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Siempre un poco más lejos La infantería nunca retrocede, da media vuelta y avanza.

WP 05 - ¡Coño, un negro!

ETHIOPIA | Monday, 19 June 2006 | Views [12074]

Muy buenas de nuevo. Leí mi ultimo mensaje, y la verdad es que tiene merito... leerlo. Pensé en cortarme un poco, pero por hoy va a ser que no. Como dudo de que muchos de vosotros os lo leáis, y no os culpo, pongo acá la despedida:

Un abrazo, my friends.


EL PANORAMA

Etiopía es uno de los pocos países de África que en la actualidad ha hecho de su multiculturalidad un valor, un signo de identidad, y la clase dominante no intenta imponer su la suya a los demás (bueno, no tanto como en otros). Coexisten en el país más de ochenta lenguas y un número mayor de grupos étnicos, y se nota que hay una buena convivencia entre ellos. Tampoco hay ningún problema religioso, y junto con el cristianismo ortodoxo, que es la religión mayoritaria y oficial, conviven sin problemas el islam - casi todas las ciudades medianas tienen su mezquita - y las creencias animistas. Hay bastante misionero, y por lo general no están muy bien vistos. Con las variadas creencias disponibles, todas ellas de rancia tradición, el país no necesita desde luego de alimento espiritual, sino de alimento a secas (actualmente hay hambruna en el este del país), pero ambos alimentos van en el mismo pack, y es ese mercadeo (fe por alimentos) el que causa rechazo, supongo que por el contraste con el funcionamiento de las ONG, ya que hay también muchos cooperantes.En cuanto a la situación política, el año pasado hubo elecciones, y el partido que lleva quince años en el gobierno las perdió; así lo constataron los observadores internacionales. Y pasó lo típico en estos países y en estas ocasiones: el gobierno se negó a admitir la derrota y abandonar la poltrona: pucherazo. Luego vinieron revueltas, encarcelamiento de los opositores, y represión de manifestaciones con centenares de muertos. Hoy en día los parques públicos están cerrados para que no se reúna la gente en ellos, y hay una fuerte presencia policial y del ejército en las calles. Hace unas semanas estalló una bomba a doscientos metros de mi hotel, murieron cuatro policías, y el gobierno acusó a la oposición. A raíz de aquello llegaron a un acuerdo y parece que el patio esta tranquilo. Como visitante es imposible darse cuenta de nada, el ambiente en la calle es de lo más normal. La única consecuencia perceptible es que, al haber decaído muchísimo el turismo, todo resulta más barato.

La temporada de lluvias terminó hace poco, y la temporada de turistas comienza en julio, así que he tenido suerte con el momento en que he caído por aquí.

A los turistas nos llaman "Faranyis", que viene de "francés", y debe de ser lo mas parecido a "guiri". En las cruzadas también llamaban así los árabes a los cruzados: "Franyis", por ser los franceses los cruzados por antonomasia.


VALLE DEL OMO


Sin haber visto nada más de Etiopía, me arriesgo ya a decir que es la visita que más vale la pena del país: conocer las tribus del sur que mantienen su existencia ancestral. Hay quien dice que todavía viven en la edad de piedra, y en muchos aspectos es así; todo natural, sin conservantes ni colorantes. Y el paisaje natural no desmerece del humano. Además he tenido mucha suerte con mis compañeros de viaje y con el conductor, y ha habido muy buen rollo todos los días. Nir, israelí, ya regresó a su país, el mismo día que cumplía un año viajando. Tim y Ana (USA-Panamá) celebraron anteayer su primer aniversario de boda. Se casaron ya pensando en echarse a viajar el mundo: vendieron sus coches, aparcaron sus trabajos, y llevan cinco meses rulando por ahí.


DÍA 1

Nos lo pasamos en la carretera, y pasamos por Shashemene, ciudad rastafari y sede de la Iglesia Jamaicana, que se escindió de la Católica para adorar a Rastafari (el emperador Haile Selassie). Aquí el párroco predica las bondades de la marihuana "Es mucho mejor que el chat, hermanos, andevaparar". Pese a estos sermones la marihuana es ilegal, y el tráfico esta perseguido:

♫ Sheriff Old Brown always hated me
for what, I don't know.
Every time I plant a seed he says
Kill it before it grow, kill it before it grow
I shot the sheriff ♫

La fauna típica de la zona son los camellos de dos patas, que imparten el sacramento de la drogadicción. Nosotros desoímos los consejos parroquiales y nos dedicamos al chat, que a fin de cuentas también desemboca en Bob Marley: Si tomas chat no hay libido; no libido, no woman...

♪No woman, no cry
Everything it's gonna be allright♪

Ras Tafari

Al salir de Addis el paisaje es semiárido, con acacias sobre un terreno marrón, pero conforme nos vamos adentrando en la región de los lagos de Valle del Rift la vegetación va ganando en presencia y exhuberancia, para acabar rodeados de plataneros y cafetales.


DÍA 2

Visitamos el P.N. Nechisar, con una naturaleza muy parecida a la de Tanzania, pero con mucha menos fauna: babuinos, cebras, y varios cérvidos y rapaces. Yo realizo una matanza de moscas tse-tse, golpeándolas gorro en ristre contra la ventanilla y rematándolas (no hay nada más peligroso que una mosca tse-tse herida). Los paisajes sin embargo son magníficos, con vistas a los dos lagos entre los cuales se encuentra el parque, el Abaya y el Chamo. En este último lago vamos por la tarde a observar hipopótamos, y sobre todo cocodrilos. Se dice que es el mejor lugar del mundo para verlos, por número y tamaño, y la verdad que nos impresionaron a todos. Unos bicharracos de cinco y seis metros, que pasan de estar completamente inmóviles en la orilla a un movimiento espasmódico, torpe y frenético para meterse en el agua cuando nuestra embarcación se acerca demasiado, o cuando el chaval que ayuda en la barca le da con su palitroque en el lomo al que nada paralelo a nosotros; suena casi a metal: "tunk", y el bicho desaparece bajo el agua marrón tras varios coletazos. Cada año se papean a media docena de pescadores.


DÍA 3

Hay días que pasan sin dejar huella, y otros en los que parece que cabe una vida. Este fue uno de los últimos. Conducimos durante horas por un paisaje cada vez mas alucinante, todo verde, valles que parecen llanuras infinitas enmarcados por montañas de perfil suave, el tiempo es magnifico, nos cruzamos con babuinos, ardillas, dik-diks (antílopes enanos), se suceden las chozas y los poblados a ambos lados de la pista – no se ve plástico, uralita ni metal, todo son materiales que toman del entorno - , también hay atalayas hechas con troncos desde las que los pastores vigilan el ganado y a los posibles depredadores, y escapan de los mosquitos. Los cultivos y ganado son abundantísimos. La gente es alegre, altiva, directa, violenta, están vivos, y cada día se dedican a hacer mas posible sobrevivir al día siguiente, caminando durante horas a por forraje, agua, o al mercado. Cientos de saludos y de sonrisas, cientos de veces nos gritan "You, you!" y "Faranyi, faranyi!" Tomamos chat y escuchamos música mientras flipamos con lo que va pasando delante de nuestros ojos. Llegamos a un puesto de control, y un soldado corrupto nos pone problemas. Entre pitos y flautas, dos horas se pasa Bajailu, nuestro conductor, discutiendo pero no se sale con la suya. Yo disfruto de la situación, ya estaba advertido de estas cosas por lo que leí sobre viajes en África, y por la tradición oral que me trasmitió Pico, el africano.

Cabreado, Bajailu se sube al coche y nos volvemos por donde vinimos, para él es una cuestión personal y ni siquiera nos explica lo que sucede. Cuando se le baja el cabreo me lo cuenta: nos pedía unos 10 Euros/persona por pasar, por la jeta. Deshacemos el camino, perdiendo un día, y chapándonos cuatro horas más de carretera... puede parecer absurdo, pero aquí en África son las reglas, hay que estar en lo que se celebra, no es cuestión de dinero:

-¡Mira Patxi, un rolex!
-Lahostia Joseba, ¿estamos a setas o a que estamos?

Disfruto el camino más al volver, con la luz del atardecer y la luna llena al frente indicando que cumplo 28 días de viaje. En los caminos todo el mundo vuelve a su aldea con un hato de tef (el cereal nacional) cargado a la espalda.

Por la noche nos fumamos una cachi, hablamos de lo que escribimos cada uno en nuestros cuadernos, y por qué, y de los estúpidos anuncios yankees que ponen por las noches, como los "Cuchillos Ginzu" o mi favorito: el "Fliying lure".



EL CHAT

Ha sido nuestro "quinto pasajero", y hemos ido probando las diferentes denominaciones de origen a lo largo de nuestra ruta. Es el segundo producto más importante del país, tras el café, y se exporta a muchos países vecinos, también a Holanda e Inglaterra, donde tiene un precio elevadísimo. Es un arbusto del que se arrancan las ramas con hojas brotadas recientemente. Solo se comen las más tiernas, y las demás se desechan. Tiene cafeína por un tubo, y supongo que algo más.

Según la lonely, es un estimulante de mediana potencia, y ha servido por siglos como inspiración para artistas, intelectuales, y guerreros antes de la batalla, y como panacea para la melancolía. En una primera fase se experimenta bienestar y optimismo, en una segunda la imaginación se vuelve más y más activa, y la atención más aguda. En esta fase surgen todo tipo de proyectos e ideas. Cada una de estas fases dura unas dos horas. La tercera fase, la chunga - ♪toda carta tiene contra, y toda contra se da ♪ - se experimenta cansancio corporal y mental, aunque la mente sigue rulando, pero con nerviosismo y ansiedad. Paradójicamente, estas des-colocado. Esta fase dura más que las otras dos juntas.

Lo del rollo intelectual que te da es totalmente cierto, no sé si porque lo potencia de verdad, o bien porque no te queda otra opción que darle a la pelota después de que se te hayan ido el hambre, el sueño y la líbido.

♪... transportado contemple admirado
la vida sencilla de las margaritas del descampado aledaño,
escuché la suave canción de las plantas
que solo necesitan del sol y del agua
Metí de una vez los pies en el tiesto
perdida mi esencia animal quise ser vegetal
Vegetar pa los restos ♪

(La Cabra Mecánica)

El que come chat puede decir, literalmente, que rumia sus ideas. A mí se me apareció la siguiente: irme con Bajailu al desierto del Danakil, y al volcán Erta Ale.

♪... Mi voz es la tuya y sabes distinguir mi voluntad.
Pero tú quieres... YO!, La Idea!"

(Paul Valery)



DANAKIL Y ERTA ALE

Una agencia me dijo que era imposible por el clima, otra que hacían falta dos 4x4 (32 en total) para adentrarse ahí por lo abrupto del terreno, otra que me costaría mas de 200 USD/día. En la lonely apenas veinte líneas para decir que es una de las naturalezas menos hospitalarias del mundo, y ni una palabra del volcán, cuyo propio nombre esconde un mensaje de advertencia (hay que repetirlo varias veces).

Bajailu me dijo que sí que iría conmigo, se puso muy contento y yo también. El precio cojonudo, el más bajo del que he tenido noticia por alquiler de 4x4 en Etiopía, sin intermediarios.



DÍA 4

Dos hora para conseguir un papel de la oficina de turismo, para restregárselo por la cara al tipo que no nos dejó pasar el día anterior... es analfabeto, y hoy ni siquiera nos pide los pasaportes. Las pintas de la gente con la que nos cruzamos son cada más primitivas, más tribales. Visitamos un poblado, la tribu Arbore. Su negocio consiste en cambiar una foto por un bir (10 céntimos de euro). Aquí tienen desde hace siglos la vida dividida en temporadas: la de lluvias, la de la cosecha, la de cazar rinocerontes... Hace doce años añadieron una nueva al calendario: la temporada de turistas. Este mercadeo puede resultar desazonador, y realmente todo el interés que muestran durante la visita a las aldeas es que les hagas una foto, pero también es una buena manera de interactuar con ellos. De todas maneras, el intercambio de saludo por saludo o sonrisa por sonrisa que realizas durante todo el día con cualquier persona que te cruzas lo compensa sobradamente.

Dormimos en un pueblo donde llega la electricidad, y Nir y yo nos subimos a un promontorio vecino, como el de "El rey león" desde donde se domina toda la llanura del valle mientras atardece. Nos hacemos unas fotos en un peñasco que sobresale, un sitio muy cinematográfico, conde confluyen otras dos películas: "Titanic", y "El otro lado de la cama":

- Soy el rey Melóoooooon! (esta va por ti, Capullo)

Niño melóoooon!

De vuelta me topo con algo en la cara, me echo para atrás: una telaraña de tamaño personal, y a la altura de mi rodilla una araña con pinta curiosa. El chaval que nos acompaña (la compañía esta garantizada en Etiopía, la quieras o no) dice que su picadura es chunga, pero que conoce el remedio: matar una cabra, beberse su sangre, comerse su hígado, y luego... ir al hospital más cercano.


DÍA 5

Nos dirigimos a otro poblado, de camino, infinidad de termiteros de hasta cinco metros de alto, y a la izquierda un desvío que lleva al sur, al lago Turkana y Kenia, que esta a pocos kilómetros. El poblado que visitamos es de la etnia Hamer, de la que hace algunas décadas huyo M.C. para evitar que le practicaran la circuncisión. El hechicero Obtuso, encargado de realizar tales ceremonias, aun recuerda sus ultimas palabras: "Can't touch this".

El poblado y la gente están muy bien, pero son demasiados y muy agobiantes, te llaman, insisten, te cogen el brazo, la mano... cuando nos piramos sentimos un gran alivio.

Volvemos al pueblo en el que habíamos dormido, es día de mercado, y durante toda la mañana hemos visto por los caminos gente que se dirigía a el, andando durante horas con sus mercancías a cuestas. Hasta el mediodía, que es cuando empieza a llegar la gente, no se anima el cotarro. El pueblo tiene construcciones modernas, pero la gente es igual que en las tribus: viste con pieles e infinidad de adornos corporales. Las mujeres tienen unas marcas del copón en la espalda ya que en las bodas piden a sus hermanos que las golpeen con un bastón. Esas marcas son prueba de que la mujer es dura y las llevan con orgullo.

Mercado hamer

Las mujeres en estas sociedades primitivas viven en un estado de esclavitud de facto, realizan prácticamente todas las tareas y deben sumisión y obediencia al hombre, quien se dedica a tumbarse a la sombra de una acacia, o a emborracharse con los amigotes. Por los caminos, si ves a alguien a lo lejos con una carga a la espalda sabes que es mujer. Deberían escuchar un poco a los Rolling:

♫ I've never been your beast of burden ♪

La mayoría de ellas defiende ese sistema social tradicional y son increíblemente orgullosas y altivas. Es alucinante la intensidad y la naturalidad con que te mantienen la mirada.

En los mercados la gente pasa bastante de los faranyis, y se dedica a comerciar, y sobre todo a saludar a los amigos y familiares a los que no puede ver el resto de la semana, así que se puede aprovechar para sacar fotos de la gente sin que te exijan dinero, y en actitud natural, sin que posen.

Conducimos hasta Jinka, la población más grande de esta zona del país.


DÍA 6

Nos adentramos en el Parque Nacional Mago en busca de los Mursis, tribu nómada de la que se han hecho muchos documentales: son esos cuyas mujeres se deforman el labio inferior (de la cara) para ponerse un disco de arcilla en el (las hay que se ponen un CD). Son famosos por su fiereza y por ser los que llevan una existencia más primitiva. Si dejas a uno de ellos en pelota (esta va por ti, Diana) en medio del bosque, se la suda ampliamente, se busca la vida en un momento. Entre otras cosas, porque robar para ellos no es delito. El entorno es lo mas selvático y salvaje que hemos visto hasta la fecha, por aquí se cultivan unas excelentes cepas de malaria.

La noche anterior llovió, y la pista es la peor que hemos transitado hasta el momento. Bajailu demuestra su habilidad en las zonas embarradas, pero en un exceso de confianza mete el 4x4 de lleno en una piscina, cuando estábamos ya fuera de pista y cerca de un asentamiento de los Mursi (Ya ves, Pablo, esto le pasa hasta a los conductores profesionales). Intentamos sacar el coche entre todos, pero ni de coña. A la media hora aparece un mursi de entre la maleza y luego van llegando más. Cuando ya son unos cuantos nos ponemos todos a empujar el coche y lo conseguimos sacar. Le chisto a uno porque está desatando los bidones de gasolina para llevárselos. A ellos no les sirven de nada, pero los pueden trocar con otras tribus. Cuando no están a la greña con la tribu Bodi, que vive al norte de ellos, les proveen de cadáveres, pues los Bodi son caníbales.

Llegamos al asentamiento y realizamos el ritual de Foto x Birr. Con ellos es más agradable, porque además de nómades, son no más de veinte, no agobian tanto, y tienes ocasión de relacionarte más con cada uno de ellos. Además se nota que estos son de pueblo, pueblo, como la fabada. Una chica me resulta guapísima, es la más altiva y la más mentirosa.

En cada poblado que visitamos hay un puñado de chicas jóvenes bien guapas, sin embargo pierden su belleza de una forma rápida y drástica: apenas se ve ninguna mujer de edad mediana atractiva, y las abuelas encontrarían todas trabajo en el tren de la bruja:

Abuela mursi

Es una experiencia tratar con estas gentes y ver como se comportan, y como te tratan, es la monda hablar con ellos, cada uno en su idioma, e imaginarte los absurdos diálogos de besugos que se pueden hacer. Se podría decir que hasta son seres humanos... fuera de coña, si tienes alguna idea o complejo de superioridad, se te quita a las primeras de cambio. ¿Tú que opinas, Nen?

"Tío nen, yo creo que son personas humanas porque tienen sentimientos."


DÍA 7

Despedimos a Nir, que toma un avión para Addis. La pista de aterrizaje resulta ser la franja de hierba que había en mitad de la calle principal. El resto emprendemos la vuelta en coche, aunque hay unas cuantas etnias y mercados que no hemos visto, pero me no importa, porque...

♪... hay a mi alrededor mas de lo que mis ojos pueden mirar...♪
(
Vox Dei, y el Andres)

De nuevo varias horas en el camino, y de nuevo sin ganas de llegar a nuestro destino, disfrutando de la combinación perfecta: un escaparate increíble tras las ventanillas del coche, chat y música:

♫ Voy a contar las monedas que quedan
en los bolsillos del viento ♫
(Los Rodríguez)

♫ Ni una pagina en blanco mas...
... siento el asombro de un transeúnte solitario ♫

(Manolo García)

♫No estamos locos, que sabemos lo que queremos
vive la vida igual que si fuera un sueño... ♫

(Ketama)

♪ Será que será suficiente con que uno elija
porque si no la buena fortuna pasa de largo ♪

(El Andres)

Llegamos a Konso y hacemos alguna visita por los alrededores. Cena, cachimba, y una tormenta torrencial.

Es miércoles y no hay comida con carne en el restaurante, porque para los cristianos ortodoxos de acá es día de ayuno, además del viernes. Me surge una duda teológica, un ítem:

Un ítem
¿Cómo es posible que en los días de ayuno se pueda comulgar, si la hostia es el cuerpo de Cristo? Y esto no es un símbolo, sino un dogma, el de la transubstanciación. Me parece una grave contradicción, pero tengo la solución: que la iglesia acepte que Cristo tiene una tercera naturaleza además de la divina y la humana: la vegetal. Y el lobby vegetariano quedaría muy contento.

♪Perdida mi esencia animal quise ser vegetal
vegetal pa los restos♪


DÍA 8

Carretera y manta, chat y música, hoy música etíope, os libráis de más letras. Mucho ganado por el camino, por primera vez camellos. La etnia que habita esta zona viste de una manera ya civilizada, las mujeres con telas de diversos y alegres colores. Paramos en un pueblo en el que hay mercado, y nos sigue una horda de niños como a flautistas de Hamelín.

Visitamos un cráter volcánico en cuyo centro hay un lago salado en el que se sumergen los nativos para extraer una sal que se sube volcán arriba a lomos de burros. Pregunto a nuestro guía:

- ¿Porque la sal es blanca en temporada seca y negra en la húmeda?
- Nature

Me quito el sombrero ante semejante contestación preñada de sabiduría. Nos vamos de ahí y Bajailu se da cuenta de que le han afanado el móvil, volvemos y se lo devuelven a cambio de 50bir, casualmente lo que habíamos conseguido regatear de la visita al volcán.

Más carretera, un señor con su burro y a cien metros un grupo de gacelas. Acacias altas cuyas copas repiten a las nubes y forman un segundo cielo.

Nos cruzamos como todos los días con varios camiones en cuyo remolque se apiñan los pasajeros hasta rebosar, como en los números de circo en los que se suben decenas de personas a una bici. A estos camiones los llaman Al-Quaeda, por el número de accidentes y muertos que provocan. Etiopía es el país del mundo con mayor siniestralidad en carretera.


DÍA 9

Carretera por una región fértil y verde que parece Cuba, llena de cafetales, bananos, chat. Llegamos a Awasa, al borde del lago del mismo nombre, sitio renombrado para observar muchas especies de aves. Pero llueve, así que no hay pájaros: el día perfecto para no hacer nada. El hotel donde nos alojamos lo llevan tipos con pinta rasta, uno ve que estoy leyendo un libro sobre Haile Selassie, "El Emperador", y me dice: "Él fue mi rey... bueno, quizá todavía lo sea". Porque muchos rastafaris piensan que el menda no murió, como Elvis.

Nos hemos pasado con el chat, y vibramos de nervios y ansiedad viendo el partido de Holanda contra Costa de Marfil.


DÍA 10

Como cada mañana, me despierto bajo un mosquitero... "¿Qué coño hago yo aquí?", pregunta que condensa las tres que se han hecho todos los sabios que hubo y habrá: ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? (Siniestro Total añadió ¿Estamos solos en la galaxia, o acompañados?, pero no se considera canónica.) Por suerte traigo unas cuantas píldoras para estos momentos en el mp3, como esta de laboratorios Frank:

♪...I thought of quittin
but my heart just won't buy it ♪

Visitamos el lago, donde los pescadores se afanan en desenredar el pescado de las redes, y limpiarlo a orillas del lago. Allí mismo se desayunan lomos de pescado crudo con pan y salsa picante. Me arriesgo y lo pruebo, ya que hasta ahora mi "vida interior" funciona a las mil maravillas, calidad "huevos Faberge".

Como en todos los lugares por los que hemos pasado, hay decenas de futbolines a los lados de la carretera, y también mucha gente con un arma al hombro, desde una antigualla de fusil hasta un kalashnikov (precio local: 60 EUR)...

♫ Tengo una canción que es un arma
en manos de un niño... Toma!
... que importa si oigo reír al payaso
mientras caigo del trapecio,
pagaré el precio complaciente ♫

(La Cabra)

Carretera hasta Addis, y sobredosis de chat.


ADDIS (de nuevo)

Paso dos días en Addis más de trámites que de relax. Como parece que voy a pasar más de un mes en Etiopía tengo que prorrogar el visado... 20 USD, ruegos, tres visitas a la oficina de inmigración... varias horas en total. Uno no sabe si quedarse con la corrupción o con la burocracia.

Embajada de Sudán: me dijeron que sabrían si me concedían el visado en cinco días, y pasadas dos semanas no saben nada... "raro, raro".

He aprendido un vocabulario básico de amárico, con lo que me voy quedando con la gente. Te ganas la simpatía de unos, y el respeto de los otros, que al ver que chapurreo algo en vez de timarme con un precio diez veces superior al local, solo me timan con un precio que es el triple del normal.

Ya me muevo con más soltura por la ciudad, tiro más de transporte público que de taxis, controlo los precios, y he aprendido a mantener a raya a los moscones. Importante no mirarles a los ojos, colocar los músculos de la cara en configuración de no me toques los cojones, que vengo de romería -una configuración que cambia para cada país-, y por encima de todo, aparentar que sabes dónde estás y adónde vas.

Pero bueno, África es como el fútbol, así.

Por cierto, que me voy a ver ahora el partido de España, que el primero me lo perdí. Mañana salgo para el Danakil y el Erta Ale, vuelvo a Addis en ocho días.

Para los intrépidos que hayáis llegado hasta aquí, un fuerte abrazo, y gracias por viajar conmigo.


Chica Mursi

Chica Mursi

 

 

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