Si tuviera que reducir la experiencia del voluntariado a un solo d&amp;iacute;a, elegir&amp;iacute;a ese martes. Si pudiera repetir un solo d&amp;iacute;a de todo mi viaje no lo dudar&amp;iacute;a, volver&amp;iacute;a con los ojos cerrados a las oficinas de Prayasam ese martes. Y s&amp;iacute;, est&amp;aacute;bamos emocionados por volver a ver &lt;em&gt;Pilimili. &lt;/em&gt;Aunque nos apeno saber que los compromisos de Piyali Ma&amp;rsquo;am impidieron que pudiera estar ese d&amp;iacute;a. Esta vez Mili estaba acompa&amp;ntilde;ado por Manich, un joven que creci&amp;oacute; en alg&amp;uacute;n &lt;em&gt;slum&lt;/em&gt; de Calcuta y ahora est&amp;aacute; organizando su propia cadena de televisi&amp;oacute;n. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo os qued&amp;aacute;is? Parece que s&amp;iacute; es verdad que Prayasam empoderar j&amp;oacute;venes mentes. Ese encuentro fue la primera reuni&amp;oacute;n de trabajo, entrando en esos primeros detalles necesarios para poner en marcha el proyecto en com&amp;uacute;n. Trabajamos como si no existieran otras ONG, sab&amp;iacute;amos lo que quer&amp;iacute;amos y ten&amp;iacute;amos que avanzar r&amp;aacute;pidamente para que el tiempo no se nos echara encima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalizada la reuni&amp;oacute;n conocimos al Director Audiovisual, Saptarshi. Prayasam trabaja mucho este aspecto para dar a conocer, a trav&amp;eacute;s de sus pel&amp;iacute;culas, las diferentes realidades de Calcuta. Todas ellas elaboradas &amp;iacute;ntegramente por los chavales con los que trabajan, desde el gui&amp;oacute;n, la direcci&amp;oacute;n, la interpretaci&amp;oacute;n; todo&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;En este caso nos proyecta un documental realizado por la Universidad de Stanford sobre la propia ONG, llamado &lt;em&gt;The Revolutionary Optimist&lt;/em&gt;. En el se cuentan diferentes historias de personas irremediablemente optimistas. Entre ellas, la de su fundador: Alman Ganguly. Abogado de profesi&amp;oacute;n decide abandonar su carrera profesional, frustrado por las injusticias del propio sistema judicial indio (toda una gran contradicci&amp;oacute;n que se repite en todo el mundo), y dedicar su vida a la infancia de los barrios m&amp;aacute;s desfavorecidos de Calcuta, creando su propia ONG. Es conocido por el excelente uso de los medios de comunicaci&amp;oacute;n para captar la atenci&amp;oacute;n de los ni&amp;ntilde;os, acercarse y, as&amp;iacute;, poder ayudarles y empoderarles. Adem&amp;aacute;s es core&amp;oacute;grafo, dise&amp;ntilde;ador de moda y no duda en incorporar canciones, c&amp;oacute;mics, marionetas o cuentacuentos en el m&amp;eacute;todo alternativo que Prayasam ofrece.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante el documental no trata de Alman, trata de lo que los ni&amp;ntilde;os son capaces de hacer si tienen una educaci&amp;oacute;n basada en la libertad, la creatividad, la perseverancia y la confianza en s&amp;iacute; mismos. El documental relata historias asombrosas de c&amp;oacute;mo los propios ni&amp;ntilde;os han revolucionado, con peque&amp;ntilde;as acciones, las comunidades donde viven. El m&amp;aacute;s singular de ellos es Salim, desde luego un &lt;em&gt;crack&lt;/em&gt;, (ojo spoiler) que elev&amp;oacute; sus quejas sobre la insalubridad del agua que beben hasta el parlamento indio y del que se puede escuchar, junto con su amiga Sikha, una charla en &amp;ldquo;TedxTalks&amp;rdquo; &lt;a href="https://www.youtube.com/watch?v=bYOWkhBwHho"&gt;https://www.youtube.com/watch?v=bYOWkhBwHho&lt;/a&gt;. A d&amp;iacute;a de hoy sigue siendo la persona m&amp;aacute;s joven en aparecer en este espacio masivo de comunicaci&amp;oacute;n (aparecen en el TedxTalks de adultos, porque creo que hay otro de ni&amp;ntilde;os).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante el documental nos imaginamos todo lo que podr&amp;iacute;an llegar a hacer los chavales de Nalanda P. School, pues somos conscientes de su verdadero potencial. Volvemos a repetirnos el mantra, cada uno en su silencio: &amp;ldquo;&amp;iexcl;Queremos esto para los chavales!&amp;rdquo;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finaliza el documental, en un breve instante la sala se queda a oscuras y nadie se atreve a decir nada, solo podemos tragar saliva y seguir en nuestros propios pensamientos optimistas sobre el futuro de los ni&amp;ntilde;os. &lt;em&gt;The Revolutionary Optimist &lt;/em&gt;ha logrado su objetivo y ahora todo somos un poco m&amp;aacute;s optimistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las luces se encienden inesperadamente y nos deslumbran, al estar nuestros ojos acostumbrados a la oscuridad. Nos damos la vuelta mientras los ojos se habit&amp;uacute;an a la nueva luminosidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Good Morning, my name is Alman.&amp;rdquo; dice sonriente al extender su mano el hombre que acabamos de ver en pantalla. Volvemos a quedarnos helados, nos miramos entre nosotros. Todos visiblemente sensibles tras la pel&amp;iacute;cula y ahora, adem&amp;aacute;s, excitados ante la s&amp;uacute;bita aparici&amp;oacute;n de Alman. No sabemos muy bien como actuar: &amp;iquest;es un espectro?&amp;iquest;un holograma?&amp;iquest;seguimos en la pel&amp;iacute;cula?&amp;iquest;o es una c&amp;aacute;mara oculta?&amp;iquest;qu&amp;eacute; cojones est&amp;aacute; pasando?&amp;iexcl;Qu&amp;eacute; me devuelvan mi supuesta frialdad masculina! Han hecho trizas, en tan solo dos horas, el escudo con el que la evoluci&amp;oacute;n a dotado a los humanos para protegerse de esas emociones que nos hacen parecer d&amp;eacute;bil. Se han cargado, sin esfuerzo, millones de a&amp;ntilde;os de evoluci&amp;oacute;n del ser humano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo estaba planeado al mil&amp;iacute;metro, todo. Quer&amp;iacute;an engatusarnos para que no dudemos en contar con ellos para el proyecto. No sab&amp;iacute;an que ya nos ten&amp;iacute;an ganados con el discurso de Piyali Ma&amp;rsquo;am. Pero la puesta en escena ha sido espectacular y me alegro de haberla podido vivir. Tan solo espero que tenga un efecto similar en los chavales y que, a parte de su impactante escenograf&amp;iacute;a, la educaci&amp;oacute;n con Prayasam tenga verdadero impacto en las j&amp;oacute;venes mentes de los ni&amp;ntilde;os del colegio. La pel&amp;iacute;clua y la misma aparici&amp;oacute;n estelar se proyectar&amp;aacute; en el colegio este mismo 25 de ocutbre. Pagar&amp;iacute;a lo que fuera por ver la cara de los ni&amp;ntilde;os al acabar la pel&amp;iacute;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras las presentaciones iniciales Alman no pierde el tiempo y pregunta sobre lo que m&amp;aacute;s le preocupa:&lt;em&gt;&amp;rdquo;How are the kids? What can we do for them?&amp;rdquo;&lt;/em&gt; En cambio, no es una reuni&amp;oacute;n de &lt;em&gt;trabajo&lt;/em&gt;, lo importante, y eso lo sabe Alman, es relajarse y pasar unos momentos distendidos. Si los dos equipos van a trabajar en el proyecto juntos necesitan la confianza forjada en estos momentos alegres. No faltan las risas, los comentarios ingeniosos y nuestras divertida-escabrosas an&amp;eacute;cdotas de nuestra corta estancia en Calcuta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alman es un personaje carism&amp;aacute;tico donde los haya. Desborda energ&amp;iacute;a, alegr&amp;iacute;a y un poder de liderazgo y comunicaci&amp;oacute;n incre&amp;iacute;bles. Al poco tiempo estamos agradecidos de sentirnos por momentos sus mejores amigos. Y es que Alman tiene esa habilidad, tan poco frecuente, de generar confianza r&amp;aacute;pidamente y hacer sentir siempre bien a la gente que le rodea. Comemos con ellos y nos convence tambi&amp;eacute;n para comer el arroz y el curry con las manos, como hace el resto del equipo y la gran mayor&amp;iacute;a de los indios. Con sus explicaciones del porqu&amp;eacute; usar las manos al comer hace que hasta la comida sea m&amp;aacute;s sabrosa. &amp;iexcl;No hay nada que no consiga este revolucionario optimista!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dejamos a Alman en las oficinas y junto con Mili, Saptarshi y Manich fuimos al colegio para seguir con el d&amp;iacute;a de trabajo. Como queremos avanzar con ellos, no solo conoceremos el colegio sino que tambi&amp;eacute;n nos reuniremos con los profesores, psic&amp;oacute;logos, ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as. Pero no con el &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;, que a&amp;uacute;n sigue jugando a ojeador de categor&amp;iacute;as inferiores (con todo mi cari&amp;ntilde;o). Aunque, ahora vi&amp;eacute;ndolo desde la distancia, creo que fue lo mejor que pudo ocurrir. Todos los presentes dieron su opini&amp;oacute;n en libertad sin la mirada inquisidora del &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;. La reuni&amp;oacute;n con Tina y los profesores y psic&amp;oacute;logos empieza tensa, todo el mundo se siente atacado por este nuevo agente que queremos introducir en el colegio. Adem&amp;aacute;s es la primera vez que alguien les pide opini&amp;oacute;n para ejecutar algo en el colegio y al principio no saben muy bien como actuar y tan solo ponen impedimentos a nuestros prop&amp;oacute;sitos. Pero los de Prayasam supieron defender su programa y tras explicar y razonar en detalle su modelo educativo todo los presentes acuerdan que hay que tomar medidas en el colegio y que Prayasam parecen ser los indicados para llevarlas a cabo. Logramos en esa reuni&amp;oacute;n algo important&amp;iacute;simo, la verdadera implicaci&amp;oacute;n de Tina, del profesorado y psic&amp;oacute;logos. Adem&amp;aacute;s acabaron agradeci&amp;eacute;ndonos enormemente que hubi&amp;eacute;ramos contado con ellos para tomar la decisi&amp;oacute;n (una decisi&amp;oacute;n que, ellos no sab&amp;iacute;an, ya estaba tomada). Tambi&amp;eacute;n nos sirvi&amp;oacute; a nosotros para mejorar el proyecto. Desde ese momento decidimos que los profesores tambi&amp;eacute;n necesitar&amp;iacute;an formaci&amp;oacute;n de Prayasam. No solo los profesores, sino tambi&amp;eacute;n psic&amp;oacute;logos, cuidadores, enfermeras, cocineras. En definitiva, todo el personal del colegio deber&amp;iacute;a tener una formaci&amp;oacute;n, porque en el fondo son ellos los que pasan m&amp;aacute;s tiempo con los ni&amp;ntilde;os y, adem&amp;aacute;s de estar involucrados, tienen que actuar de forma coherente al modelo educativo de Prayasam. Encarecer&amp;aacute; el proyecto, pero como dice mi padre: &amp;ldquo;Malolito, &lt;em&gt;las cosas si se hacen, se hacen bien&lt;/em&gt;&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tocaba la reuni&amp;oacute;n con un grupo de ni&amp;ntilde;os y otro de ni&amp;ntilde;as, por separado. Bueno, m&amp;aacute;s que reuni&amp;oacute;n fue una divertida charla sentados en el suelo, de la que no nos enteramos de nada. Hablaban en bengal&amp;iacute; y no paraban de re&amp;iacute;rse tanto los ni&amp;ntilde;os, las ni&amp;ntilde;as y la gente de Prayasam. Siempre he cre&amp;iacute;do que este tipo de educaci&amp;oacute;n, la que trata de llegar al coraz&amp;oacute;n, es siempre mejor hacerla en el idioma materno (parece hasta que soy alg&amp;uacute;n erudito de la materia). Y aunque la ense&amp;ntilde;anza en el colegio sea en ingl&amp;eacute;s, nosotros defendemos que Prayasam use el bengal&amp;iacute; para sus sesiones. No entend&amp;iacute;amos un carajo, pero con tan solo ver la cara de felicidad de los ni&amp;ntilde;os y sus sonrisas nos val&amp;iacute;a para volver a repetir el mantra, una vez m&amp;aacute;s: &amp;ldquo;&amp;iexcl;Queremos esto para los chavales!&amp;rdquo;. Estaban felices, adem&amp;aacute;s, porque por primera vez alguien adulto les pide opini&amp;oacute;n para una toma de decisiones referente a su futuro.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pudiera parecer que estaba todo hecho y tan solo quedaba por firmar el acuerdo con Prayasam, pero no. El peque&amp;ntilde;o Arup todav&amp;iacute;a no hab&amp;iacute;a dicho su &amp;uacute;ltima palabra; ni el &lt;em&gt;Brother&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143862/India/EDUCANDO-EN-EL-PAS-DEL-KAMASUTRA-IV</link>
      <category>Travel</category>
      <category>India</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Thu, 20 Oct 2016 11:29:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>PERO, ¿QUÉ HAGO YO EN MALAPASCUA?</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_Ninos.jpg"  alt="Corren, juegan, sonríen. Malapascua" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&amp;uacute;n sigo sin saber de qu&amp;eacute; manera llegu&amp;eacute; a Malapascua. No s&amp;eacute; muy bien qu&amp;eacute; hac&amp;iacute;a all&amp;iacute;, cenando con Mario. Me recuerda a las noches de fiesta en la que no sabes muy bien como has llegado a casa, pero ah&amp;iacute; est&amp;aacute;s; sano y salvo en tu hogar. Me di cuenta viendo en el Google Maps d&amp;oacute;nde nos encontr&amp;aacute;bamos. &amp;ldquo;&amp;iexcl;&lt;em&gt;Fuck&lt;/em&gt;! &amp;iexcl;&lt;em&gt;Fuck&lt;/em&gt;! &amp;iexcl;&lt;em&gt;Fuck&lt;/em&gt;! &amp;iexcl;&lt;em&gt;This isn&amp;acute;t the place where I supPose to be right now!&amp;rdquo;&lt;/em&gt; le dije, mientras me miraba como si estuviera loco. Estas cosas pasan, en la cabeza se van acumulando nombres de ciudades, personas y monumentos hasta que todo parece igual y no sabes ni d&amp;oacute;nde vas ni c&amp;oacute;mo se llama la persona con la que has hablado durante una hora. Mi intenci&amp;oacute;n era estar en una isla m&amp;aacute;s al oeste, en Bantayan, que me permitir&amp;iacute;a llegar con m&amp;aacute;s facilidad a mi pr&amp;oacute;ximo destino, Bacolod, para ver el &lt;em&gt;Masskara Festiv&lt;/em&gt;al. Buscar el nuevo trayecto para el festival ya ser&amp;iacute;a problema del Manuel del futuro, ahora tocaba saber donde me hab&amp;iacute;a metido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A Mario, un alt&amp;iacute;simo alem&amp;aacute;n, le conoc&amp;iacute; el d&amp;iacute;a anterior en Maya, desde donde sale el ferry para Malapascua. Durante el trayecto en autob&amp;uacute;s que me condujo hasta Maya ten&amp;iacute;a seguro que no me daba tiempo a coger el ferry y, por lo tanto, tendr&amp;iacute;a que buscar a mi llegada a Maya (ya entrada la noche) un alojamiento. Parec&amp;iacute;a dif&amp;iacute;cil, pues durante el camino lo &amp;uacute;nico que pod&amp;iacute;a ver en la oscuridad y bajo una lluvia torrencial eran peque&amp;ntilde;as tiendas y casas de bamb&amp;uacute;. Me imagin&amp;eacute; durmiendo tranquilamente tirado en el suelo de una de esas casas, enfundado en mi saco de dormir y al calor de un hogar filipino. No tuve tanta suerte y al bajar del autob&amp;uacute;s encontr&amp;eacute; el hostal donde se hospedaba Mario. Viv&amp;iacute;an all&amp;iacute; Ed, Lito y Primi, con los que pas&amp;eacute; una de las tardes m&amp;aacute;s divertidas de todo el viaje. Todo comenz&amp;oacute; cuando me invitaron, c&amp;oacute;mo no, a un poco de Tanduay, el ron local, mientras Mario ya dorm&amp;iacute;a. No lo lograr&amp;eacute; entenderlo nunca pero en los a&amp;ntilde;os que llevaban all&amp;iacute; trabajando para el hostal era el primer viajero que se paraba a hablar con ellos y lo celebramos juntos, c&amp;oacute;mo no, con alguna otra botella de Tanduay.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedes elegir que te transporten en moto de un lado a otro o pasear por la isla de Malapascua. La moto es para la gente que solo tiene tiempo para el buceo y las cervezas en los bares frente a la playa. Yo eleg&amp;iacute; andar. Al andar entre los altos juncos de la isla tienes la oportunidad de encontrar, al final de un estrecho camino de tierra, un peque&amp;ntilde;o poblado donde pararte a comprar agua, hacer una foto o simplemente hablar con los lugare&amp;ntilde;os. Conocerles es tambi&amp;eacute;n parte de mi viaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Malapascua es una isla peque&amp;ntilde;a pero llena de ni&amp;ntilde;os peque&amp;ntilde;os jugando por entre las calles. Es una isla que huele a ropa reci&amp;eacute;n lavada, ropa de colores llamativos que encuentras sec&amp;aacute;ndose en las vallas de las casas. El colorido de las mismas y su orden al colgarlas me recuerdan y me transmiten la misma paz que las cientos de banderas tibetanas que vimos, hace ya una vida entera, en Sikkim. Es una isla en la que tambi&amp;eacute;n invitan a chupitos de ron, pero esta vez son las mujeres mayores de la isla las que los ofrecen. Me piden que las retrate cuando ven mi c&amp;aacute;mara, quieren sentirse musas y posan sin complejos con sus sonrisas melladas. Mario, el pobre, no sabe donde meterse cuando una de ellas le agarra del brazo para una de las fotos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Malapascua, los poblados son tranquilos hasta que te cruzas con alguno de los grupos de ni&amp;ntilde;os con los que no queda m&amp;aacute;s remedio que jugar y correr para que te atrapen o t&amp;uacute; atraparlos a ellos. A&amp;uacute;n tengo en mi cabeza sus agudas voces y sus risas locas mientras corren libres por la &amp;uacute;nica explanada con c&amp;eacute;sped de la isla. Mientras, los adultos, en silencio, arreglan sus redes y preparan los anzuelos para su pr&amp;oacute;xima salida al mar. Pues, aunque Malapascua tiene el atractivo tur&amp;iacute;stico del buceo, sigue conservando el encanto de pueblo pesquero que ya no es f&amp;aacute;cil encontrar en Europa. A los pescadores tambi&amp;eacute;n le gustan las peleas de gallos y se pueden ver por todo el poblado preciosos gallos, que puede que tan solo conserven sus bonitas plumas una pelea m&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mario, viene directamente a bucear. Parece que no le interesa nada m&amp;aacute;s y recorre Filipinas parando el tiempo justo para practicar su actividad favorita o ver la atracci&amp;oacute;n del lugar, para luego salir corriendo al siguiente destino. No se para a saborear todo lo que puedes encontrar en un simple poblado de casa de bamb&amp;uacute;. La primera ma&amp;ntilde;ana all&amp;iacute; ya ha visto a los tiburones zorro e inmediatamente despu&amp;eacute;s coge su petate y desaparece. Yo, en cambio, por las tardes sigo deambulando por las calles, con mi c&amp;aacute;mara de fotos. Mis ma&amp;ntilde;anas las dedico para prepararme f&amp;iacute;sica y mentalmente para ver a los famosos tiburones (en realidad son para preparar mi o&amp;iacute;do a las fuertes presiones del submarinismo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s de un peque&amp;ntilde;o curso para poder bucear a una profundidad de m&amp;aacute;s de 18 metros, me sumerjo en Monad Solad para encontrarme con los famosos tiburones, que est&amp;aacute;n a 30 metros. Primero bajamos a una plataforma de unos 15 metros de profundidad, donde la visibilidad es bastante buena, pero cuando se acaba la plataforma el terreno se precipita en vertical hacia la profunda oscuridad de los 30 metros. Abandonamos el refugio seguro de la plataforma y nos lanzamos al vac&amp;iacute;o, como paracaidistas, para encontrar a esas criaturas tan maravillosas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos tiburones viven en profundidades cercanas a los 300 metros, pero suben todas las ma&amp;ntilde;anas a lo que llaman &amp;ldquo;Cleaning stations&amp;rdquo; para que otros peces m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;os se coman la ro&amp;ntilde;a de sus cuerpos. Algo as&amp;iacute; como la ducha de todas las ma&amp;ntilde;anas. All&amp;iacute; estamos, en una de esas estaciones de limpieza, expectantes esperando que algo ocurra. La excitaci&amp;oacute;n es la misma que buscar leones en los safaris de &amp;Aacute;frica, pero el silencio obligado del submarinismo y la posibilidad de quedarte sin aire suficiente crea una situaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s tensa. Miro, con los ojos bien abiertos, en todas las direcciones para lograr verlo en la densidad de las profundidades. Cuando creo que no voy tener esa suerte y que el consumo de aire me obligar&amp;aacute; a subir, es cuando aparecen un par de majestuosos &amp;ldquo;Thresher Shark&amp;rdquo;. Mantengo la respiraci&amp;oacute;n (algo prohibid&amp;iacute;simo en buceo) mientras se desplazan con el elegante movimiento de su larga cola frente a nosotros. Breves instantes, pero que en mi memoria guardar&amp;eacute; como eternos&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De vuelta, en el barco, es imposible desdibujar la sonrisa de la cara de cada uno de nosotros, conscientes de que acabamos de presenciar algo &amp;uacute;nico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sigo sin saber las razones que me llevaron a Malapascua o en qu&amp;eacute; momento cambi&amp;eacute; de idea para acabar en esta remota isla. De lo que s&amp;iacute; estoy seguro ahora son los motivos por los que me encant&amp;oacute; haber vivido Malapascua.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143882/India/PERO-QU-HAGO-YO-EN-MALAPASCUA</link>
      <category>Travel</category>
      <category>India</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Wed, 19 Oct 2016 21:52:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>HORIZONTE DE CORALES. PUERTO BARTON</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_horizonte.jpg"  alt="Horizonte. Puerto Barton" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo primero que salta a la vista al sumergirse son los enormes corales en forma de setas aplanadas, de esas feas que crecen en los &amp;aacute;rboles pochos. Estos proyectan una sombra imaginaria que protege a decenas de peces. Los m&amp;aacute;s comunes son marrones y lisas, dentro de su irregularidad, aunque tambi&amp;eacute;n hay que en su superficie tienen miles de peque&amp;ntilde;os salientes puntiagudos. Las vi de color morado tenue o de un verde intenso. Sobre una de las verdes se acumulaban diminutos peces azules celeste, como si fueran los lunares de un vistoso traje de gitana de la feria de Sevilla. Fue con una de este tipo como me reban&amp;eacute; el dedo al rozarlo levemente con mi mano, por supuesto sin querer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro de los corales m&amp;aacute;s comunes son los que tiene forma de ramas o cornamentas de los que existen muchas variedades. Algunas crecen de forma alborotada, otras, en cambio, lo hacen como si fueran las setas que antes describ&amp;iacute;a y las menos crecen planas en altura, creando el efecto 3D cuando se juntan varias. Las hay de todos los tama&amp;ntilde;os, esponjosas, peludas, lisas, rojas, moradas, blancas, verdes&amp;hellip; Un abanico del todo inabarcable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abunda tambi&amp;eacute;n un coral marr&amp;oacute;n alabeado, como si fueran conos huecos clavados por la punta en el fondo marino. Parecen toscas y feas en comparaci&amp;oacute;n con el resto, pero cuando, por casualidad, un rayo de sol las atraviesa el marr&amp;oacute;n se vuelve m&amp;aacute;s tenue y, sin ninguna explicaci&amp;oacute;n posible, el ribete del cono se torna cian. Supongo que es una variante de esta misma especie la m&amp;aacute;s fascinante, desde mi pobre juicio. Es de un color amarillo-verdoso como si estuvieran pintada con el fosforito que brilla en la oscuridad, crecen de forma conc&amp;eacute;ntrica y verla desde lo alto es como contemplar una extra&amp;ntilde;a y gigante rosa formada por corales deslumbrantes simulando ser sus p&amp;eacute;talos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro de los cl&amp;aacute;sicos es el que se pega a la roca que parecen tapizarlas en terciopelos marrones, azul turquesa o verde oliva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Distribuidos por el fondo marino aparecen corales naranjas en forma de monedas estriadas en sus radios. El tesoro perdido de alg&amp;uacute;n naufragio, pienso. Otros, muy llamativos, tienen forma de volc&amp;aacute;n de hasta un metro de altura dentro del cual, en ocasiones, veo escondido alg&amp;uacute;n pez. Los veo tambi&amp;eacute;n con rugosidades laber&amp;iacute;nticas que cuando crecen se convierten en inmensos cerebros marrones y naranjas. Otro singular tiene forma de monta&amp;ntilde;a de diferentes tonalidades de verde, como si fuera la maduraci&amp;oacute;n de un lim&amp;oacute;n (tan escaso en esta parte del mundo, por cierto). Este mont&amp;iacute;culo verde est&amp;aacute; formado por peque&amp;ntilde;os volcanes verde-amarillentos pero su interior es azul marino, de ah&amp;iacute; su singularidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos los anteriores son r&amp;iacute;gidos, pero tambi&amp;eacute;n los hay flexibles que se mueven con la marea como los campos de heno se mecen con el viento. Es uno de estos verduzcos donde se esconden los peces payaso y a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s escondido, asomando tan solo sus &lt;em&gt;caras&lt;/em&gt;, los m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;os &lt;em&gt;Nemos&lt;/em&gt;. Aunque tambi&amp;eacute;n otros peces escogen este m&amp;eacute;todo para esconderse de los depredadores, no s&amp;eacute; si de una manera muy efectiva pues veo un pez negro en un coral blanco, que no es &lt;em&gt;nada llamativo. &lt;/em&gt;Otro de los flexibles, que no estoy seguro si es un coral, est&amp;aacute; formado de delgadas plumas granate que le dan forma de flor cuando est&amp;aacute; abierta pero que casi siempre aparecen plegadas formando una peque&amp;ntilde;a esfera. Tampoco s&amp;eacute; si son corales los que se muestran en solitarios con forma de morcilla plegada. Son blancos, naranjas y violetas, tres colores vivos estampados en su superficie imitando las antiguas camisetas &lt;em&gt;hippies&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si la explosi&amp;oacute;n de colores del suelo marino te permite levantar la cabeza, la vista es incluso mejor. No hab&amp;iacute;a me hab&amp;iacute;a dado cuenta hasta ahora, pero el fondo marino del arrecife tiene horizonte y cuando los rayos entran diseminados al mar, iluminando y haciendo m&amp;aacute;s vivo los colores de algunos corales, ese horizonte se convierte en m&amp;aacute;gico, producto de alg&amp;uacute;n &lt;em&gt;viaje&lt;/em&gt; de LSD. Y cuando en el horizonte mon&amp;oacute;tono de un mismo tipo de coral irrumpe otro diferente, &amp;eacute;ste parece clamar por la belleza inherente en la diversidad de razas.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143841/Philippines/HORIZONTE-DE-CORALES-PUERTO-BARTON</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 14 Oct 2016 22:11:00 GMT</pubDate>
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    <item>
      <title>NO ME DIGÁIS LUEGO QUE NO OS AVISÉ. PUERTO BARTON</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_PB_1.jpg"  alt="Casa baja en Puerto Barton" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No siempre es posible encontrar todo lo que buscamos en un viaje. Nos creemos que lo importante es ver el grandioso Taj-Majal sin que ninguna de las 10.000 personas que te rodean estropeen nuestra preciosa foto o ver las islas de la bah&amp;iacute;a de Bucuit, en El Nido, con sol y un cielo azul despejado o tener el perfecto &lt;em&gt;selfie&lt;/em&gt; con los tiburones-ballena. Pero no, no se trata de eso. Porque, si eso es lo que buscas nunca lo tendr&amp;aacute;s todo y la experiencia no ser&amp;aacute; satisfactoria. En cambio, si creo que existan lugares en el mundo donde puedes encontrarlo todo, cuando en realidad no buscas nada, y personas en el camino que pueden d&amp;aacute;rtelo todo, sin siquiera pedirlo. Quien haya venido hasta este remoto poblado de Palawan sabe exactamente a que me refiero y para quien no, espero que los pr&amp;oacute;ximos p&amp;aacute;rrafos os trasladen, aunque sea por un instante, a Puerto Barton.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me hospedaba en Valdeztamon Lodge Inn, una de las mejores decisiones de todo el viaje: por 500 pesos la noche (menos de 10 euros), un peque&amp;ntilde;o &lt;em&gt;cottage&lt;/em&gt; para mi solo con mi propio porche, ba&amp;ntilde;o y cocina (que no us&amp;eacute; m&amp;aacute;s que para curarme las heridas, eso ya es otra historia nada emocionante). Me recibi&amp;oacute; Glen, el hijo de los due&amp;ntilde;os, con una sonrisa sincera y una taza de t&amp;eacute;. Apoyados en la barandilla de &lt;em&gt;mi porche y &lt;/em&gt;con la mirada perdida contemplamos el inexistente horizonte, ante nosotros tan solo hab&amp;iacute;a un coche en el peque&amp;ntilde;o jard&amp;iacute;n de la propiedad pero hac&amp;iacute;amos como si tuvi&amp;eacute;ramos el vasto oc&amp;eacute;ano delante y estuvi&amp;eacute;ramos observando, en la lejan&amp;iacute;a, alg&amp;uacute;n barco pesquero. Mientras me acababa el t&amp;eacute; hablamos de cualquier cosa que se nos pasaba por la cabeza, una conversaci&amp;oacute;n err&amp;aacute;tica y divertida como si Glen fuera un viejo amigo, o incluso primo del pueblo, al que hace una eternidad que no veo. Finalmente concluyo con la firme idea de visitar unas cataratas a 20 minutos andando, seg&amp;uacute;n le entend&amp;iacute;. Hab&amp;iacute;a visitado otras cataratas a lo largo del viaje y no creo que estas pudieran aportarme nada nuevo, pero, primero, no quer&amp;iacute;a m&amp;aacute;s playa y, segundo, caminar me ofrec&amp;iacute;a la oportunidad de conocer el poblado. Una costumbre, la de pasear por el poblado, que suelo hacer nada m&amp;aacute;s llegar a cada nuevo destino (si son peque&amp;ntilde;os) y tener un primer acercamiento al pueblo que me acoger&amp;aacute; los siguientes d&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recorro unas pocas calles del poblado, tampoco hay mucho m&amp;aacute;s, hasta que me desv&amp;iacute;o por una carretera de tierra en obras. Bernardo, uno de los trabajadores de la obra, me avisa de lo lejos que quedan las cataratas adem&amp;aacute;s de darme una lecci&amp;oacute;n gratuita de historia filipina y, en el fondo, espa&amp;ntilde;ola. Bueno, m&amp;aacute;s que historia es una an&amp;eacute;cdota. Resulta que, seg&amp;uacute;n dice, el nombre del pa&amp;iacute;s, Filipinas, proviene del rey espa&amp;ntilde;ol de aquel entonces, alguno de los &lt;em&gt;Felipes&lt;/em&gt; anteriores al actual. Seguramente todo espa&amp;ntilde;ol conoce este hecho de nuestra historia pero es algo elemental que, reconozco, no sab&amp;iacute;a. Me quedo paralizado y sin palabras. Mientras intento asumir ese reciente conocimiento adquirido, Bernardo se aleja riendo y con la cabeza bien alta sinti&amp;eacute;ndose ganador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me impaciento al ver que tras andar m&amp;aacute;s de 30 minutos no veo ninguna se&amp;ntilde;al de cataratas. Paro el primer triciclo que veo &amp;ndash; es m&amp;aacute;s bien un sidecar artesanal -, &amp;nbsp;&amp;uacute;nico que he visto en todo el camino, y salto en el asiento libre que tienen. Lo conduce Marvin, un chaval de 15 a&amp;ntilde;os, que con pericia salva todos los obst&amp;aacute;culos que el resbaladizo barro y la obra han creado. Le acompa&amp;ntilde;a el peque&amp;ntilde;o Mervel, que est&amp;aacute; de pie en el m&amp;oacute;dulo que hace de sidecar, como si de una cuadriga de carreras romana se tratara. Ninguno dice mucho de camino a las cataratas hasta que llegamos all&amp;iacute; y saludan a sus amigos. Tan s&amp;oacute;lo cuando decido tirarme con ellos desde lo alto de unas rocas a la poza es cuando se dan cuenta de mi existencia. Charlo con ellos un rato y hasta me ofrecen un cigarro que niego sin intentar convencerles que fumar no es buena idea y menos a su edad. No creo que el &lt;em&gt;mentoring&lt;/em&gt; sirviera mucho en ese momento. Volvemos a divertirnos saltando desde lo alto, me piden que les fotograf&amp;iacute;e mientras hacen sus acrobacias y se gustan en la imagen que les muestro de ellos mismos congelados en el aire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me tumbo en una roca cercana para descansar de la fren&amp;eacute;tica adolescencia y disfrutar, tumbado, del sol y el murmullo ensorcedor de la ca&amp;iacute;da del agua. Empieza a anochecer y volvemos, ahora s&amp;iacute; como amigos, hablando y riendo en los saltos locos del triciclo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa misma tarde conozco a Nellie, la due&amp;ntilde;a de la &lt;em&gt;guest house&lt;/em&gt;. Es una mujer adorable a la que, no hay m&amp;aacute;s remedio, querer muy fuerte. Si Glen es mi primo del pueblo, Nellie es mi t&amp;iacute;a filipina. Me soluciona el &lt;em&gt;island Hopping&lt;/em&gt; del d&amp;iacute;a siguiente y me acompa&amp;ntilde;a a un restaurante que conoce realmente barato, 50 pesos (menos de un euro) con bebida incluida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hacer&lt;em&gt; island hopping&lt;/em&gt; es, b&amp;aacute;sicamente, coger un barco para que te lleve a diferentes islas y puntos para hacer &lt;em&gt;snorkel&lt;/em&gt;. El d&amp;iacute;a es id&amp;iacute;lico y el sol reluce como no lo ha hecho en todos los d&amp;iacute;as que llevo en Filipinas, supongo que es alguna recompensa divina por las intensas lluvias de El Nido. El &lt;em&gt;island hopping&lt;/em&gt; es perfecto, soleado pero con un calor soportable, divertida compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a en el barco, desiertas playas paradis&amp;iacute;acas, literal pues se llamaban M&amp;aacute;xima Paradise y Paradise Island, y con el alegre Junjun como barquero, que nos lleva a los mejores puntos para hacer snorkel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No vemos tantos peces como en Gili Air pero sus corales,&amp;hellip;, sus corales no son de este jodido mundo, pertenecen a un mundo surrealista de mil formas y colores. Como ya me pas&amp;oacute; en Gili, y me volver&amp;aacute; a pasar, no llevaba c&amp;aacute;mara as&amp;iacute; que intentar&amp;eacute; describir lo que vi. Pero lo har&amp;eacute; en otro post para no alargar este con p&amp;aacute;rrafos de aburridas descripciones marinas. Una imagen vale mil palabras y tengo muchas im&amp;aacute;genes en mi cabeza ahora mismo que quiero dejar retratadas en decenas de miles de palabras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las inmersiones tambi&amp;eacute;n vemos tortugas que seguimos en su tranquilo aleteo hasta que se pierden en el profundo azul y peque&amp;ntilde;as mantas rayas que escanean el fondo marino en busca de sustentos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por la tarde me acerco en moto hasta la granja de Nellie y familia, un terreno organizado ganado metro a metro a la an&amp;aacute;rquica jungla. Me muestra orgullosa el trabajo de toda una vida, cuidando sus &amp;aacute;rboles frutales, sus gallinas y cerdos salvajes. De camino al poblado me detengo en la &lt;em&gt;White Beach&lt;/em&gt;, creo que todas las islas de Filipinas tienen una playa con ese nombre, a ver atardecer. Una solitaria playa de postal, detr&amp;aacute;s de la cual s&amp;oacute;lo hay jungla y alguna peque&amp;ntilde;a caba&amp;ntilde;a local. Ba&amp;ntilde;arse, aunque ya es de noche es casi una obligaci&amp;oacute;n. Entro corriendo al agua para precipitarme de cabeza al mar y un latigazo en la espalda me recuerda s&amp;uacute;bitamente porque no hay nadie viene a la playa. En mi salida precipitada a&amp;uacute;n me pican otras tres medusas m&amp;aacute;s y cuando llego a la orilla sonr&amp;iacute;o por mi sabia decisi&amp;oacute;n de no haberme ba&amp;ntilde;ado desnudo. Pero de los errores siempre surgen grandes historias, o por lo menos, en este caso, marcas en la piel. &amp;iexcl;Lo que hay que hacer para alimentar este blog!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Termina mi estancia en Puerto Barton lamentando haber comprado el billete de avi&amp;oacute;n a Ceb&amp;uacute;. El poblado tiene un encanto natural y paseando por sus fotog&amp;eacute;nicas calles la gente te saluda sonriendo sin m&amp;aacute;s intenci&amp;oacute;n que la de ser amable. Dejan los negocios para otro momento. Aun teniendo playas e islas preciosas, un mundo submarino fascinante y un poblado sencillo pero limpio viven acomplejados por las islas monta&amp;ntilde;osas de su vecino del norte, El Nido. Se r&amp;iacute;en cuando les digo que prefiero su pueblo, pero es cierto. En ning&amp;uacute;n otra parte de Filipinas he encontrado una mezcla tan perfecta de vida local y turismo atra&amp;iacute;do por su naturaleza desbordante aun sin una explotaci&amp;oacute;n masiva. Pero todos los pueblos tienen derecho a desarrollarse, mejorando la calidad de vida de sus habitantes y Puerto Barton lo est&amp;aacute; haciendo conocedores de su aut&amp;eacute;ntico potencial (por ejemplo, est&amp;aacute;n mejorando dos carreteras de acceso al pueblo). Tan solo espero, y esa impresi&amp;oacute;n me ha dado hablando del tema con Nellie, que el crecimiento mantenga la esencia del pueblo, que no son solo sus playas o islas sino la desinteresada alegr&amp;iacute;a de sus habitantes y la posibilidad de encontrarlo todo, salvo electricidad de 00.00 a 18.00, sin buscar nada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y si no esa as&amp;iacute;, siempre me quedar&amp;aacute; el: &amp;ldquo;Ya os lo dije&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143820/Philippines/NO-ME-DIGIS-LUEGO-QUE-NO-OS-AVIS-PUERTO-BARTON</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 14 Oct 2016 02:01:00 GMT</pubDate>
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    <item>
      <title>PUB CRAWLING EN EL NIDO</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/ninosPB.jpg"  alt="Napcan Beach. Doble filo. El Nido" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Viajar, para mi, es saciar una curiosidad primaria. Viajar trata sobre revelaciones, aventuras y conocimiento. Conocimiento de nuevos lugares, culturas, personas y formas de vida. Viajar significa quitar una venda en nuestra oscura ignorancia para mostrarnos un poco la autenticidad y verdad sobre un parte del mundo al que no estamos acostumbrados. He ah&amp;iacute; mis razones por las que viajo. Sencillas. No aspiro a m&amp;aacute;s, o quiz&amp;aacute;s aspiro a demasiado. Nuevos conocimientos y alguna raci&amp;oacute;n de autenticidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me gusta llegar a un pa&amp;iacute;s, ciudad o poblado con las conocimientos justos del lugar; alguna foto, una vista al mapa o alg&amp;uacute;n comentario de la gu&amp;iacute;a. Me gusta desenredar poco a poco el ovillo de toda esa mara&amp;ntilde;a de desinformaci&amp;oacute;n. Esa nebulosa en mi cabeza se va despejando hasta que toda esa ca&amp;oacute;tica informaci&amp;oacute;n se estructura de manera ordenada. Y por fin, por fin algo organizado en mi cabeza, &amp;iquest;c&amp;oacute;mo no voy a amarlo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, hay algo que me gusta m&amp;aacute;s que llegar a un nuevo lugar, y es llegar de noche. En la oscuridad es imposible hacerse una composici&amp;oacute;n del lugar. Es al despertar, con la confusi&amp;oacute;n de saber donde has amanecido, cuando descubres sorprendido &amp;ndash;o no- el lugar. Siempre tiene un encanto especial, los habitantes, reci&amp;eacute;n levantados, comienzan su jornada diaria ba&amp;ntilde;ados por la tenue luz de la ma&amp;ntilde;ana y las calles o el entorno, en sombra, poco a poco va descubriendo su atractivo&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&amp;iacute; es como llegu&amp;eacute; a El Nido, de noche. Un peque&amp;ntilde;o pueblo del norte de Palawan, la joya de Filipinas (una de tantas). Ver una sola foto de su bah&amp;iacute;a de Bacuit es una trampa de la que no sales hasta que no tienes frente a ti alguna de sus 2000 islas. Me despierto y esta vez es diferente. Esta vez llueve y mientras espero a que deje de hacerlo dedico tiempo a escribir algunas historias. No para de llover en toda la ma&amp;ntilde;ana y ya empiezan a quemare los pies en la barra del bar del hostal. Es justo cuando llega Dany, con su excelente ingl&amp;eacute;s de Oxford: &lt;em&gt;Doyoufancykayaking? - WTF is he talking about???&lt;/em&gt; Supongo que la respuesta es decir: &amp;iexcl;oh yeah! y sonre&amp;iacute;r. As&amp;iacute; que a los 20 minutos me encuentro remando junto con una australiana, Beth, en un kayak por las islas cercanas del puerto bajo una tormenta de pel&amp;iacute;cula, mientras que el lo hace en otro con su novia Jeny. No s&amp;oacute;lo &amp;nbsp;remamos bajo la ocrtina de agua, tambi&amp;eacute;n conseguimos ser los &amp;uacute;nicos visitantes de unas playas e islas que podr&amp;iacute;an representar el cielo en la tierra. &amp;iexcl;Maldito genio loco! Adem&amp;aacute;s el paseo en kayak me ofrece la oportunidad de ver la impresionante vista del poblado desde lo lejos por primera vez, unas pocas casas protegidas por unas altas colinas de caliza negruzca y vegetaci&amp;oacute;n. Eso s&amp;iacute;, la pr&amp;oacute;xima vez que volvamos a coger el kayak me lo pido de compa&amp;ntilde;ero, las paladas de la australiana hac&amp;iacute;an retroceder lo que yo consegu&amp;iacute;a avanzar de ese armatoste, y no me estoy refiriendo a Beth, sino al kayak. &amp;iexcl;Qu&amp;eacute; os veo venir!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El siguiente d&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n llueve, pero esta vez me animo, en un momento que escampa, a unirme a un grupo que va en moto a una playa, dicen que id&amp;iacute;lica y desconocida, Napcan. Pero creo que todos los turistas han tenido la misma idea o consejo y all&amp;iacute; estamos. Por lo menos la &amp;uacute;ltima parte del recorrido, entre el barro y la lluvia, ha sido graciosa, supongo que mi madre no opina lo mismo. Mientras los dem&amp;aacute;s aprovechan para comer yo me tumbo a descansar en la playa y termino haciendo castillos de arena con un par de ni&amp;ntilde;os que quer&amp;iacute;an el &lt;em&gt;aguinaldo&lt;/em&gt; por cantarme, eso s&amp;iacute;, una canci&amp;oacute;n preciosa. Lo mejor para ellos es jugar y les propongo que mi medio de pago ser&amp;aacute; tiempo juntos jugando. Acceden sonriendo y nos dedicamos a construir mi primer castillo de arena en &amp;iquest;20 a&amp;ntilde;os? No qued&amp;oacute; tan mal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No quer&amp;iacute;a salir del hostal por la noche pero Adri&amp;aacute;n, el CEO de 25 a&amp;ntilde;os que conoc&amp;iacute; en Manila, me llama para que tomemos las cervezas de despedida. Raz&amp;oacute;n suficiente para salir. Creo que tomamos las suficientes para ser los mejores amigos durante unas horas hasta que desapareci&amp;oacute; o puede que fuera yo el que desapareciera, pero despedirnos, no nos despedimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al d&amp;iacute;a siguiente sale el sol, bueno, digamos que no est&amp;aacute; lloviendo, y todos los extranjeros que est&amp;aacute;bamos esperando ese momento salimos a nuestro &lt;em&gt;Island Hopping&lt;/em&gt; a ver las maravillas de la bah&amp;iacute;a, m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de lo lejos que nos pod&amp;iacute;an llevar los kayak, sobre todo si vas acompa&amp;ntilde;ado de Beth. Salimos desde El Nido decenas de embarcaciones, con sus pasajeros enfundandos en sus chalecos salvavidas naranja fosoforito como si fuera una batalla naval, y vemos el &lt;em&gt;Small Lagoon y el Big Lagoon,&lt;/em&gt; desde luego una maravilla: enormes colinas de caliza plagadas de vegetaci&amp;oacute;n que se precipitan en vertical al mar creando esos &lt;em&gt;lagoons&lt;/em&gt; de un profundo azul &amp;iacute;ndigo ;) Algo espectacular que hay que compartir con decenas de personas. No quiero parecer snob y si yo estoy ah&amp;iacute; es porque merece la pena y lo mismo han pensado otras tantas. Entre ellas el bueno de Danny que para la hora de comer en una de las playas tiene preparada su guitarra y un repertorio de canciones para entretenernos a todos en un entorno id&amp;iacute;lico perdido de la mano de d&amp;iacute;os y hacer de la tarde algo memorable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya hab&amp;iacute;a visto suficiente. El Nido no pod&amp;iacute;a ofrecerme nada m&amp;aacute;s. M&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la bah&amp;iacute;a para mi no hab&amp;iacute;a nada m&amp;aacute;s. El peque&amp;ntilde;o poblado se est&amp;aacute; transformando en otro punto de gran atracci&amp;oacute;n tur&amp;iacute;stica y est&amp;aacute; creciendo de una manera loca, pero casi siempre son los occidentales los que crean las empresas y los que se llevan los beneficios, dejando a los habitantes de El Nido como meros empleados en su propio pueblo. Aunque he de reconocer que el hostal en el que me aloj&amp;eacute;, Bamboo Billabong, lo lleva un australiano, Rick, que se preocupa por cada hu&amp;eacute;sped como si fuera su hijo y eso es lo que realmente busco en el alojamiento. Rick, adem&amp;aacute;s, es mi salvador, pero eso ya es otra historia, con alguna cerveza de por medio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vuelvo a repetir, entiendo que el mundo quiera ver estas maravillas y que todos los pueblos tiene derecho a desarrollar su econom&amp;iacute;a seg&amp;uacute;n los activos de la zona. Pero creo que en breve se convertir&amp;aacute; en algo parecido a Bali y eso atrae a mucha gente, pero no a mi. Decid&amp;iacute; irme la ma&amp;ntilde;ana siguiente que me enter&amp;eacute; que hab&amp;iacute;a un &lt;em&gt;Pub Crawling&lt;/em&gt; para la juventud tur&amp;iacute;stica. Si un pueblo con 4 pubs tiene un pub crawling es que algo falla demasiado pronto, est&amp;aacute;n perdiendo la autenticidad que busco. Id, id a ver esta parte incre&amp;iacute;ble del mundo, a cualquier precio, pero que conste que os avis&amp;eacute;. Quiz&amp;aacute;s con m&amp;aacute;s presupuesto pod&amp;aacute;is dormir en una de sus islas privadas y la experiencia sea T O T A L M E N T E diferente. Si es as&amp;iacute;, mejor dejad dicho a vuestros seres querido que os recuerden con cari&amp;ntilde;o, porque no querr&amp;eacute;is volver.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143811/Philippines/PUB-CRAWLING-EN-EL-NIDO</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Thu, 13 Oct 2016 03:10:00 GMT</pubDate>
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      <title>Photos: PALAWAN - FILIPINAS</title>
      <description>Puerto Princesa, El Nido y Puerto Barton</description>
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      <category>Travel</category>
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      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Wed, 12 Oct 2016 02:02:00 GMT</pubDate>
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      <title>Photos: MACAU</title>
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      <category>Travel</category>
      <category>Macau</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Mon, 10 Oct 2016 23:46:00 GMT</pubDate>
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    <item>
      <title>MOMENTOS DE DEBILIDAD EN PUERTO PRINCESA.</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_playa.jpg"  alt="Playa de Nagtabon y perro. Puerto Princesa" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Filipinas vengo preparado. Es el &amp;uacute;nico pa&amp;iacute;s, junto con la India, que antes de salir de Madrid sab&amp;iacute;a que quer&amp;iacute;a visitar seguro. Hice un curso de submarinismo, me compr&amp;eacute; la Lonely Planet y busqu&amp;eacute; &lt;em&gt;blogeros&lt;/em&gt; que aconsejaran sobre la isla (si alguien va a venir a este maravilloso pa&amp;iacute;s que no deje de visitar el blog que se ha convertido en el Evangelio seg&amp;uacute;n Santa Claudia de Filipinas, explicaciones al detalle y pasi&amp;oacute;n en todos su art&amp;iacute;culos: &lt;a href="http://www.soloida.com"&gt;www.soloida.com&lt;/a&gt;). Lo ten&amp;iacute;a todo preparado para disfrutar al m&amp;aacute;ximo del pa&amp;iacute;s. Es 4 de Octubre, son las 23.00 de la noche y fuera est&amp;aacute; jarreando. Ayer pas&amp;oacute; lo mismo, llovi&amp;oacute; durante toda la noche. En el despertar del cuarto d&amp;iacute;a en el pa&amp;iacute;s, despu&amp;eacute;s de ver que no parece que vaya a cambiar en un mes, es cuando flaqueo y me planteo abandonarlo hacia otro al que no se le acerque un tif&amp;oacute;n. Vietnam tiene muchas papeletas en esa ma&amp;ntilde;ana lluviosa y gris de Puerto Princesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El d&amp;iacute;a anterior hab&amp;iacute;amos estado visitado el mayor r&amp;iacute;o subterr&amp;aacute;neo navegable del mundo. Una de las &lt;em&gt;nuevas&lt;/em&gt; siete maravillas del mundo, por lo menos as&amp;iacute; lo venden, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (s&amp;iacute;, otro m&amp;aacute;s para la colecci&amp;oacute;n). El d&amp;iacute;a fue soleado y pudimos acceder sin ning&amp;uacute;n problema a la cueva. No estoy seguro si deber&amp;iacute;a estar entre las 7 nuevas maravillas del mundo pero la experiencia mereci&amp;oacute; la pena. Nunca antes hab&amp;iacute;a estado en una cueva con un&amp;nbsp; r&amp;iacute;o navegable y que en algunas zonas llega a alcanzar los 60 metros de altura. En la m&amp;aacute;s absoluta de las oscuridades el barquero, que es el &amp;uacute;nico que lleva linterna, alumbra cada una de las formaciones de estalagmitas/estalactitas creadas durante milenios y va comentando, mientras las pasamos, las diferentes formas que tiene. Algo del todo innecesario pues a nadie le interesa que una roca tenga forma de tomate, pepino o vela y en muchas ocasiones el &amp;uacute;nico sonido que quisi&amp;eacute;ramos o&amp;iacute;r es el aleteo de los miles de murci&amp;eacute;lagos que plagan el techo y nuestras silenciosas muestras de asombro. En cambio si agradecimos cuando nos mostr&amp;oacute; la cara de Jesucristo, la Virgen Mar&amp;iacute;a, un tigre o la espalda de una mujer desnuda, que en ocasiones nos hace dudar si est&amp;aacute;n esculpidas con cincel, o eso pensamos desde la lejan&amp;iacute;a y con la oscuridad que reinaba. El d&amp;iacute;a acab&amp;oacute; con lluvia, lo que no imagin&amp;aacute;bamos es que terminar&amp;iacute;amos tomando algunas &lt;em&gt;Red Horse&lt;/em&gt;, la cerveza con m&amp;aacute;s graduaci&amp;oacute;n de la &lt;em&gt;San Miguel&lt;/em&gt; filipina, en el &lt;em&gt;Tikibar&lt;/em&gt;: un divertido engendro de discoteca, m&amp;uacute;sica en directo, karaoke, restaurante y bar. Es lunes y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; est&amp;aacute; lleno de gente local, que supuestamente trabaja al d&amp;iacute;a siguiente, con la que nos juntamos en la zona de baile para desentumecer los m&amp;uacute;sculos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la ma&amp;ntilde;ana del 4 de octubre tan solo chispea, despu&amp;eacute;s de una noche de intensas lluvias y mientras espero a que escampe o se despeje el cielo decido ir a visitar hospitales locales, otra atracci&amp;oacute;n tur&amp;iacute;stica m&amp;aacute;s de mi viaje, a&amp;uacute;n con la loca idea en mi cabeza de irme al soleado Vietnam. Con esa misma idea alquilo una moto, para ir practicando para cuando este en Hanoi, y me dirijo a la playa de Nagtabon. Tambi&amp;eacute;n, como viene siendo habitual, me pierdo o como me gusta pensar; elijo un camino diferente a la mayor&amp;iacute;a. Durante el trayecto me encuentro con poblados en los que la carretera es una extensi&amp;oacute;n m&amp;aacute;s de sus casas. Por ella corretean los ni&amp;ntilde;os sin preocuparse, los j&amp;oacute;venes juegan al baloncesto en sus canastas artesanales y las gallinas cruzan de un lado a otro con total parsimonia mientras que los perros ni siquiera hacen el amago de levantarse del asfalto al sonido de mi bocina. El colegio de la zona es un fogonazo de colores vivos en medio del oscuro verde del bosque que le rodea. Al verme deambulando desorientado no dudan en invitarme a entrar para que contemple la actuaci&amp;oacute;n de los ni&amp;ntilde;os que celebran el &lt;em&gt;Foundation Day&lt;/em&gt;. Todav&amp;iacute;a no tengo claro exactamente que fundaci&amp;oacute;n celebraban, si la de la naci&amp;oacute;n, la del colegio o la del poblado, pero es d&amp;iacute;a de fiesta y los ni&amp;ntilde;os, disfrazados, juegan y sonr&amp;iacute;en mientras con pompones practican el baile que van a representar frente a todo el poblado. En cambio las profesoras est&amp;aacute;n m&amp;aacute;s ociosas y me dan conversaci&amp;oacute;n a la vez que se hacen la manicura. Inmediatamente me vienen a la cabeza los domingos de Hong Kong y Macao, pero el contraste es abismal y no solo por el entorno que les rodea sino por la diferencia en sus miradas y las expresiones en sus rostros, hay unos 1.000 km de felicidad de diferencia. De cualquier forma est&amp;aacute; claro que las filipinas tienen obsesi&amp;oacute;n por unas u&amp;ntilde;as cuidadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al llegar a la playa el sol ya asoma t&amp;iacute;midamente y aunque sigue siendo un d&amp;iacute;a nublado eso no cambia el hecho de estar en una playa salvaje con cuatro gatos, donde tan solo hay un par de peque&amp;ntilde;os puestos y barcos de pescadores. Desde el agua y con el oleaje golpe&amp;aacute;ndome en la espalda contemplo la hilera de palmeras que hay en primera l&amp;iacute;nea de la larga playa, parece un escuadr&amp;oacute;n de soldados preparados para una batalla y es sobrecogedor. El azul claro del mar y el cielo, el blanco de la arena y las nubes junto con el verde de las palmeras dominan la escena y es cuando se despejan mis dudas, es ah&amp;iacute;, y no en Vietnam, donde quiero estar y es a su gente a la que quiero acercarme.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es la una de la ma&amp;ntilde;ana, s&amp;iacute; escribir este peque&amp;ntilde;o post me ha llevado dos horazas, y voy a dormir tranquilo y feliz porque s&amp;eacute; que mi viaje a Vietnam est&amp;aacute; cancelado.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143778/Philippines/MOMENTOS-DE-DEBILIDAD-EN-PUERTO-PRINCESA</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Thu, 6 Oct 2016 15:48:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>RÉGIMEN ADMINISTRATIVO DE MACAO</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/farmaciachina.jpg"  alt="Maestro de medicina tradicional Woo Yip On. Macao" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estaba emocionado, es la primera vez que voy a China y, seg&amp;uacute;n me dice mi hermano, resulta que no es China, es el R&amp;eacute;gimen Administrativo de Macao, antigua colonia portuguesa y en donde, por ejemplo, est&amp;aacute; permitido el juego. En definitiva&amp;nbsp;un extra&amp;ntilde;o limbo en el que ni siquiera te sellan el pasaporte. Pero, no nos enga&amp;ntilde;emos, en el fondo estaba emocionado por que iba a descansar una semana en casa de mi hermano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo de Macao, entre nosotros, ya lo sab&amp;iacute;a. No me imaginaba, en cambio, que fuera una ciudad tan limpia y aunque desde el piso 25 donde vive mi hermano los techos de metal se ven oxidados sus calles est&amp;aacute;n relucientes gracias a los numerosos barredores, que veo desde el primer d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No me equivoco si digo que los habitantes de Macao tiene un buen nivel de vida. A todos los ni&amp;ntilde;os, por ejemplo, se les puede ver con un &lt;em&gt;Iphone&lt;/em&gt; 6 o similar, adem&amp;aacute;s siempre comen en restaurantes a la salida del colegio, lo que supone un gasto adicional para sus familias. Lejos quedan los problemas econ&amp;oacute;micos que sufrieron en los a&amp;ntilde;os 50 a ra&amp;iacute;z de la crisis de su principal fuente de ingresos en aquel entonces, la pesca. Y es que Macao lleg&amp;oacute; a contar hasta con 20.000 barcos pesqueros que cubr&amp;iacute;an la demanda de sus ciudades colindantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Caminar entre sus barrios es un privilegio, pues la diversidad y los contrastes que se encuentran es &amp;uacute;nica en el mundo y despu&amp;eacute;s de pasar unos d&amp;iacute;as all&amp;iacute; no me extra&amp;ntilde;a que la UNESCO haya declarado tambi&amp;eacute;n a Macao Patrimonio de la Humanidad. En esta ciudad puedes oler el incienso que los devotos encienden tanto en peque&amp;ntilde;os altares a ras del suelo en medio de las calles como en sus tranquilos templos chinos (el m&amp;aacute;s famoso el llamado &lt;em&gt;A-ma Temple&lt;/em&gt;)&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; o tener que esquivar a los cientos de turistas, en su mayor&amp;iacute;a chinos, que admiran y fotograf&amp;iacute;an lo que queda de la fachada en ruinas de &lt;em&gt;St. Paul&lt;/em&gt;, una antigua catedral. Hay fortalezas con sus ca&amp;ntilde;ones y un faro, que a&amp;uacute;n sigue en funcionamiento, construido por los portugueses pero tambi&amp;eacute;n hay cuidados jardines japoneses y antiguas mansiones de dirigentes Mandarines, como la de Zheng Guanying, famoso por su obra agorera: &lt;em&gt;&amp;ldquo;Words of Warning in Times of Prosperity&amp;rdquo;. &lt;/em&gt;No puedo no amar este t&amp;iacute;tulo para un libro&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedes pasar de caminar entre una calle comercial moderna estilo europeo a caminar entre cientos de peque&amp;ntilde;os locales chinos, vendi&amp;eacute;ndote su grasienta comida o tradicionales &lt;em&gt;baos. &lt;/em&gt;Los edificios modernistas y racionalistas se mezclan tambi&amp;eacute;n con enormes rascacielos y las t&amp;iacute;picas casas-c&amp;aacute;rceles de Macao, creando una ciudad de dos alturas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El mercado rojo, que nada tiene que ver con los mal afamados barrios rojos de muchas ciudades, es de construcci&amp;oacute;n occidental (similar al t&amp;iacute;pico mercado madrile&amp;ntilde;o) pero los alimentos que se venden y las costumbres que se ven est&amp;aacute;n lejos de parecerse a lo que conocemos en Espa&amp;ntilde;a: peque&amp;ntilde;as peceras con peces vivos para venderlos frescos, pollos de color negro, vendedores sin camiseta o exposici&amp;oacute;n gratuita de diferentes &amp;oacute;rganos colgadas en ganchos, como si de la orgullosa colecci&amp;oacute;n de un asesino psic&amp;oacute;pata se tratara. Al contemplar el mercado rojo comprendo un poco m&amp;aacute;s a los vegetarianos y su opci&amp;oacute;n de dieta gana much&amp;iacute;simos puntos. Menos mal que todav&amp;iacute;a esos puntos no superan a los que otorga una sola panceta a la brasa, que venden en cualquier puesto callejero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasear por los parques, donde la gente hace su vida de ocio, es una experiencia totalmente China: se les puede ver practicando Tai Chi, meditando en silencio, corriendo, apost&amp;aacute;ndose su pensi&amp;oacute;n (si la tienen) a las cartas y jugando apasionados a las damas chinas. Pero, por el contrario, pasera por ciertos barrios es volver a Europa. El barrio de San L&amp;aacute;zaro usa el resbaladizo empedrado portugu&amp;eacute;s, que tambi&amp;eacute;n vi en Sao Paulo, el teatro Dom Pedro f&amp;aacute;cilmente lo puedes encontrar en Par&amp;iacute;s y cuando hablas del cementerio protestante en lo primero que piensas es en el cad&amp;aacute;ver de un alem&amp;aacute;n rubio de 2 metros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Subiendo a la peque&amp;ntilde;a colina de Barra Hill se accede a la iglesia de Santa Sancha, como la que puede haber en cualquier pueblo de Castilla Le&amp;oacute;n, desde la que se puede contemplar el mism&amp;iacute;simo Seattle, o por lo menos una torre parecida a la suya. Y si te despistas de camino, puedes encontrarte a las puertas de un gran casino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por que, como he ya he dicho, en Macao se juega. A los chinos les gusta el juego y eso lo sabe el bueno de Anderson. No puedo asegurar nada, pero dicen que los casinos facturan el triple que en Las Vegas y que cuando se construy&amp;oacute; el complejo del Galaxy pensaban amortizarlo en 10 a&amp;ntilde;os y tan solo tardaron 3 en hacerlo. Y es all&amp;iacute;, en el Galaxy, donde comienzo mi experiencia de lujo y apuestas. Un enorme complejo, que aparte de casino, tiene mil tiendas (todos los casinos son en el fondo centros comerciales), chalets con su piscina privada y una piscina com&amp;uacute;n que simula un r&amp;iacute;o, en la parte superior del mismo, para los 4 hoteles que tienen alrededor . Entre ellos el Ritz, donde decidimos aprovechar su oferta de jueves: el aperitivo. Un Todo Incluido de 2 horas de buffet &amp;nbsp;italiano y c&amp;oacute;cteles por unos 30 euros. Damos buena cuenta de todo ello mientras las agradables camareras nos dan conversaci&amp;oacute;n para mantenernos entretenidos (nada escapa al azar en el Ritz). Despu&amp;eacute;s vemos el &lt;em&gt;Venetian&lt;/em&gt; que no deja de ser un gran centro comercial con canal y gondoleros cantarines, m&amp;aacute;s bien cutre pero que los chinos adoran, en una de sus plantas. Vemos tambi&amp;eacute;n el reci&amp;eacute;n estrenado &lt;em&gt;Parisian,&lt;/em&gt; con su torre Eiffel a escala &amp;frac12; y sus emocionados chinos apostando a juegos incomprensibles para mi, pero que seg&amp;uacute;n parec&amp;iacute;a no requer&amp;iacute;an m&amp;aacute;s habilidad que la concentraci&amp;oacute;n y &lt;em&gt;poder mental&lt;/em&gt; del jugador para ganar la partida. No dudaban en estrujar las cartas al mostrarlas para una mayor efectividad de su &lt;em&gt;poder&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&amp;eacute;n hay que destacar el Museo de Historia de Macao. Un museo inesperadamente moderno donde explican la vida de sus gentes y la historia por la que han pasado de una manera entretenida y did&amp;aacute;ctica. Tambi&amp;eacute;n se aprende detalles vitales e indispensables como la ceremonia de la eucarist&amp;iacute;a en tiempos coloniales y la procedencia de la palabra t&amp;eacute;. La ra&amp;iacute;z de esa palabra en todos los idiomas es puramente china, dependiendo si proviene del chino canton&amp;eacute;s que lo denominaba &lt;em&gt;te&lt;/em&gt; o si lo hace del chino mandar&amp;iacute;n que lo pronunciaba &lt;em&gt;ch&amp;aacute;&lt;/em&gt;. De ah&amp;iacute; que por ejemplo los espa&amp;ntilde;oles lo llamemos t&amp;eacute;, los ingleses tea y que, por el contrario, los indios lo llamen chai y los portugueses ch&amp;aacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero mi experiencia en Macao, no s&amp;oacute;lo se limita a pasear por sus calles, comer sus comidas y apostarme mi presupuesto de hospedaje en los casinos, tambi&amp;eacute;n decido visitar a un especialista para que me revise el o&amp;iacute;do. A&amp;uacute;n segu&amp;iacute;a d&amp;aacute;ndome problemas y es que, por lo visto, coger aviones sin parar no ayuda a la recuperaci&amp;oacute;n de una infecci&amp;oacute;n de o&amp;iacute;do. Ya que la medicina moderna no ha surtido efecto y he cubierto el cupo de antibi&amp;oacute;ticos que puedo tomarme no tengo m&amp;aacute;s remedio que acudir al &lt;em&gt;doctor&lt;/em&gt; Woo Yip On. &amp;ldquo;Mestre de medicina tradicional China&amp;rdquo; reza en portugu&amp;eacute;s su cartel, pero para mi es tan solo Woo, despu&amp;eacute;s de la confianza que cog&amp;iacute; con &amp;eacute;l tras sesiones de acupuntura, cremas pringosas, masajes de cabeza y o&amp;iacute;do e ingerir brebajes desconocidos que sab&amp;iacute;an a rayos, si es que los rayos supieran a algo vomitivo (que lo dudo). Se convirti&amp;oacute; en una rutina diaria, como quien va al bar a tomarse una ca&amp;ntilde;a mientras charla con los parroquianos. En mi caso el parroquiano era Woo y la birra sus repugnantes chupitos de &lt;em&gt;veteasaberqu&amp;eacute;mejunje. &lt;/em&gt;Pero, como pasa en los bares, unas cuantas visitas despu&amp;eacute;s mis problemas quedaron resueltos. En el fondo la medicina tradicional funciona, de ah&amp;iacute; que se siga usando en muchos pa&amp;iacute;ses del mundo, en ocasiones hay que confiar en los profesionales locales que llevan miles de a&amp;ntilde;os usando la misma ciencia de manera efectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No. En realidad no, en realidad mi historia de esperas en hospitales es aburrida y no tiene sentido contarla en este post. S&amp;oacute;lo deciros que me sorprendi&amp;oacute; lo limpio de los hospitales, que estaba como Bill Murray en &lt;em&gt;Lost in Traslation&lt;/em&gt; y que en ocasiones tambi&amp;eacute;n me sent&amp;iacute;a un poco como Asterix en &lt;em&gt;La Casa Que Enloquece&lt;/em&gt;, subiendo y bajando escaleras para rellenar formularios, pagar, hacerme pruebas o yendo a la consulta, entre otras cosas.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143777/Macau/RGIMEN-ADMINISTRATIVO-DE-MACAO</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Macau</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Wed, 5 Oct 2016 15:43:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>LA CIUDAD DE LOS SINSENTIDOS. MANILA.</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_PESCADO.jpg"  alt="White fish. Legazpi Sunday Market" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si en el primer encuentro con la gente del lugar te preguntan si quieres viagra es que algo est&amp;aacute; podrido en esa ciudad. En Manila, adem&amp;aacute;s de 16 millones de habitantes, hay vendedores ambulantes que recorren las calles vendiendo, a parte de viagra, Rolex falsos, colonias y bolsos, como en muchas grandes ciudades de Asia. No me hab&amp;iacute;a ocurrido, sin embargo, que intenten venderme sexo, que tan directamente ofrecen en &lt;em&gt;Burgos Street&lt;/em&gt;. Lo camuflan a veces como un &lt;em&gt;masaje&lt;/em&gt; y otras ofreci&amp;eacute;ndote sin ning&amp;uacute;na verg&amp;uuml;enza una experiencia nueva: un &lt;em&gt;ladyboy. &lt;/em&gt;Paseando por Makati de noche, donde est&amp;aacute; mi hostel, adem&amp;aacute;s veo un local de enanos boxeadores, peleas de mujeres y decenas de bares abarrotados de extranjeros, que en el fondo son quienes pagan por todos estos sinsentidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo m&amp;aacute;s extra&amp;ntilde;o, sin embargo, me ocurre tomando una cerveza en uno de esos bares. Vemos a Lobezno y me creo en una pel&amp;iacute;cula de &lt;em&gt;X-Man&lt;/em&gt;. El mism&amp;iacute;simo Lobezno con sus patillas que, extra&amp;ntilde;amente, promociona a la competencia, Superman, en su camiseta. Estoy con Adri&amp;aacute;n, un alem&amp;aacute;n que resulta ser CEO de una compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de productos naturales m&amp;eacute;dicos con tan solo 25 a&amp;ntilde;os. Su vida no fue sencilla y no tiene estudios pero es una persona con un don de gentes alucinante y sabe lo que quiere, no me extra&amp;ntilde;a que los m&amp;eacute;dicos que crearon la empresa le quieran como CEO, a&amp;uacute;n a pesar de su edad. Al acabar la noche comprendo perfectamente esa decisi&amp;oacute;n, parec&amp;iacute;a que el que ten&amp;iacute;a 25 a&amp;ntilde;os era yo. En un &amp;nbsp;momento nos fijamos detalladamente en las personas que transitan el lugar. Son occidentales en su mayor&amp;iacute;a cercanos a los 40 que buscan algo que ni yo ni Adri&amp;aacute;n buscamos, aunque las &lt;em&gt;ladyboys&lt;/em&gt; no paren en insistirnos. De repente todo parece siniestro y oscuro. Pagamos y nos volvemos a nuestro hostal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El primer d&amp;iacute;a en Filipinas fue de reclusi&amp;oacute;n en mi hostel, para entre otras cosas, saber qu&amp;eacute; puede ofrecerme el pa&amp;iacute;s y cuales ser&amp;aacute;n mis pr&amp;oacute;ximos destinos, a&amp;uacute;n no hab&amp;iacute;a abierto ni la Lonely Planet. Manila, decido, es tan solo una ciudad de paso. Evito siquiera ir a ver Intramuros o Roxas Boulevard que seg&amp;uacute;n dicen es bonito pero que pospongo, si tengo tiempo, al final de mi estancia en Filipinas. Puede que esa vez, acierte con el barrio y vea Manila con otros ojos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo d&amp;iacute;a ya tengo comprado el billete, para esa misma tarde, que me llevar&amp;aacute; a Palawan.&amp;nbsp; &amp;ldquo;&lt;em&gt;You are fucked!&lt;/em&gt;&amp;rdquo; me comenta un filipino, &amp;ldquo;&lt;em&gt;You won&amp;rsquo;t leave from there, you&amp;rsquo;ll love it&lt;/em&gt;&amp;rdquo;. Aunque no era dif&amp;iacute;cil la elecci&amp;oacute;n, pues es un recorrido usual en los visitantes, me alegra saber que he acertado. Veremos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es domingo, y antes de coger el avi&amp;oacute;n que me lleve a la capital de Palawan, Puerto Princesa, aprovecho para ir al &lt;em&gt;Sunday Market&lt;/em&gt; de Legazpi, que s&amp;oacute;lo abre los domingos. Una peque&amp;ntilde;a plaza donde se puede degustar comida de diferentes partes de Filipinas. Me apa&amp;ntilde;o con un &lt;em&gt;whitefish&lt;/em&gt; a la brasa con verduras en su interior. Una autentica delicia. Por la tarde ya estoy en Puerto princesa y la sensaciones al llegar ya son totalmente diferente. Es una ciudad-poblado que ya tengo ganas de conocer, as&amp;iacute; como sus alrededores.&lt;/p&gt;</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/story/143710/Philippines/LA-CIUDAD-DE-LOS-SINSENTIDOS-MANILA</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Philippines</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Sun, 2 Oct 2016 12:58:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>Photos: TONLÉ SAP. CAMBOYA</title>
      <description>Lago de agua dulce mayor de sudeste asiático</description>
      <link>https://journals.worldnomads.com/manuel/photos/56442/Cambodia/TONL-SAP-CAMBOYA</link>
      <category>Travel</category>
      <category>Cambodia</category>
      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 30 Sep 2016 22:59:00 GMT</pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title>NO SOLO DE ANGKOR WAT VIVE CAMBOYA</title>
      <description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://s3.amazonaws.com/aphs.worldnomads.com/manuel/56285/BN_AW11.jpg"  alt="Angkor Wat y reflejo. Siem Reap. Camboya." /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&amp;uacute;n sigo encontrando fascinante algo tan trivial como coger un avi&amp;oacute;n y viajar a otra parte del mundo. Un d&amp;iacute;a est&amp;aacute;s haciendo una foto al &lt;em&gt;skyline&lt;/em&gt; de una mega-urbe moderna y al d&amp;iacute;a siguiente las haces a las ruinas de una de las ciudades m&amp;aacute;s grande en su &amp;eacute;poca de esplendor (contaba con 2.000.000 de habitantes cuando Londres tan solo llegaba a 20.000). Un d&amp;iacute;a est&amp;aacute;s rodeado de miles de personas en el metro de Hong Kong y al siguiente un &lt;em&gt;tuktuk&lt;/em&gt; te conduce por medio de un bosque en el que se encuentra Angkor Wat. Es algo, del todo, fascinante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llego cansado a Siem Reap tras un largo viaje, pero no puedo esperar, estoy nervioso. Con el mismo conductor de &lt;em&gt;tuktuk&lt;/em&gt; (en este pa&amp;iacute;s son motos con un remolque adaptado para 4 pasajeros) que me acerca al hostal acuerdo que tras una ducha me acerque inmediatamente a la zona de templos. Tengo que ver cuanto antes esas famosas ruinas, la curiosidad me mata.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vemos en primer lugar el templo de Bayon en Angkor Thom (aclaraci&amp;oacute;n: Thom significa ciudad y Wat templo, de ah&amp;iacute; la diferencia). Desde fuera no parece m&amp;aacute;s que un mont&amp;oacute;n de rocas apiladas con gracia, pero es al entrar cuando te das cuenta de lo magn&amp;iacute;fico del templo: sus torres est&amp;aacute;n adornadas con enormes caras sonrientes de &lt;em&gt;Avalokiteshvara&lt;/em&gt;. Desde cada punto del templo puedes ver 12 de ellas sonri&amp;eacute;ndote y, seg&amp;uacute;n dicen, protegi&amp;eacute;ndote. El total de caras es de 216, que muestran un ego de &lt;em&gt;Avalokiteshvara&amp;nbsp;&lt;/em&gt;desconcertante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&amp;eacute;s de este primer contacto con los templos me sumerjo en Angkor Wat, que es, literalmente, el cielo en la tierra pues es la construcci&amp;oacute;n humana que representa el monte Meru, el monte Olimpo Hind&amp;uacute;. Efectivamente el templo fue construido bajo la religi&amp;oacute;n Hind&amp;uacute;. Despu&amp;eacute;s del reinado de los Tailandeses en Camboya, que destrozaran una parte del templo, los budistas volvieron a darle uso religioso. Pintaron todas las referencias hind&amp;uacute; de rojo y colocaron budas a discreci&amp;oacute;n para tener el mayor templo budista jam&amp;aacute;s construido, a&amp;uacute;n hoy sigue siendo un templo de referencia para budistas de todo el mundo. El inmenso complejo de Angkor Wat est&amp;aacute; rodeado por una muralla de 1.000mx800m y bordeando esta un canal que en su d&amp;iacute;a ten&amp;iacute;a cocodrilos para ofrecer mayor seguridad. Trabajaron, voluntariamente, unas 300.000 personas y 6.000 elefantes, para transportar piedras de una monta&amp;ntilde;a situada a 50 km, en unos 30 a&amp;ntilde;os que dur&amp;oacute; la construcci&amp;oacute;n. El templo central consta de 3 pisos, cada uno para un prop&amp;oacute;sito (estudio, meditaci&amp;oacute;n y rezo), cuenta con un total de 8 piscinas para purificarse (ahora vac&amp;iacute;os para no comprometer la estabilidad del mismo) y 5 torres a&amp;uacute;n en pie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero lo importante no son todos estos datos (que ya que me los he aprendido los repito como un loro). Lo importante son los detalles. Todo tiene mil detalles, salvo en la planta de meditaci&amp;oacute;n para evitar la distracci&amp;oacute;n de los devotos. Detalles finamente labrados en la roca del templo. Por ejemplo, la primera planta del templo resume batallas de dioses hind&amp;uacute; y no son pocas batallas las que se libran. No hay un solo hueco sin un dios, un demonio, una flecha, una flor o monos soldados devorando enemigos. Tambi&amp;eacute;n hay m&amp;aacute;s de 3.000 &lt;em&gt;apsaras&lt;/em&gt; labradas con paciencia (danzarinas ninfas del cielo) pero muchas de ellas est&amp;aacute;n manoseadas y la zona de sus prominente pechos aparece m&amp;aacute;s sucia y ennegrecida. Desde luego se confirma que los hombres de todas las partes del mundo somos igual de simples. Un l&amp;aacute;stima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el atardecer elijo el templo de Phnom Bakheng situado en una peque&amp;ntilde;a colina al que hay que acceder con antelaci&amp;oacute;n pues solo tiene un cupo de 300 personas. Llego una hora y media antes, por consejo de mi conductor, y a los 30 minutos ya me pregunto qu&amp;eacute; hago sentado en lo alto de un templo bajo un sol que me fr&amp;iacute;e la cabeza, &amp;iquest;qu&amp;eacute; me puede aportar otro atardecer? A&amp;uacute;n as&amp;iacute; espero. No hubo puesta de sol, pero hubo algo mejor. Las nubes cubrieron todo el horizonte y descargaron una leve lluvia sobre todos los que all&amp;iacute; est&amp;aacute;bamos. Totalmente desprotegido agradec&amp;iacute; el frescor y alivio que supon&amp;iacute;a, en un d&amp;iacute;a sofocante, un jarro de agua fr&amp;iacute;a. Justo cuando me decido a irme, acceden al templo dos monjes budistas y todo cambia. No, no hubo puesta de sol pero el naranja y rojo de la vestimenta de los monjes en contraste con el verde de la densa jungla, los bloques labrados del templo y la lluvia moj&amp;aacute;ndonos a todos por igual fue sin duda otro de los &lt;em&gt;highlight&lt;/em&gt; del d&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo &amp;uacute;nico que enturbia un poco el d&amp;iacute;a es la actitud final del conductor del &lt;em&gt;tuktuk&lt;/em&gt;. Insiste en que le diga la hora en la que quedar al d&amp;iacute;a siguiente. Es llamativo, pero se enfada ante mi respuesta. Yo no hago planes, le digo. No lo entiende. No entiende que no quiera estar atado a horarios y que quiero ser libre (barata filosof&amp;iacute;a de adolescente). El &lt;em&gt;tuktuk&lt;/em&gt; me limita y me hace depender de otra persona, as&amp;iacute; que decido, para el d&amp;iacute;a siguiente, recorrer la zona de templos en bicicleta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es mi d&amp;iacute;a dos en Camboya y con la bicicleta ya he sudado todos los l&amp;iacute;quidos que he ingerido en mi vida entera. Y aunque requiere &lt;em&gt;algo&lt;/em&gt; de esfuerzo, pasear por entre los templos en bici cambia la perspectiva de la visita. Visito templos m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;os en comparaci&amp;oacute;n con Angkor Wat pero que en cualquier otra ciudad ser&amp;iacute;an un importante atractivo tur&amp;iacute;stico. En la b&amp;uacute;squeda de los mismos cruzo en mi bicicleta peque&amp;ntilde;os poblados en sus trasiegos diarios, con ni&amp;ntilde;os que sonr&amp;iacute;en y saludan ajenos al bullicio de los grandes templos, vendedoras de rana a la brasa, chavales ba&amp;ntilde;&amp;aacute;ndose en un arrozal o ganaderos con sus bueyes. Y el trayecto se convierte, por fin, en otra parte de la experiencia. Adem&amp;aacute;s en los templos perdidos los vigilantes, no acostumbrados a hordas de turistas, est&amp;aacute;n aburridos y siempre est&amp;aacute;n dispuestos a hablar o ofrecer alguna lecci&amp;oacute;n corta de camboyano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vuelvo al recorrido &lt;em&gt;oficial&lt;/em&gt; para ver el templo de Ta Prhom, un &lt;em&gt;must&lt;/em&gt; que no hay que perderse. Impresiona ver como enormes &amp;aacute;rboles han creado una simbiosis perfecta con el templo. Sus ra&amp;iacute;ces se han adue&amp;ntilde;ado de techos y paredes, que, junto al musgo con el verde m&amp;aacute;s bonito posible (como escucho decir al gu&amp;iacute;a de una pareja de ingleses) ofrecen las escenas m&amp;aacute;s asombrosas de todo el recinto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo atardecer tambi&amp;eacute;n es un fracaso, no llueve pero est&amp;aacute; muy nublado. De vuelta al hostal, ya de noche, me propongo, por lo menos, sacar una foto del complejo de Angkor Wat buscando los reflejos del agua en la noche. Las nubes que antes maldec&amp;iacute;a se convierten ahora en mis mejores aliados. A lejos estalla una tormenta dentro de la formaci&amp;oacute;n nubosa. Pueden verse destellos y rayos que iluminan parcialmente el cielo. Cada vez est&amp;aacute; m&amp;aacute;s oscuro, estoy cansado, tengo hambre y los mosquitos me acribillan sin piedad cuando enciendo la linterna, pero con la excitaci&amp;oacute;n del momento me conjuro en sacar la foto perfecta, cueste lo que cueste. Pod&amp;eacute;is juzgar vosotros mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al d&amp;iacute;a siguiente, cansado de templos (y de pedalear) me uno a un grupo que se dirige a un poblado flotante situado en el que es el lago de agua dulce m&amp;aacute;s grande del sudeste asi&amp;aacute;tico. Recorremos en barca, primero a motor y luego en peque&amp;ntilde;as barcas de remos, los manglares y las casas del poblado, erigidas sobre altos pilares de madera en los que transcurre la tan diferente vida de sus gentes. Ya en las aguas abiertas del lago, donde es imposible vislumbrar tierra al otro lado, y aunque no llevamos ba&amp;ntilde;ador, no podemos resistir la tentaci&amp;oacute;n de saltar, a lo loco, desde lo alto de la barca para disfrutar del primer ba&amp;ntilde;o en Camboya.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tarde-noche, en cambio, se complica y las cervezas a cincuenta c&amp;eacute;ntimos tienen la culpa, aunque podr&amp;iacute;a acostumbrarme a ese precio. En el bar conocemos a Pepe. Un espa&amp;ntilde;ol que llevados a&amp;ntilde;os viajando mientras trabaja a distancia como programador. Todos atendemos con la boca abierta mientras nos cuenta, con pasi&amp;oacute;n, alguna de sus historias de todo este tiempo. Creo ver en los ojos de todos nosotros una mezcla de admiraci&amp;oacute;n y envidia por todo lo que nos detalla. Todos los paisajes incre&amp;iacute;bles que ha visto, todas los diferentes sonidos que ha escuchado, todos los distintos platos que ha probado, todas las tradiciones que ha compartido con locales y todo lo que le queda por experimentar. Pero no todo es tan bonito. Su vida, y la vida de los que estamos sentados en la mesa que, ocasionalmente, viajamos solos, se resume en conocer gente a la que en poco tiempo puede que cojas cari&amp;ntilde;o por las experiencias que vives con ellos, pero de la que seguro tienes que despedirte pronto para continuar con tu propio viaje. Y eso hacemos. Nos despedimos de Pepe y continuamos nuestra inmersi&amp;oacute;n en Pub Street, una calle llena de bares (alguien o no curr&amp;oacute; mucho el d&amp;iacute;a que pensaba el nombre de la calle o se despertaba con resaca despu&amp;eacute;s de un noche en sus bares).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al d&amp;iacute;a siguiente y con la resaca propia de tener cervezas a 50 c&amp;eacute;ntimos hicimos una peque&amp;ntilde;a excursi&amp;oacute;n bajo la lluvia (ya s&amp;eacute; lo que significa caminar con un paraguas por la jungla) con la que no os aburro. Por &amp;uacute;ltimo, justo antes de coger el avi&amp;oacute;n que me llevar&amp;iacute;a a Filipinas, paramos en el Museo de la Guerra. Fue algo improvisado pero a&amp;uacute;n as&amp;iacute;, y aunque no es muy conocido, lo recomiendo a todo el que vaya a Siem Reap. El propio museo te ofrece un gu&amp;iacute;a y si tienes la suerte de tener el mismo gu&amp;iacute;a que nosotros, la experiencia se convierte en &amp;uacute;nica. Le apodan &lt;em&gt;Cat,&lt;/em&gt; pues dicen que tiene m&amp;aacute;s vidas que un gato. Fue militar en los dif&amp;iacute;ciles a&amp;ntilde;os ochenta y noventa, disparado y herido por todos los modelos de AK-47 existentes, le estall&amp;oacute; una mina que le arranc&amp;oacute; una pierna y dej&amp;oacute; ciego de un ojo y a&amp;uacute;n muestra con orgullo metralla que tiene distribuida por todo su cuerpo. Estuvo cl&amp;iacute;nicamente muerto 8 minutos que, por lo visto, le dej&amp;oacute; como nuevo y le cur&amp;oacute;, entre otras cosas, la diabetes. Escuchar su historia, la historia de miles de combatientes (entre ellos much&amp;iacute;simos ni&amp;ntilde;os) de Camboya, y observar su mirada perdida cuando la relata es algo que hay que llevarse de este pa&amp;iacute;s como un tesoro y sentirse privilegiado de no haber tenido la suerte de revivir m&amp;aacute;s de 7 veces.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abandono Camboya con la pena de haber pasado &amp;uacute;nicamente 4 d&amp;iacute;as, aunque intensos y repletos de actividades pero sin haber podido adentrarme m&amp;aacute;s en su cultura, gente y tradiciones.&lt;/p&gt;</description>
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      <author>manuel</author>
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      <pubDate>Fri, 30 Sep 2016 13:55:00 GMT</pubDate>
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      <title>Photos: ANGKOR WAT. CAMBOYA</title>
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      <pubDate>Thu, 29 Sep 2016 01:23:00 GMT</pubDate>
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