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Siempre un poco más lejos La infantería nunca retrocede, da media vuelta y avanza.

WP 11 - Egipto turista

EGYPT | Monday, 16 October 2006 | Views [3060]

El tío Santi al aparato: muy buenas de nuevo.

En este capítulo no hay acción ni emociones fuertes, más bien pensamientos extraviados y pedanterías sin cuento y sin venir a cuento... solo para los más adictos, o para los aburridos del turno de noche.



FERRY A ASUÁN

El trayecto de ferry de Halfa a Asuán resulta muy agradable: hay mucha menos gente que cuando lo hice en sentido inverso hace un mes y la cubierta está bastante despejada.

Al poco de partir oigo decir el nombre de Argym, y dirijo mi mirada hacia unas construcciones que se ven en la orilla oriental. Echo cálculos... "mi caravana" debería llegar ahí, a Argym, en un par de días.

Va atardeciendo y se enciende sobre las aguas del Lago Nasser un camino dorado que conduce al sol. Y este, conforme se acerca al horizonte, cambia su brillo cegador por un tono de metal fundido que destiñe su naranja sobre el cielo circundante y las aguas del lago... a veces me pregunto lo mismo que Faemino y Cansado a los que cultivan perejil:

"¿Tu estas romántico, o gilipollas, o que te pasa?"

Tras ponerse el sol sube mucha gente a hacer el rezo colectivo sobre unas grandes esterillas. Como no hay sitio para todos un grupo reza después de otro, comenzando los más ancianos. Es un rezo dirigido, y se inclinan acompasadamente hacia el este, dando la espalda al sol que se acaba de ocultar... una falta de respeto hacia el dios que gobernó durante tantos siglos esta tierra. Ese dios que, junto con el resto del panteón egipcio, fue destronado y perseguido por otro dios igual de poco respetuoso que Alá. Porque el cristianismo llegó para silenciar para siempre el mundo anterior.

Ya entrada la noche un colega me da un toque cuando estaba tumbado a la bartola: estamos pasando junto a Abu Simbel, que está iluminado por focos. Es un relieve de oro engarzado en la oscuridad de la noche.

Dormí como un niño pese a que me despertó una trifulca en cubierta. Al amanecer me hago el remolón... debíamos de estar entonces cruzando el Trópico de Cáncer.

No tardamos en llegar a Asuán, los oficiales egipcios suben a bordo a efectuar los trámites aduaneros. Somos conducidos como ganado, abarrotando los estrechos pasillos del barco. Cuatro horitas de trámites que paso en compañía de un chaval de Camerún de nombre peculiar, sobre todo siendo negro como el carbón: Hitler Emmanuel.



ASUÁN

Vuelvo al hotel en el que ya estuve, y en la habitación me resulta extraño verme en el espejo; hacía semanas que no lo haciá. La verdad que no me vendría mal algo de higiene. Lo primero, afeitarme mi barba Pau Gasol, o, como se dice por aquí, barba Al-Quaeda... Osama marcando tendencias.

Al atardecer paseo mirando las mesas con abundante comida que tienen preparadas en la calle los restaurantes para la rotura del ayuno de Ramadán. Es una especie de servicio a la comunidad, y todo el que quiera puede cenar (se supone que los más desfavorecidos). Me invitan en uno y tomo asiento.

Aparte de dedicarme a tareas higiénicas, reviso el correo, paso fotos a CD, e imprimo unas cuantas para enviarlas como postales. Y así se me pasan dos días en Asuán, entre cachis y zumos, hasta que llegan mi hermana y compañía: Raúl, María y David, ciudadanos de la República Independiente de Gamonal (un saludo, ahmeditos).

Entre la debilidad fisíca y la falta de sueño no me encuentro ni muy cristiano ni muy sulmán. Me dijeron que no hacía buena facha... "de yonqui". Tenía un cansancio tan cansado que ni siquiera reclamaba reposo, y me los llevé a tomar algo y a pasear un poco por el zoco.

En Asuán hay muchos camellos, pero de una especie distinta a los de la caravana. Desconozco su nombre científico. Son de esos a los que era aficionado el viejo Bob:

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to

Del que si me acuerdo es del nombre científico de una de las plantas emblemáticas del antiguo Egipto, el papiro. Véase el documental histórico 'Golfus de Roma'.

Bolleré te quita las penas
Bolleré te güelve loco
Bolleré pa toda la vida
Bolleré que papel

(Raimundo Amador)



CRUCERO - ABU SIMBEL

Mi cuerpo se dio cuenta la primera noche que dormí en el crucero de que ya estaba en un lugar seguro y confortable donde podría descansar 24h al día y papear en abundancia, así que se negó a partir de entonces a hacer ningún gasto energético.

Y sin embargo comenzaba lo más duro de todo mi viaje: la apretada agenda de unas vacaciones en grupo organizado.

Tras tres horas de sueño me desperté hecho un guiñapo, y me pasé todo el trayecto de ida a Abu Simbel dormitando sobre los asientos de la última fila del bus.

Abu Simbel no me impresionó ni mucho ni poco. Intenté tomarme con filosofía la nueva "filosofía de viaje": la prisa, el tiempo limitado, y la masificación. La imposibilidad de tomarte un respiro durante media hora para leer la guía o el libro de turno. Las circunstancias de esas visitas ayudan más a la indiferencia que a la reflexión. Aunque más que reflexionar, lo que me hubiese gustado era echar una siesta.

A lo que sí me adapto perfectamente es a la naturaleza de los monumentos, pues estoy hecho una verdadera ruina.

"¡Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
Contempla mis obras tú el Poderoso, y pierde toda esperanza!
Nada queda de todo esto. Alrededor, las ruinas
De este colosal hundimiento, infinitas y desnudas
Solitarias y uniformes las arenas se extienden a lo lejos."

(P. B. Shelley)

A la vuelta el guía nos comenta que las caravanas de camellos que llegan de Sudán se cargan en camiones en Abu Simbel, y de allí son conducidos a los mercados de Egipto. Yo busco a mis camellos con la mirada... tienen que estar muy cerca de ahí.



CRUCERO - ISIS EN FILE

Después vamos al templo de Isis, y yo lo recorrí sin saber a ciencia cierta la ubicación exacta de esa isla, donde lo trasladaron para salvarlo de las aguas. Es lo que tiene ir en rebaño: que uno se deja llevar, y no sabe dónde está, ni a dónde se dirige, ni en qué dirección va.

Don't follow leaders
watch the parkin' meters

(Bob Dylan)

Lo que me interesa de este templo es que aquí se extinguió una llama que había durado milenios. En el año 536 Justiniano decretaba el cierre absoluto de sus templos, que eran el último, desesperado, bastión del paganismo en Egipto. Unas órdenes que ya habían sido decretadas por Teodosio más de un siglo antes. Los cristianos destruyeron con ferviente y consecuente saña las pinturas, esculturas y relieves que glorificaban a los viejos dioses. Alá tardaría poco más de un siglo en llegar, y su actitud fue más indiferente ante el ya derrotado panteón.

* * *

Es incalculable el patrimonio cultural, espiritual y religioso destruido por las religiones universales y expansionistas: el Islam y el Cristianismo.

Las tres religiones monoteístas nacieron en el seno de tribus de pastores nómadas que habitaban zonas desiertas. Vivían en un ambiente hostil, al que tenían que combatir y dominar. La naturaleza era su enemiga y, en vez de adaptarse, debían luchar contra ella.

Quizá por eso las culturas que les sirvieron de vehículo han prosperado más que las demás. Porque en nuestro afán de dominar la naturaleza hemos avanzado técnicamente más que los demás.

Muchas de esas religiones y culturas desaparecidas sabían relacionarse mejor con la naturaleza, considerándola como el principio creador, mientras que nosotros -los que venimos del monoteísmo de libro- nos consideramos los dueños de la creación.

Leo Bassi -que además de arrojar sustancias diversas a su público es un gran pensador- habla sobre esto en su último espectáculo, "La Revelación", que vi poco antes de salir de viaje. Cuenta en el la experiencia de un misionero en Chile que escribió un libro en el que reflejaba las dudas que le asaltaban cuando inducía a los indios a cambiar sus creencias y costumbres, tan en comunión con el entorno en que vivían. Acabó renunciando y colgando los hábitos.

En África, religión aparte, los colonizadores eliminaron las estructuras sociales y económicas, y dejaron al continente sin esqueleto, por eso no levanta cabeza

* * *

En Egipto una Sagrada Familia sustituyó a otra: la formada por Isis, su esposo Osiris, y su hijo Horus. Los tres protagonizaban el mito osiríaco, el más importante de la cultura egipcia, en el que Osiris resucitaba... qué casualidad. Ya lo dice la Biblia: nada nuevo bajo el sol.

Y precisamente el sol es el símbolo de la resurrección; cada día renace. Quizá por eso las religiones orientales, abiertas hacia el mar del este, donde van parar sus ríos, creen en la reencarnación.

Fue en Asuán que Isis derramaba sus lágrimas cada año para favorecer la crecida anual, la inundación. La misma presa que sumergió su isla contuvo las aguas del Nilo, que no han vuelto a inundar Egipto.

Sin tiempo de ver nada más, como el magnifico museo nubio de Asuán, embarcamos en el crucero hacia Kon Ombo, templo dedicado a Horus y a Sobeck, el dios cocodrilo. Lo recorremos al caer la noche, con el guía que nos iba a acompañar el resto de la semana: Ahmed.

Ahmed habla atropellado y en un deficiente castellano, no se le entiende, se va por las ramas con comparaciones sucesivas y confusas, y por sus absurdas respuestas, parece que no entiende muy bien las preguntas... una lástima de muchacho. Por lo menos nos reímos de su español y sus muletillas... "y ahora... libre tiempo".

Tanto el de Kon Ombo como el de Isis son templos bastardos, construidos por los Tolomeos cuando agonizaba ya el espíritu de Egipto. A Isis los Tolomeos la habían prostituido, convirtiéndola en una especie de maga muy apropiada para presidir todo tipo de esoterismos, y exportándola con éxito al Imperio Romano. Y también los romanos mantuvieron, ampliaron y decoraron estos templos; con faltas de ortografía en los jeroglíficos, a decir de los egiptólogos.

* * *

Antes de partir de Asuán charlé con un compi del grupo, el típico tío que todos querrían para su pandilla, un crack purasangre de Torrejón, pero que parecía recién llegado de Marte:

- ¿Pero el crucero se mueve, tío?

Me sentí como Galileo explicándole como funcionaba el asunto: "Claro, tío... y sin embargo se mueve". Surcando el Nilo.



EL NILO & EL SOL

En Egipto tenían chupado lo de los puntos geográficos: El Nilo de sur a norte, y el sol de oriente a occidente.

"El egipcio aprendió a mirar al sol y obtener de su viaje lecciones magistrales... y solo otra fuerza natural puede disputarle el titulo de padre de unas tierras y una historia. El dios Nilo."
(Terencio Moix)

Por razones obvias, la orilla occidental era la de los muertos, y la oriental la de los vivos. En una se construían las necrópolis, y en la otra las ciudades. La muerte no estaba por lo tanto para ellos en la desembocadura del río, en el mar, como opinaba Jorge Manrique:

"Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar que es el morir."

Pero la contradicción es solo aparente, pues Manrique era castellano, y los ríos de Castilla discurren hacia el oeste, donde muere el sol.

La palabra "orientar" significa dirigir hacia oriente. Y precisamente en eso consistieron los primeros ritos funerarios, mucho tiempo antes de los egipcios: al enterrar orientados los cuerpos de los fallecidos se les daba un sentido existencial a la vez que espacial. Muchos antropólogos consideran que ese fue el momento en el que el homo sapiens se convirtió en "persona humana".

Y llama la atención la importancia de las honras fúnebres en está primera civilización que fue la egipcia. Pero no estaban obsesionados con la muerte, sino con la vida después de esta. A esta vida futura sirven los grandes monumentos que hoy quedan en pie.

Estos monumentos parece que se construyeron aprovechando el parón agrario que se producía entre junio y septiembre, durante la inundación.

Queríamos tomar agua de lluvia
como cuando pendejos, sin miedo al malestar
...
Queríamos pegarnos un buen baño
para lavar las culpas de tanta rigidez
...
Queríamos saltar sobre los charcos
con zapatillas blancas, para que se enoje mamá
...
Y también patear por la orilla del mar
hundiendo los pies en la espuma fría
O cruzar el río sin saber nadar
por puro placer, sin ninguna red

(Inundación, Bersuit Vergarabat)



CRUCERO - LUXOR

Aunque hace pocos días de ello, he tenido que repasar las fotos y la guía para recordar cuál fue el primer templo que vimos. Muy acertado Terencio Moix parafraseando a Oscar Wilde:

"También las piedras de Egipto se ven maltratadas diariamente por una ignorancia que no se atreve a decir su nombre, y se disfraza con todos los atributos posibles: el de la indiferencia en primer lugar.”

Yo oso decir el nombre de mi ignorancia. Pero con la boca pequeña, porque...

"Por la boca muere el pez, y Oscar Wilde"
(Fernando Pessoa)

Luego el templo de la reina Hatshepsut, con sus relieves sobre la expedición al reino de Punt, que se supone que estaba en la actual Somalia, pero que reclaman para si todos los países costeros de Eritrea a Kenia.

Siguiente parada de la caravana de turistas: los colosos de Memnon, y después nos llevan a pacer al restaurante del barco. Ya de noche, visita al templo de Luxor, con esa iluminación que le da a la piedra un color de oro que envejece conforme se adentra en la penumbra.

Después de cenar salimos a dar una vuelta por nuestra cuenta por primera vez. El embarcadero está a varios kilómetros del centro, y los taxistas nos piden un precio abusivo. Veo un minibús vacío en la carretera, me doy una carrera, y al poco estamos los diez del grupo dentro, en plan Verano Azul, más contentos que unas pascuas y riendo a voz en cuello. Esta súperhazaña y mi papel de cicerone me confirieron un gran prestigio aventurero ante sus inocentes ojos.



CRUCERO - KARNAK

A la mañana siguiente, vuelta al redil. Nos pastorean por el famoso templo de Karnak. Yo sigo caminando como un zombi, y nuestro guía con sus confusas y apresuradas explicaciones. Su ineptitud no consigue precisamente animar mi estéril sensibilidad. Pues eso... monumental, colosal, la pera limonera, la polla con cebolla.

Ya en épocas tan tempranas de la historia la oposición practicaba la demagogia barata: todos los gobernantes de Egipto fueron acusados de emprender proyectos faraónicos.

Un menda de nuestro grupo va y suelta "Les costaría años levantar está movida, no?". El mérito de este comentario es que lo dijo con una seriedad totalmente sincera. Pero para megacrack el suizo que le pregunto a Terenci si existía algún libro sobre todo eso que estaban viendo por Egipto.

Ya por la tarde tengo un intercambio de opiniones con encargados y gerente del crucero porque nos pretendían cobrar la cena. Después de mis altercados con las policías de cada país por el que he pasado eso fue un juego de niños.

Y, para no perder las buenas costumbres, me faltaba trabar amistad con la policía del país. Fue esa misma noche en el aeropuerto, antes de volar al Cairo. Al pasar mi mochila por el escáner me piden que la abra, y caigo en la cuenta... mierda, la navaja suiza. Pero después de sacarla, los polis siguen interesados: la vuelven a pasar y se ponen a buscar. Esta vez tardé más en darme cuenta de lo que buscaban... extrajeron de mi mochila una bala -de Kalashnikov, creo- que había cogido del suelo en Eritrea en el puesto en que me detuvieron... "It's a souvenir".

Vuelven a pasar la mochila, y está vez sacan un balín que ni me acuerdo donde lo cogí.

Según me contó Raúl, poco después de mí paso un guiri puretilla por el control, y los polis, que debían estar de los nervios, se pusieron a gritar "A gun, a gun!". El abuelo lo flipaba, y los polis se pusieron a rebuscar en su mochila hasta que encontraron... una linterna.

Total, que me llevaron a un despacho y les conté mi vida: que había estado en Eritrea y Sudán y tal. Tuve que negar tres veces:

- ¡En Sudán!... ¿en Darfur?
- Nooooo, en Darfur no.

Estuve una media hora con los polis: llamaron para preguntar la hora de salida del avión, comprobaron mi documentación y mi 'coartada' (creo que llamaron al puesto fronterizo de Asuán para comprobar que efectivamente había entrado por ahí).

Se notaba que estaban de buen rollo, ni siquiera hicieron que buscaran mi mochila grande para registrarla, pero el colega de la agencia que me acompañaba perdió el color, y hasta pasado un rato de la movida pudo haber pasado por occidental. Al final no salió mal la cosa: perdí las balas, pero gracias a eso salve la navaja, que facturaron junto con mi mochila pequeña. Al volver a pasar por el control los polis se sobresaltaron y se levantaron a la vez... "ostias, que viene el terrorista".

Quizá por mi pequeño incidente, el avión salio con retraso.



TERENCI... Y SUS AMIGOS LOS TURISTAS

Elegí el libro "Terenci del Nilo" para calentar motores de cara a Egipto, pero no consiguió ponerme cachondo. La verdad es que el tío es un repelente del copón, y la mitad del libro se está quemando con los turistas. Algunas perlas:

"... esa nueva plaga que hemos dado en llamar, sencillamente, turismo de masas."

"... es muy probable que, de las mil posibilidades que concede Egipto, solo un par de ellas permanezcan en el cerebro de esos conservadores del museo de la vulgaridad"

Aunque me costó, al final le cogí simpatía, y hasta me descojonaba de sus sobradas. Por lo menos el tío va de cara: es insoportable de una manera totalmente consciente.

Thomás Cook fue el fundador de esa plaga, precisamente en este mismo país que ya sufrió las plagas bíblicas de Moisés. Esa forma de viajar no tardó mucho en tener sus detractores.

"... esa clase especialista de hombres que desean recorrer la mayor extensión posible de terreno con las menores incomodidades posibles."
(Richard Burton)

Por otro lado, muchos trotamundos que he conocido me han dado la impresión de que su objetivo era recorrer la mayor distancia en el menor tiempo posible -sin volar, claro-, y que les importaba muy poco perderse los principales atractivos de los lugares por donde pasaban. Estos especimenes se llaman 'overlanders'. Curiosamente, los que más prisa llevaban siempre eran los que iban en su propio vehículo.

* * *

Sin embargo, si a Terenci le sobra 'repelenci', no le falta razón, ni conocimiento. No da detalles sistemáticos, pero te acerca a la forma de pensar de aquellos antiguos egipcios, cosa que es difícil y arriesgada, pues todas las puertas a aquel mundo están ya cerradas. Como él apunta:

"Intrincarse en los laberintos de la religión egipcia tiene siempre para el neófito los inconvenientes de una partida que ya perdió de antemano"

Y aunque no ha logrado enamorarme de Egipto, me ha servido como prisma para enfocar y dar sentido a los restos de está civilización.

* * *

También deja un puñado de comentarios de viajero avezado:

"Mi idea de viaje tiene un elevado tanto por ciento de sueño que alimenté en alguna ocasión de mi vida o, como mínimo, del interés que me dejó alguna lectura desde mucho antes de preparar mis itinerarios."

"... tantos momentos difíciles de comunicar, imposibles en expresión, por cuanto no encerraron ningún acontecimiento apasionante, porque solo contuvieron la caricia de los pequeños placeres sin importancia, calma intransferible, pasiones calladas."

"Y el viajero, el peregrino, pobre victima de la limitación de sus sentidos, recoge una mínima parte de este mundo que se le ofrece por entero y de está parte elige solo lo que hay en ella de si mismo."

"Pues todo el mundo es teatro, y más que la obra pueden importar los motivos que nos llevan a escribirla..."

* * *

... pero tengo aprendido el papel principal...
(el Andres)



CAIRO - PIRÁMIDES

Visita programada a las tres pirámides: sota, caballo, y rey. Un clásico. Un lugar santo de peregrinación para las agencias, pues aquí nació el turismo de masas. Alabado sea Saint Thomás Cook.

Cuando estamos llegando nos cruzamos con varias motos y coches de rally... debe ser el comienzo del Rally de los faraones.

En seguida Ahmed nos aturde con sus explicaciones... "Y ahora, libre tiempo para hacer fotos como todos queremos". A propósito, otra perla que el inquisidor Terencio dedica a los turistas:

"Ya no funcionan sus ojos, sino sus tomavistas, y los colocan todo el tiempo entre el ojo y la realidad, a guisa de arma que les defienda de una belleza que les supera constantemente."

Tampoco le falta razón, ¿cuántas veces se pone uno a sacar fotos, y cuando se da media vuelta cae en la cuenta de que en realidad no ha estado contemplando el monumento en cuestión ni un instante?

Entramos en la pirámide de Kefrén, la que tiene más encanto por ser la única que conserva el recubrimieno de su ápice. Luego, la esfinge de rigor. Rigor mortis. Me parto.

Ya libres de las ataduras de la agencia, por la tarde bajamos al Cairo islámico y nos internamos en el famoso zoco de Khan al-Khalil justo cuando están todos sentados a las mesas, esperando caninos que acabe el canto del muecín. Ese es el pistoletazo de salida para romper el ayuno de Ramadán. Para nosotros significa que podemos romper el ayuno de cachimba... es imposible encontrar un sitio que las sirva antes del atardecer, ni siquiera en el Hilton.

Inesperadamente, los precios son altos en el bazar. Será que tienen la clientela local asegurada.



CAIRO, LIBRE TIEMPO

Primer día completo libres de la tiranía de la agencia.

You don't need a weather man
to know which way the wind blows

(Bob Dylan)

Vamos en taxi a la fortaleza de Saladino y visitamos varias de sus mezquitas, la más guapa para mi gusto es la de Suleiman Pasha, de la que somos sus únicos visitantes pues ahí no llegan los grupos organizados. Como diría Ahmed: "eso, no nos interesa".

En un patio se expone el armamento usado en las guerras árabe-israelíes. Es curiosa la vista de esos cañones bajo un cielo donde crecen los minaretes como estalagmitas.

Después de visitar otro par de mezquitas fuera de la fortaleza tiramos para el museo egipcio. Lo que más me moló fue lo inesperado: las momias de animales y las herramientas y objetos cotidianos... tenían dados idénticos a los actuales, incluso dados de rol.

Por la tarde fuimos en un metro sorprendentemente pulcro al barrio copto, en cuyo exterior aún quedan restos de los muros de Babilonia, fortaleza construida por Trajano.



SAQUARA

De nuevo con la agencia. El día de las pirámides le habíamos montado un pequeño motín a Ahmed cuando nos llevó al "Museo del papiro" –que es una tienda como cualquier otra-, así que hoy estaba como la seda. Supongo que por eso sus explicaciones fueron mucho más profusas y, consecuentemente, mucho más aturulladas. Imaginaos a Ozores con acento árabe, hablando con comparaciones y ejemplos. Total, que el que no se perdió con el primer pleonasmo se perdió a la segunda metáfora, y el resto de la explicación estuvimos todos con cara de póquer:

- Oye ¿tú que llevas?
- Trío de pirámides
- Escalera de mastabas!

Total, total, mis cojones en un pozal. Visitamos los alrededores de la famosa pirámide escalonada. Por supuesto nos dijo la chorrada esa de que el alma del faraón subía la pirámide como si fuera una escalera hacia el cielo, hacia el sol.

There's a feeling I get
when I look to the west
and my spirit is crying for leaving
...
And she's buying a stairway to heaven

(Led Zeppelin)

En estos terrenos no solo aprendieron los egipcios a construir pirámides, sino que "aquellos hombres aprendieron a concebir juntos el plan más ambicioso de todo hombre sobre la tierra: un proyecto de civilización".

Después visitamos un par de tumbas con escenas cotidianas, más accesibles que la metafísica simbología del abundante panteón egipcio; dioses travestidos que cambian de nombre y de apariencia como les viene en gana.

El Serapeum estaba cerrado por desgracia. O por suerte, porque seguramente hubiéramos escuchado... "eso, ahmeditos, no nos interesa". Lo que sí visitamos es un parque con restos de la ciudad de Menfis. Entre el material expuesto, unas inscripciones en jeroglífico y en nimio antiguo halladas en el interior de una de las pirámides de la necrópolis de Menfis. Supuestamente escritas por el faraón, al que habrían dado por muerto prematuramente:

Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of mobile with the Memphis blues again.
...
Oh mama... esto puede ser el fin, esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir

(Fimosis III, conocido como Bob Veneno)

Recorrer en taxi kamikaze la marchica palillera de El Cairo durante las noches de Ramadán es toda una experiencia, potenciada además por el hecho de que íbamos cinco personas enlatadas. Y después de eso, ver el Cairo el viernes por la mañana es contemplar una ciudad fantasma... ¿dónde se han metido la gente y los coches?

Me despido de mi hermana y Raúl, que me dejan de regalo embutido y una mochila como dios manda. Me mudo del lujoso hotel de la agencia a mi viejo hotel de mochileros en el centro.

Me parece que está noche sigo igual
cambio seda por percal
y miro adelante

(el Andres)



CAIRO (un kit-kat)

He pasado una semana en El Cairo sin hacer nada relevante, salvo reponerme físicamente. Me he adaptado al horario de Ramadán, levantándome pasado el mediodía, y he escrito mogollón (dais fe), entre cachimbas y zumos.

Una idea empresarial para espíritus emprendedores: montar un cibercafé con cachimbas... "Cibercachimba".

Mi periplo está resultando redundante, aunque no lo había planeado así. Y sentir esa familiaridad recientemente adquirida con los lugares y su gente está siendo uno de los encantos del viaje: con un hotel, una tetería, un cibercafé, el kebab de la esquina, una peluquería, el trazado de las calles... con una ciudad. Es la sensación de 'volver', de llegar a un lugar que ya te reveló alguno de sus secretos. Al entrar en un hotel conocido te sientes como una ficha de parchís cuando cae en casa.

Hotel, dulce hotel
(Sabina)

Fue en el kebab de la esquina donde vi una fisonomía familiar, pero hasta que no asintió cuando lo llame por su nombre no estuve seguro que fuera él. Era Domenico, el italiano pirado que conocí en Eritrea. Tenía un aspecto deplorable. Barbudo y desgreñado, parecía diez años mayor. Su estado psicológico también había empeorado: después de un rato hablando me dice "Ah, ¿pero tú has estado en Eritrea?". Durante este tiempo ha visitado Yemen, Líbano, Siria, y Jordania.

Del Líbano me recomienda visitar Baalbeck –por otro lado, el vestigio arqueológico más conocido del país-, por lo visto la visita lo dejó impactado, pero todo lo que me supo contar del lugar es que se subió a una columna y se cayó desde lo alto… y, de nuevo, el impacto fue tremendo. Aún se le notaba la hostia en la cara. Más que trotamundos, este tío es un hostiamundos.



Con los deberes hechos y el cuerpo repuesto -aunque no sé calibrar todavía mis fuerzas- cogí un tren para Minia, 200 km al sur del Cairo, donde estoy ahora, así que con este informe de posición por fin consigo remontar hasta el presente y ponerme al día. De nuevo yo mismo con mi mecanismo:

Voy a salir a pasear solito
...
yo soy un loco que se dio cuenta
que el tiempo es muy poco

Un abrazo viejos,
el tío Santi


 

 

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